sábado, 26 de mayo de 2012

Omar Jayam, Poesía y Vino

Omar Jayam fue un matemático, astrónomo y poeta persa que vivió entre el 1048 y el 1131. Libertino, sibarita, ácido, místico y profeta, estudió Matemáticas y Astronomía, reformó el calendario musulmán, y cultivó el Derecho y las Ciencias Naturales. Entre su obra poética, destaca un corpus llamado Rubaiyat, formado por series de 4 versos escritas en farsi. En su poesía, Jayam canta a la vida, insta a disfrutar de sus placeres, y nos ha dejado algunos de los mas preciosos versos dedicados al vino que he leído nunca.

"¿Por qué vendes tu vino, mercader?
¿Qué pueden darte a cambio de tu vino?
¿Dinero...? ¿Y qué puede darte el dinero?
¿Poder...? ¿Pues no eres dueño del mundo cuando tienes en tus manos una copa?
¿Riqueza...? ¿Hay alguien más rico que tú, que en tu copa tienes oro, rubíes, perlas y sueños?
¿Amor...? ¿No sientes arder la sangre en tus venas cuando la copa besa tus labios?".

"¡Vino! ¡Vino en torrentes! ¡Que explote en mis venas!
¡Que bulla en mis sienes!
Cálices...Silencio...Nada es verdad...
Cálices... ¡Pronto!...Envejecí mucho..."

"Escucho decir que los amantes del vino serán condenados
No existen verdades comprobadas, pero hay mentiras evidentes
Si quienes aman el vino y el amor van al Infierno,
vacío tiene que estar el Paraíso".

"El calor del vino te liberará
de las nieves del pasado y de las brumas del porvenir;
al inundarte de luz,
romperá tus obscuras cadenas de galeote"

"¡Bebe vino! Lograrás la vida eterna.
El vino es el único capaz de restituirte la juventud.
¡Divina estación de las rosas, del vino y de los buenos amigos!
¡Goza del instante fugitivo de tu vida!".

"Los retóricos y los sabios silenciosos murieron sin poder entender
sobre las cuestiones del ser y el no ser. ¿Qué nos importa ser ignorantes?
Sigamos saboreando el zumo del racimo
y dejemos a estos grandes personajes consolarse con las pasas".

"De la Felicidad sólo conocemos la palabra.
Nuestro compañero más viejo es el vino nuevo.
Acaricia con los ojos y con los dedos el único bien que no falla:
el ánfora viva de sangre de la vid".

"Vino. Único consuelo para mi corazón que sufre.
Vino perfumado con almizcle, vino de color de rosa
Escancia vino para apagar las llamas de mi tristeza.
Vino y tu laúd de cuerdas de seda, ¡Oh mi adorada!."

Dejo para el final, los versos que más me ha gustado.

"En el borde de todos los cálices colmados de vino,
triunfa cincelada una secreta verdad que debemos saborear".

"Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy.
Coge un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe pensando en que mañana quizá la luna te busque en vano".

domingo, 20 de mayo de 2012

Presentación de Viña Ijalba

Conocía, por supuesto, Viña Ijalba, pero no tenía ni idea de todo lo que incluía su proyecto, ni las inquietudes de su propietario, Dionisio Ruiz Ijalba, ni conocía los vinos varietales que elabora.
Desde 1975, Dionisio va recuperando los suelos de la explotación de sus canteras de gravas, transformando estas minas, similares a desiertos de piedras, en suelos aptos para el viñedo con la incorporación de unos 50 cm. de tierra pobre caliza. Así, actualmente las 80 Ha que la bodega tiene en propiedad proceden de estas viejas canteras. Controlan además otras 40 Ha.
En 1994, Viña Ijalba inició la conversión hacia la agricultura ecológica, y en 1998 sale al mercado su primer vino certificado. Actualmente, los principios ecológicos se aplican en todo el proceso de elaboración de los vinos. La viticultura incluye el mantenimiento de la cubierta vegetal y el posterior laboreo tradicional mecanizado, estudio de sistemas de poda experimental para un mejor control del oidio, y no se usan insecticidas ni fungicidas de síntesis. Para la lucha contra los hongos se emplean azufre coloidal o caldo bordelés, y contra los insectos sobre todo la lucha biológica mediante feromonas y confusión sexual. La vendimia es siempre manual, por parcelas, en cajas de 20 Kg, y con selección manual de los racimos.
Además de la vitivinicultura ecológica, en Viña Ijalba están desarrollando un interesante programa de recuperación y conservación de variedades minoritarias autóctonas riojanas en vías de extinción, disponiendo actualmente de una plantación experimental con 100 variedades diferentes, de las cuales unas 70 son tradicionales u autóctonas de Rioja. La bodega ha sido pionera en la comercialización de vinos elaborados con Graciano, Maturana Blanca, Maturana Tinta y Tempranillo Blanco.
Actualmente disponen de un parque de 2500 barricas y elaboran unas 700000 botellas al año.
En la presentación pudimos catar 6 vinos de esta bodega, con características tremendamente diferenciadas, y hay que decirlo, de desigual interés.
Empezamos con un blanco, Genolí 2011 (DOCa Rioja, blanco joven 100% Viura). Un vino un bonito color amarillo pálido, brillante, con reflejos pajizos. A copa parada es un vino herbáceo, con algo de fruta de hueso, flores blancas y frutos secos. En boca se mostró amargoso, seco, algo graso pero con una acidez viva que compensaba muy bien y que en conjunto dotan al vino de cierto volumen. No está mal.
El siguiente blanco fue para mí uno de los vinos de la velada. Ijalba Maturana Blanca 2011 (DOCa Rioja, blanco 100% Maturana Blanca) tiene un color amarillo alimonado con reflejos verdosos y pajizos. No tiene una nariz muy intensa, con algo de fruta más bien tropical, algo de levaduras y aromas anisados y de hinojo. En boca la cosa cambia, teniendo en vino una buenísima acidez, un delicioso amargor, mostrándose además cítrico y algo graso. Lleno y largo. Un vino interesantísimo y que gustó mucho.
Empezamos los tintos con el joven Livor 2011 (DOCa Rioja, tinto joven 100% Tempranillo). Color cereza oscuro, brillante y bonito, con ribete violáceo muy joven. Nariz de buena intensidad, con mucha frambuesa, nata, levaduras y notas vegetales. En boca es un vino fresco, algo dulzón, con acidez marcada y tanino algo verde. Un vino alegre pero que no gustó demasiado.
Continuamos con el primer tinto con crianza de la noche, el que podríamos considerar el básico de la bodega. Múrice 2008 (DOCa Rioja, tinto con crianza; 90% Tempranillo, 10% Graciano) tiene una crianza de 12 meses en barrica de roble americano. Nos muestra a la vista un color rubídeo, con ribete ya granatoso. La nariz está dominada por las vainillas y otras notas dulzonas de la barrica, con alguna pincelada muy tenue de barniz, es licoroso y aparece al fondo ruta negra muy madura. En boca tiene un cuerpo medio, seco, manteniendo una acidez aceptable, con un tanino algo áspero pero no molesto y donde el retronasal está marcado por las maderas. Posiblemente esté mejor con comida que para beber sólo.
El primero de los tintos monovarietales resultó ser otro vino muy interesante. Con una crianza de 12 meses en barrica, el Dionisio Ruiz Ijalba 2010 (DOCa Rioja, tinto con crianza, 100% Maturana Tinta) es uno de los niños mimados de la bodega. Viste de color picota intenso, de capa muy alta, con ribete violáceo. En nariz destaca por encima de todo un olor que me recordó nuevamente al hinojo, acompañado de un intenso especiado de pimienta negra, viruta de lápiz, lilas y frutos negros al fondo. El paso por boca es fresco por la muy buena acidez que tiene, cuerpo media, algo secante y un final afrutado muy rico. Un vino para saborear con calma, interesante sin duda.
Terminamos la velada con otro monovarietal, de esa uva que se empieza a poner de moda, pero que últimamente sólo era una compañera de la Tempranillo. 12 meses de crianza en barrica y 12 en botellero se encargan de preparar para su salida al mercado al Ijalba Graciano 2009 (DOCa Rioja, tinto con crianza 100% Graciano). Se muestra de color rubí apicotado con ribete granatoso, de buena capa. La nariz es especiada, con algo de cacao, floral y vegetal y con presencia de fruta roja y negra, No es una nariz sencilla. Y tampoco lo es la boca, donde es agradable, seco y frutoso, con buena acidez, que junto con un tanino marcado, hacen trabajar las papilas y el paladar. El final está marcado por la acidez, y es muy agradable. Un vino que no es sencillo, pero que gustó mucho.
En resumen, una agradable velada en la que pudimos conocer un proyecto muy interesante, tanto por su compromiso medioambiental, como por su implicación en la recuperación del patrimonio de variedades autóctonas. Ojo a los varietales de Maturana Blanca, Maturana Tinta y Graciano, se merecen una degustación con calma y tiempo, valen la pena.

lunes, 14 de mayo de 2012

Tres Tintos de Clos Dominic

En otras ocasiones hemos hablado aquí de los vinos de Clos Dominic, tanto de su personalísimo blanco como de la añada 2007 del básico Clos Petó. Esta vez le ha tocado el turno a otra añada del mencionado Petó, así como a otros dos vinos de la casa, los Vinyes Altes y Baixes.
La historia de Clos Dominic se inicia allá por 1986, cuando Paco y Dominic compran su primera finca en Porrera. En 1998 adquieren "La Tena", la madre de todo el proyecto vitivinícola de la casa. En el año 2000 deciden dejar de vender uva e iniciar su propia aventura. Bodega de pequeña producción, basada en el cultivo ecológico, usando exclusivamente levaduras indígenas, sin rectificados, clarificados o filtrados, cuyo trabajo y filosofía da como resultado unos vinos, como poco, muy personales.
El básico de la casa es un tinto elaborado con Cabernet, Garnacha y Cariñena, con una crianza de 14 meses en roble francés de segundo año. Clos Petó 2008 (DOCa Priorat, tinto con crianza; 50% Cabernet Sauvignon, 40% Garnacha, 10% Cariñena; Clos Dominic) nos muestra un color granate algo apagado, con ribetes granatosos. Aromas de buena intensidad, licoroso, destacando en primer plano la mineralidad, como de pizarra, sobre un fondo de fruta roja madura y notas especiadas sutiles. En boca es un vino de cuerpo medio, mineral, algo tánico, pero agradable en conjunto. Tras unas 24 horas abierto, se hace más sutil, ganando presencia la fruta y haciéndose el conjunto más delicado y armonioso. Un agradable básico, que marca su origen, y que se bebe bien. Aun así, me gustó algo más el 2007.
El pequeño de los "Vinyes" se elabora con uvas de viñas viejas de Cariñena, Garnacha y Picapoll negro del viñedo en coster, y uvas de viñas jóvenes de Merlot y Cabernet Sauvignon. La crianza es de 14 meses en roble francés Allier de segundo año. Vinyes Baixes 2007 (DOCa Priorat, tinto con crianza; Cariñena, Garnacha, Picapoll, Merlot y Cabernet Sauvignon; Clos Dominic) viste un color rubí bien cubierto, donde parece que bailan el picota y el caoba, con ribetes rubídeos tenuemente atejados. Tiene una nariz licorosa, que nos da en primer plano fruta roja, pero que deja enseguida salir una intensa mineralidad y recuerdos de monte y hierbas aromáticas, madera y algo de torrefactos. En boca es intenso, con acidez marcada, mineralidad importante, discretamente frutal y con un final algo agresivo. Mejor nariz que boca, un vino intenso y no fácil, que mejora mucho con el aire.
Para terminar, el hermano mayor de los "Vinyes". Elaborado únicamente con uvas de las viñas más viejas de Garnacha y Cariñena del coster, con algo de uva blanca añadida durante la maceración. Crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble Allier. Este Vinyes Altes 2007 (DOCa Priorat, tinto con crianza; 80% Garnacha, 20% Cariñena; Clos Dominic) es un vino de un intenso color picota oscuro con ribetes entre el rubí y el granate. Se muestra en nariz muy elegante y de buena intensidad, con bosque y madera, notas especiadas, mineral, licoroso, dejando pasar los recuerdos de ciruela pasa y apareciendo con la evolución en copa el chocolate. En su paso por boca es cálido, frutal, intenso, muy mineral, con un final largo y lleno. Buen vino, con marcado carácter y personalidad.
Tres vinos que rezuman personalidad y carácter, reflejo de un buen hacer en el viñedo y la bodega. Ojo sobre todo a Vinyes Altes, un vino que con suficiente aireación y sin dejar que pase su momento de consumo, puede dar muchas alegrías.
He de reconocer, aun así, que por más que me pongo a ello, no acabo de cogerle el punto al Priorat, no soy capaz de disfrutar con estos vinos como con los de otras regiones. Igual es que no he encontrado "mi" Priorat.

sábado, 5 de mayo de 2012

Uf, tres años ya...

Trasteando en las entrañas del blog me doy cuenta de que el primer post data de Abril de 2009, es decir, esta criatura, como le llamé entonces, ha cumplido hace nada sus tres años de existencia.
Las cifras: 164 posts (una media de uno cada 6,6 días, que creo que no está mal), 796 comentarios, más de 19000 visitas con más de 27000 páginas vistas (según el contador).
Mucho ha llovido desde entonces (usemos la frase hecha, porque de agua de la buena, por aquí más bien poca). Mucho se ha catado, bebido, leído, escuchado y disfrutado. Algo menos ha decepcionado. Bastante ha sorprendido. Se han aprendido muchas cosas a base de leer, investigar, comparar, averiguar y reflexionar.
Por encima de todo, se ha conocido a mucha gente que merece la pena. Algunos personalmente, a otros sólo en el mundo virtual. A algunos se les considera ya viejos conocidos. Con todas estas personas se han compartido ideas, discutido, polemizado y llegado a buenos entendimientos, o no.
El resumen sería que ha sido una experiencia más que enriquecedora haber mantenido este blog durante estos tres años. Gracias a todos los que de una forma u otra habéis formado parte de ello.