lunes, 27 de septiembre de 2010

Albariño con madera

Alguna vez hemos comentado entre amigos si el paso por madera aporta algo o no a la Albariño. Algunos pensamos que pueden hacerse cosas interesantes. Otros opinan que no tiene nada que aportarle a una uva que es como es y punto. Alguno, más radical, cree que es un sacrilegio.
No tengo mucha experiencia con albariños maderizados, pero hoy mismo he abierto uno que me parece un vino interesante, y que puedo comparar con sus hermanos que no han acariciado las duelas. Me refiero al Granbazán Limousin 2007 (DO Rías Baixas, blanco con crianza 100% Albariño, Agro de Bazán).
Agro de Bazán elabora este Limousin con uvas 100% Albariño, cuyo mosto flor fermenta en acero inoxidable con control estricto de temperatura, y luego madura durante 6 meses en barricas de roble francés y húngaro. Fue el primer vino albariño con crianza en roble.
A principios de año, abrí una primera botella de este vino amarillo pajizo, que daba en nariz melocotón y cítricos con notas lácteas y que en boca tenía un cuerpo medio, con buena acidez y frutosidad.
Ayer, casi 9 meses después, he abierto otra botella de Granbazán Limousin 2007. Más evolucionado, presentaba un bonito amarillo dorado claro con reflejos dorados. Algo cerrado, tardaba en mostrar aromas a frutas tropicales muy maduras y dulces, notas de flores blancas, recuerdos lácticos leves y juraría que un destello amielado. En boca sigue teniendo una muy buena acidez, leve untuosidad, frutosidad agradable, lleno y de buena duración. A las 24 horas (siempre uso el Wacuum Wine Saver de Vacuvin), había ganado en nariz, eran mas claras las notas de yogur y asomaba un recuerdo de frutos secos; pero estaba peor en boca, notándose muy ácido. No creo que vaya a ganar mucho más en botella, pero tiene acidez para guardarse unos meses más sin problemas.
Si lo comparamos con alguno de sus hermanos sin madera, como el Granbazán Ámbar, es más complejo, graso y largo, a cambio de perder algo de carga frutal y alegría.
Creo que es un vino interesante, que puede defraudar a los que busquen un Rías Baixas pleno de frutas blancas, melocotón y cítricos, pero que entretendrá un rato a quienes busquen probar otras cosas.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Dos Italianos y dos Sudafricanos

Las comidas de trabajo cuando estás fuera te dan la oportunidad de probar y conocer vinos que habitualmente no podemos encontrar en las cartas de vinos de los sitios que frecuentamos. El hecho de no encontrar nada medianamente conocido, nos hace aventurarnos con cosas nuevas, lo que en ocasiones nos depara gratas sorpresas.
En estos días en que he estado por Amsterdam, he podido probar un par de vinos italianos y otros dos sudafricanos, resultando uno de ellos un fantástico descubrimiento.
- Serbato (DOC Langue, blanco 100% Chardonnay, Beni di Batasiolo): amarillo pajizo brillante, nariz de buena intensidad, muy frutal, con algunas notas cremosas; en boca se mostró seco, suave y refrescante. No es un Chardonnay espectacular, pero no estaba nada mal.
- Barbera d'Alba (DOC Barbera d'Alba, tinto con crianza 100% Barbera, Beni di Batasiolo): intenso color rubí bien cubierto, con ribetes granate. A copa parada intensos aromas a cacao y vainilla, para dar paso tras agitar, a frutas negras maduras, flores y un fino especiado. En boca es lleno, con buen cuerpo, algo goloso, un tanino presente pero muy agradable y bastante largo. Un vino delicioso, un descubrimiento para mí del que espero poder hacerme con alguna botella.
- Klein Constantia Chardonnay 2008 (Sudáfrica, blanco fermentado en barrica 100% Chardonnay, Klein Constantia): amarillo dorado pálido con reflejos dorados. Deliciosa nariz mantequillas, frutos secos y notas minerales sobre un fondo frutal. En boca es denso, levemente untuoso, con una acidez justa pero sin ser en absoluto pesado, complejo y bastante largo. Un Chardonnay que gustó mucho mucho.
- Boschendal 1685 Shiraz 2008 (Sudáfrica, tinto con crianza 100% Shiraz, Boschendal): intenso color picota con reflejos rubí. Nariz donde se notaban frutas negras maduras, notas florales y especiadas. En boca se notaba algo maderizado, los recuerdos de la crianza dominaban mucho sobre la fruta. Duración media. Un Shiraz que no fue especialmente destacable.
Un tinto que no entusiasmó, un blanco agradable, otro blanco realmente interesante y agradable y un tinto delicioso y complejo del que apetecía beber una y otra copa.
De Beni di Batasiolo ya había probado un Barbaresco que también me resultó agradable.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Dos Vinos Checos

De mi reciente visita a Praga, y a pesar de la nada memorable experiencia con los vinos checos allí probados, no pude resistir la tentación de adquirir en el aeropuerto un par de botellas para probar con calma en casa. La oferta era amplia y variada, decidiéndome al final por dos botellas del mismo elaborador y de la misma gama, de dos castas para mi desconocidas.
- Víno Mikulov Sommelier Club Müller Thurgau 2009 (vino de la región de Moravia, blanco, 100% Müller Thurgau, Víno Mikulov): amarillo limón brillante, con reflejos pajizos. Aromas de intensidad correcta, muy afrutados (frutas tropicales, melón), sencillos. En boca era ligeramente graso, algo dulzón, frutal y justito de acidez. Un vino sencillo y muy afrutado, no desagradable, para tomar una copa sin esperar grandes cosas.
- Víno Mikulov Sommelier Club Modrý Portugal 2008 (vino de la región de Moravia, tinto, 100% Modrý Portugal, Víno Mikulov): rubí de capa media con ribete granate, no muy intenso. Nariz de intensidad media, con cerezas muy maduras, dulzonas, alguna nota de cacao. En boca se mostró fluido, ligero, con una acidez algo fuerte y un final sin nada especialmente destacable. Después de un par de copas, no apetecen más. Un vino que empieza dejándose beber, pero que luego da una sensación algo desagradable.
No puedo dar mas detalles sobre las elaboraciones ya que, tanto las etiquetas y contraetiquetas, así como la web del productor, están exclusivamente en checo, y no encuentro las fichas de elaboración para traducirlas.
En resumen, un blanco pasable, para tomar una copa en el aperitivo, sin más pretensiones, y un tinto que no volvería a comprar.
He leído que se empiezan a hacer vinos de mucha calidad en la República Checa, sobre todo con Cabernet Sauvignon, pero han de esperar a otro viaje.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Cata Septiembre

El sábado 4 asistimos a la cata/degustación que como cada primer sábado de mes se realiza en Bodega Selección de Campello. Suelen ser catas organizadas de forma muy didáctica, donde además contamos con los siempre interesantes e instructivos comentarios y recomendaciones tanto de Esteban de la Rosa como de Javier.
Para esta ocasión habían preparado una horizontal de bodegas riojanas para mí desconocidas, una vertical de crianzas de Viña Hermosa, una selección de 4 vinos de Ribera del Duero, dos añadas de un vino de Toro y otros dos desconocidos para mí, uno de Alicante y un Vino de Mesa de la Tierra de Castilla y León.
Los representantes de la Ribera del Duero fueron Señorío de Plumarejos Reserva 1999, Torres D'Anguix Crianza 2003, Vegadero Crianza 2004 y Lambuena Crianza 2004. Sin ser en absoluto ninguno de ellos malos vinos, no me transmitieron gran cosa, y me parecieron todos bastante iguales (incluso me viene a la mente la palabra aburridos), y sólo destacaría un poco por encima del resto al Torres D’Anguix, que siempre que lo he probado me ha gustado mucho, y que sigue manteniendo una frutosidad muy agradable por encima de las maderas, los torrefactos y los ahumados.
Pudimos probar una par de cosecheros riojanos, destacando sobre todo el Mitarte Tempranillo 2009 (DOCa Rioja, tinto maceración carbónica, 100% Tempranillo, Mitarte): bonito color cereza brillante, con ribete violáceo. Aromas de muy buena intensidad, muy frutales (fresas) y natas, una golosina nasal. En boca, suave, fresco y ligero. Un MC muy muy rico, que gustó a mucha gente.
De Viña Hermosa pudimos probar varias cosas. Para empezar, el Viña Hermosa Roble 2009 (DOCa Rioja, tinto roble, 100% tempranillo, Santiago Ijalba): Precioso color violáceo de capa baja. Nariz intensamente frutal con algunas notas especiadas que denotaban el toque leve de la madera. Paso por boca ligero y muy frutal. Un rico tinto roble. La vertical de crianzas contaba con representantes de 2003, 2004 y 2006, y si bien estaban todos bastante bien, no es la elaboración de este vino que más me gustó. Para cerrar el capítulo Ijalba, disfrutamos, porque esa es la palabra que mejor define el beber este vino, un Viña Hermosa Reserva 2001 (DOCa Rioja, tinto reserva, 100% Tempranillo, Santiago Ijalba): picota algo apagado, de capa baja, con ribete atejado. Nariz muy expresiva y agradable, con cueros, ahumados y fruta negra madura. En boca es un vino extraordinariamente sedoso, suave, bien estructurado y muy redondo, no sobresale ni una arista. Fantástico vino.
La DO Alicante estaba representada por un Miguel Navarro Cabernet Sauvignon Reserva 1998, que tenía una mejor boca que nariz, pero que no fue nada memorable.
Llamó la atención un Picalcón Cuveé 2000 (Vino de mesa de Castilla y León, tinto con crianza, 100% Tinto fino, Picalcón): color picota evolucionado, con ribete granatoso. Aromas especiados y ahumados sobre un fondo de fruta negra muy madura. En boca se mostró muy intenso, frutal, redondo y con un tanino dulce y suave. Un vino que no conocía, más que aceptable.
Terminamos con dos añadas de uno de nuestros vinos preferidos, Cyan. Probamos un Cyan 12 Meses 2003, y un antiguo Cyan Crianza 1999 (DO Toro, tinto crianza, 100% Tinta de Toro, Cyan): picota oscuro muy cubierto, intensísimo color para ser un 1999, con ribetes granate. Nariz compleja y de buena intensidad, con regaliz, ahumados, especias y fruta negra madura. Paso por boca lleno, complejo, con mucho cuerpo y un tanino muy bien integrado; muy largo. Un vinazo al que aún le quedan bien un par de años.
En resumen, hemos conocido otro maceración carbónica muy rico y agradable, hemos constatado de nuevo que los Ijalba hacen vinos deliciosos y de mucha calidad, nos ha defraudado un poco lo probado de la Ribera del Duero y nos reiteramos en que Cyan es uno de nuestros vinos de cabecera. Habrá que hacerse con alguna botella de ese crianza del 99.