domingo, 28 de febrero de 2010

Testicular

Hace algún tiempo hablábamos en un blog sobre los nombres de los vinos. Decíamos que hay vinos con nombres tradicionales, modernos, elegantes, sugerentes, poéticos, curiosos, graciosos, malsonantes...
Este sábado, nos llamó la atención y nos hizo gracia el nombre de este vino, que acabamos pidiendo al ser informados de que el Pago de Los Capellanes Roble que queríamos, se había terminado. El vino en cuestión tiene el curioso nombre de Cojón de Gato, debido a que una de las variedades que entran en su composición, recibe ese nombre.
El Cojón de Gato 2008 (DO Somontano, tinto con crianza; Syrah, Merlot, Cabernet y Cojón de Gato; Lamarca) es un vino de intenso color picota bien cubierto, con ribetes violáceos asomando los granates. Nariz agradable y de buena intensidad, con frambuesa, vainilla y otras notas especiadas al fondo. En boca es goloso, suave, algo falto de acidez, con un retronasal afrutado y un tanino final suave y bien integrado.
Un vino agradable de beber, aunque su leve falta de acidez y su golosidad pueden cansar un poco.
Curioso nombre para un vino y para una variedad de uva.

lunes, 22 de febrero de 2010

Dos blancos nuevos y una sorpresa

Motivado un poco por posts recientes en el blog de Sibaritastur, me ha dado por probar blancos. Blancos que se salgan de lo que suele ser mi trilogía básica de blancos, es decir, Albariño/Chardonnay/Verdejo. De momento estoy probando monovarietales, como estos dos que comento, de los cuales uno ha sido un buen descubrimiento, y el otro, un nuevo encuentro agradable.
- Diego Murillo 2007 (Blanco joven, 100% Torrontés, Humberto Canale, S.A.): Un blanco de la Patagonia Argentina. Amarillo pálido, con matices acerados, algún destello dorado. Buena intensidad aromática, con aromas de fruta de hueso, ciruela claudia y un claro olor a uva que recuerda a una Moscatel de poca intensidad. En boca es agradable, con una acidez justa, retronasal muy afrutado y final con un muy leve amargor agradable. Es la primera vez que pruebo una Torrontés argentina, ya que sólo conocía la Torrontés de los Ribeiros (desconozco si son la misma variedad). Me ha parecido un vino muy agradable y fácil de beber, a pesar de ese amargor final. Se llevó bien con unos langostinos a la plancha y unos lomos de merluza con almejas y gulas.
- Villa Narcisa Sauvignon Blanc 2008 (DO Rueda, Blanco joven, 100% Sauvignon Blanc, Javier Sanz Viticultor): Se presenta con un bonito color amarillo dorado pálido, con reflejos dorados. Nariz dominada por la fruta, de buena intensidad, mostrando fruta blanca (pera), cítricos (piña) y algo de melocotón. En boca tiene una acidez fresca, muy agradable, que invita a beber otra copa; los aromas retronasales son muy frutales, y tiene una duración media, con un ligerísimo verdor final. Mi segundo encuentro con la Sauvignon Blanc, y me está gustando mucho. Éste hubo de vérselas con un calamar a la plancha y unas cintas de pasta con almejas y langostinos, y el trío fue muy bueno.
La sorpresa vino dada por un vino ya comentado aquí, el albariño de vendimia tardía Derradeira Vendimia, de Agro de Bazán. El día que abrimos la botella, sólo bebimos un par de copas, y se guardó en el frigo, sin sistema de vacío, pensando que sólo estaría allí un día o dos. El caso es que ha estado más, y al servirme hoy una copa, esperando encontrármelo casi imbebible, me he llevado un sorpresón. Como era de esperar, el vino estaba algo oxidado, mostrando unos colores pajizos y dorados, mucho más oscuros que los que tenía al abrir la botella. Los aromas se han amortiguado algo, y muestran ahora plátano y...chicle de fresa (es la segunda vez que noto este aroma en un albariño). En boca, la acidez algo excesiva del primer día, se ha suavizado mucho, aunque sigue fresco, y asoma algo de dulce, que en conjunto lo hacen muy rico. Le ha sentado muy bien la oxidación.
Tras dar cuenta de un Chenin Blanc que espera en la cavita, y algún otro monovarietal que me he encontrado por ahí (un blanco tranquilo de Pinot Noir por ejemplo), espero atacar a varios coupages interesantes a los que les he echado el ojo.

sábado, 13 de febrero de 2010

Grandes de la Década

Con este rimbombante nombre, asistimos ayer a una cata de vinos que en los últimos 10 años han recibido altas puntuaciones en distintas guías y publicaciones, incluido Parker. Todos vinos de alta gama, aunque algunos son la segunda línea de sus bodegas. Todos catados sin decantar y en copa AFNOR.

- Remírez de Ganuza Reserva 2004 (DOCa Rioja, 100% Tempranillo, Bodegas Remírez de Ganuza): picota oscuro, capa alta, ribetes violáceos asomando el granate. Aromas intensos de buena fruta roja, maderas finas, torrefactos, especiado, y con el tiempo, lácteos. En boca es aterciopelado, acidez viva, taninos elegantes, marcados pero agradables. Retronasal frutal, largo.
- Aalto 2006 (DO Ribera del Duero, 100% Tinto fino, Bodegas Aalto): picota muy oscuro, muy cubierto, ribetes violáceos. Muy cerrado al principio, luego predominio de los tostados, balsámicos, y al fondo aparece la fruta roja; con el tiempo, vainillas y toffee. El paso por boca es aún tosco, con acidez alta y taninos aún verdes, que con el reposo en copa se suavizaron algo. Retronasal con fruta y vainillas, muy largo.
- Les Eres Vinyes Velles 2003 (DOCa Priorat, Garnacha, Cariñena, Cabernet Sauvignon; Celler Joan Simó): granate apagado, ribetes atejados asomando los caobas. En nariz, caucho, gasolina y al fondo notas minerales; al cabo de un rato, se marcaba algo más la mineralidad, pero la fruta no apareció. En boca es intenso, con una acidez algo descompensada, taninos marcados, y un final muy mineral.
- Magaña Merlot 2001 (DO Navarra, 100% Merlot, Bodegas Viña Magaña): rubí muy evolucionado, con ribetes teja y caoba. Nariz intensa, con fruta negra madura, notas dulzonas, torrefactos; con el tiempo, heno. En boca es suave, sedoso, goloso, taninos muy suaves ya, y una sensación de quedarse la boca vacía del todo al tragar, subiendo luego un retronasal frutal.
- Nabot 2004 (DOCa Rioja, 100% Tempranillo, Bodega Viña de Nabot): Granate apagado de capa muy alta, con ribetes atejados. Cerrado al principio, luego aromas intensos de fruta negra, tostados, notas balsámicas, especias. En boca es un vino de mucho cuerpo, intenso, aterciopelado, con buena acidez y taninos marcados algo rugosos. Muy largo.
- Casa Cisca 2006 (Vino de Mesa, 100% Monastrell, Bodegas Castaño): picota oscuro de capa alta, ribetes granate. Aromas de buena intensidad de fruta negra muy madura, licoroso, tabaco, notas especiadas. En boca es potente, goloso, acidez suave y taninos muy conjuntados. Retronasal frutal y buena duración.

Grandes vinos todos ellos, muy bien hechos. Necesitan decantarse todos, ya que menos el Magaña Merlot y el Casa Cisca, estaban muy cerrados, con olores de reducción, y tardaron mucho en mostrar su potencial aromático. Todos intensos, con gran cuerpo, evolucionaron a mejor en copa, salvo quizá el Priorat, que no acababa de volverse de mi gusto. Menos al Merlot, a todos les quedan años por delante, y alguno, además, los necesita.
Remírez de Ganuza es un vino agradable, muy bien hecho, sabroso, que durará muchos años en botella, aunque ya se bebe muy a gusto. Aalto necesita tiempo y paciencia para beberlo ahora, y al menos un año entero de botella para disfrutarlo bien, pero es un vinazo. Les Eres no me ha gustado, sus aromas no acaban de resultarme agradables, se notó algo desequilibrado y con sensaciones poco agradables en boca. Magaña Merlot es una golosina, suave y delicado; no es mi tipo de vino, pero creo que podría gustar a mucha gente. Nabot es otra joya de los Ijalba (¿hacen algo mal estos señores?), complejo, intenso, y con un potencial de guarda enorme; crecerá mucho, pero creo que me sigo quedando con Ogga. Casa Cisca ha sido para mí una sorpresa yeclana; muy intenso, muy bien trabajada la Monastrell, sin sobremaduraciones dulzonas, muy disfrutable.
Como última reflexión, no se cómo hacen los profesionales cuando catan 50 vinos de este pelaje en una sola sesión. Ayer fueron 6 y para mí son más que suficientes para acabar dejándolo a uno agotado.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Bierzo

Una denominación de origen en la nunca he profundizado es la DO Bierzo. Siempre que pienso en Mencía, no puedo evitar pensar en Ribeira Sacra y empezar a comparar. En general, los vinos del Bierzo me resultan algo más rudos y crudos que la mayoría de los Ribeira Sacra que he probado, sobre todo si comparamos con la subzona de Amandi.
Varios Ribeira Sacra esperan en la cavita su momento. Ahora le ha tocado a tres bierzos bastante distintos, con suerte dispar.
- Pétalos 2007 (Tinto con crianza, 100% Mencía, Descendientes de J. Palacios): Picota de capa media, con ribetes violáceos. En nariz frutas rojas, flores, algún toque mineral. En boca es de buena intensidad, con una entrada algo ácida y tánica que luego se suaviza. Retronasal con recuerdos florales y persistencia media. Tenía muchas ganas de probar este vino, y me defraudó un poco. Se notó mucho lo que decía de la reciedad de algunos vinos bierzanos.
- Hombros 2006 (Tinto con crianza, 100% Mencía, Casar de Burbia): Rojo picota oscuro, bien cubierto, ribete amoratado. Aromas complejos pero sorprendentemente poco intensos, tardó horas en abrir, y aún así seguía faltando potencia aromática. Fruta negra madura, recuerdos florales, por momentos olía como a verdura cocida, (a veces es típico de la mencía), especias, herbáceo, notas de crianza. En boca vivo, con cuerpo, retronasal donde destacaban las maderas, taninos presentes pero agradables y persistencia media. Buen vino, al que tengo que dar otra oportunidad, porque la intensidad aromática dejaba que desear.
- Baltos 2006 (Tinto con crianza, 100% Mencía, Dominio de Tares): Rojo granate bien cubierto, ribete violáceo. Aromas de media intensidad a fruta negra muy madura, flores (jazmín?) y notas especiadas al fondo. Paso por boca suave y alegre, gustoso, muy frutal, con un final medio de tanicidad suave. Un vino menos complejo que los anteriores, pero que rebosa juventud y alegría. Me gustó mucho.
Tres ejemplos de Mencía bien trabajada, sin abuso de la madera, dejando que se exprese. Buenos vinos los tres, el Pétalos quizá más difícil, el Baltos para una comida o para tomar unas copas sin complicaciones, y el Hombros para darle otra oportunidad.

sábado, 6 de febrero de 2010

Natural o no natural

En mi opinión, asistimos a dos formas de entender la creación del vino. Algunos defienden la vuelta a los orígenes, viticultura tradicional, enología sin artificios, e intentar obtener de esta forma la personalidad de la uva, el terroir y el productor. Otros defienden el uso racional de lo que la evolución de la técnica nos ofrece para intentar expresar sus ideas a través de sus vinos.
Es una mejor que la otra? Yo no lo se. No me gustan, ni nunca me han gustado, los alarmismos, las falsas amenazas de que si como tal cosa me moriré o me saldrán orejas de cerdo. Tampoco me gusta que me mientan diciéndome que algo es absolutamente inocuo cuando no lo es.
Actualmente, prefiero quedarme con la idea de que la producción biodinámica y natural lo que busca es un ideal, una forma de vida y un mayor respeto a la naturaleza en forma de viñedo o paisaje, y al consumidor. Pero no quiero que me intenten vender miedos y peligros injustificados.
Aún así, aplaudo a quienes se cojen sus tijeras de podar y sus abonos naturales, y se embarcan en la lucha.