jueves, 25 de junio de 2009

Valencia

La semana pasada tocó ir a Valencia. Poco turismo cuidadano, pero amén de otros sitios dignos de visitar en condiciones, el turismo gatronómico y enológico incluyó dos sitios difíciles de superar.
- Ximo Sáez: Coqueto restaurante, de tamaño medio, con un reservado muy acogedor, situado en el distrito L'Eixample-Gran Vía. Cocina moderna de origen mediterráneo, basada en la materia prima. Disfrutamos de un jamón de Sánchez Romero Carvajal simplemente soberbio; espuma de patatas bravas original y deliciosa; huevos templados con trufa exquisitos; y una sorprendente presa ibérica, presentada en forma de milhojas, con lonchas de jamón y finísimas lonchas de patata frita. Sublime. Todo fue convenientemente regado con una magnum de Summa Varietalis 2004 del Marqués de Griñón (DO Dominio de Valdepusa) perfectamente presentada y servida (incluído el envinado de las copas) por el sumiller. Rojo cereza brillante, aromas intensos muy frutales con balsámicos y especias, paso por boca con una acidez deliciosa y unos taninos muy bien integrados. La segunda botella, ésta de 0,75 y que era del 2005 resultó aún más fina y elegante, con un paso por boca más sedoso. Al final, charla con el propio Ximo Sáez, una persona muy agradable y que disfruta mucho con su trabajo, que nos invitó a una copita del Pedro Ximenez que compra sólo para él y su familia.
Un restaurante muy agradable, comida deliciosa, atención magnífica, y muy buena bodega. Para repetir sin duda ninguna.
- Vertical: Situado en la 9ª planta del Confortel, justo frente a la Ciutat de les Arts i les Ciéncies, de espacios amplios y con unas preciosas vistas. Definen su cocina como dinámica y mediterránea, con gran respeto a la materia prima. No hay carta, sólo un menú degustación que cambia periódicamente. En nuestro caso, aparte de varios aperitivos de la casa, destacar la crema de foie con trufa blanca, un sabor muy intenso en una textura muy suave, y el arroz negro con rape, setas y habitas, en su punto, con una original y bien traida mezcla de sabores y texturas. El aperitivo del postre era una espuma de frambuesas y casis con cereza, muy rica. En este caso, y aconsejados por la sumiller (una muy profesional y simpática chica brasileña), acompañamos el menú con champagne André Crouet, elaborado con pinot noir; aromas delicados de frutos secos (almendras y avellanas), y a pesar de un perlaje casi inexistente, una explosión deliciosa de carbónico en boca. Mencionar nuevamente el agradable detalle del envinado de las copas, y la más que amena charla posterior con la sumiller.
Un restaurante para sorprender y deleitarse con la comida y las vistas.

lunes, 15 de junio de 2009

Comida con Invitados

Me encanta cocinar. Y cocinar para invitados es una gozada, siempre con un punto de ansiedad (¿Les gustará?) (¿Estará todo bien?).
Este pasado sábado tuvimos invitados a comer, en total eramos 8 a la mesa. Entre los invitados...un cocinero, toma ya reto!
Tostas de foie y cebolla caramelizada (para una invitada que no le gusta la cebolla, se las hice con una reducción de Pedro Ximenez), pastel de cigalas y gambas con un fondo de crema de espárragos, pollo asado con piña (un hermoso pollo de corral de 4 kilos que me habían regalado) acompañado de piña salteada con cebolla, ajetes y piñones, y de postre una tarta de galletas, natillas y cobertura de chocolate fondant.
El maridaje, para las tostas y el pastel, un Olvena Chardonnay 2008 (DO Somontano). Amarillo limón, matices verdosos. Muy aromático (cítricos, flores blancas, mantequilla) y muy fresco y agradable en boca. Para el pollo, Urban Oak Roble 2005 (DO Ribera del Duero). Rojo cereza, ribetes violáceos. Nariz intensamente frutal, con paso por boca fresco y vivo. A los postres, Vi de Gel Riesling-Muscat de Gramona (DO Penedés), Mistela Los Frailes, Pedro Ximenez Real Tesoro y Limoncino (comprado en Milán).
En general, tanto platos como vinos, fueron saboreados y alabados; y cocinero y repostera, felicitados.
Prueba superada.

domingo, 7 de junio de 2009

Región del Duero

El sábado 6 de Junio asistimos a una degustación de vinos de la región del duero (Ribera del Duero, Bierzo, Toro, VT de León, VT Castilla y León, Douro, y Porto), donde pudimos catar unos 50 vinos.
Empezamos por blancos elaborados a partir de Verdejo y Sauvignon Blanc, y rosados de variedades Tempranillo y Prieto Picudo. Nada que me sorprendiese especialmente, salvo algún rosado de prieto picudo, cuyos aromas me resultaron atrayentes.
Entre los tintos, Alta Pavina Citius, Dehesa la Granja, Páramo de Guzmán, Palacio de Arganza 1982, Vega de la Reina Gran Reserva 1987, Callejo Reserva 1996, Vega Sicilia Valbuena 1999, Protos Gran Reserva 1999, Palomero 1999, Valtravieso Reserva 2000, Cyan Vendimia Seleccionada Mágnum 2000, Señorío de los Baldíos Reserva 2001...
Difícil describir las sensaciones de probar tantos vinos y tan buenos, pero destacaría:
- Palomero 1999: Intenso y complejo en nariz, balsámicos, especiados, fruta madura, madera fina. Redondo, sedoso, largo.
- Valtravieso Reserva 2000: Buena intensidad, frutas negras, ahumados. En boca es lleno, con taninos que aún pueden integrarse más.
- Cyan Vendimia Seleccionada Mágnum 2000: quizá el vino que más me impresionó. Nariz muy intensa, balsámicos, especias, chocolate. En boca mucho cuerpo, sedoso, redondo, muy largo. Grandísimo vino.
Estos vinos tienen sus hermanos pequeños, que también catamos, y que no tienen nada que envidiarle a sus mayores, pero costando algunos incluso la mitad.
Destacaría también un Cigales (Valdelosfrailes), un Douro (Quinta do Portal) y un Bierzo (Casar de Burbia), que me sorprendieron gratamente, y que he de catar con más calma.