miércoles, 31 de marzo de 2010

César Anca

El restaurante César Anca es quizá nuestro restaurante preferido de la ciudad de Alicante. Ya hace tiempo que vamos por allí, y como le decía ayer mismo a César, cada vez que vamos disfrutamos muchísimo. Calidad, buenas elaboraciones, toques sorprendentes y muy buena atención hacen una mezcla muy exitosa.
César Anca cursó estudios de cocina en la Escuela de Hostelería de Madrid, y entre otros sitios, trabajó en el Amparo, a las órdenes de Martín Berasategui. Abrió su restaurante en 1997 junto con su mujer Amalia García, y se ha ido convirtiendo en un referente de la gastronomía alicantina.
Pequeño, acogedor (algunas mesas algo incómodas por su situación), decorado en maderas y con una iluminación agradable, todo lo cual ayuda a pasar un  buen rato. Buena carta de vinos, con una selección especial llevada a cabo por Esteban de la Rosa, de Bodega Selección.
Anoche decidimos ir a cenar, y volvimos a disfrutar como enanos.
De entrantes, la Milhojas de foie, bacalao ahumado y manzana caramelizada; un clásico que no desaparece de la carta y que no nos cansamos de saborear. Fantástica mezcla de sabores y texturas. De segundo entrante, en esta ocasión traicionamos a las brochetas de langostinos, y nos decidimos por el que resultó el momento éxtasis de la cena, Copita de huevo a 60º con crema de queso ahumado y setas de temporada. Simplemente impresionante. Meter la cuchara, romper la tierna yema del huevo y mezclarla con la crema de queso y las setas...imposible describir las sensaciones. Que nunca salga de la carta.
De platos nos decidimos por el Bacalao confitado con su pil-pil y cous-cous de gambón, muy bueno, con el bacalao en su punto justo y el cous-cous riquísimo, y por el Lomo de atún a la parrilla sobre crema de vizcaína y fideo gordo, un plato que había probado antes de que entrara en carta, y del que me enamoré perdidamente, hasta el punto de hacerme traicionar mis ideas de no volver a comer atún por la sobreexplotación y el peligro que acecha a la especie. El fin de fiesta, con Tarta de manzana caliente, casi perfecta, y Soufflé caliente de almendras relleno de dulce de leche con helado de turrón, que es otro momento sublime.
Regamos todo con un vino muy curioso, Heretat Vall-Ventós Pinot Noir Blanc de Noirs (DO Penedés, blanco joven 100% Pinot Noir, Raventós Rosell). Curioso vino, de un extraño color ambarino asalmonado, con reflejos dorados y algún destello rosado. Aromas agradables a frutos secos y notas delicadas de frutas rojas. En boca es muy sabroso, fresco, agradable, dejando recuerdos frutales y un mínima sensación final de tanicidad. Un vino diferente y agradable. Terminamos con una copita de otro vino que me sorprendió gratamente, Sol de Alicante Moscatel (DO Alicante, blanco dulce, 100% Moscatel, Bocopa). Un vino de bonito color dorado, con aromas típicos (piel de uva, miel) y en boca una dulzura nada empalagosa, con un amargor que le hace muy atractivo. Otro buen vino de una bodega de la que voy descubriendo vinos de mucha calidad.
Otra buena noche en César Anca, que hasta ahora nunca nos ha defraudado, y que recomiendo sin duda a quien aún no lo conozca.

domingo, 28 de marzo de 2010

Lalama

Y por fin, el último de los Ribeira Sacra que me traje de Cee.
Habiendo leído por ahí algunas cosas, le di su tiempo para presentarse como es debido, decantándolo algo más de una hora antes y dejando que cogiese su temperatura.
El Lalama 2006 (DO Ribeira Sacra, Tinto con crianza; Mencía, Garnacha, Brancellao y Mouratón; Dominio do Bibei) tiene un bonito color violeta oscuro de capa baja, con ribetes violáceos. Nada más decantarlo, se muestra cerrado y con aromas un tanto desagradables. Tras el tiempo mencionado, nariz de intensidad media, floral (azahar y lilas), balsámicos (pino), algo de fruta roja y notas dulces de la crianza (vainilla). El paso por boca es muy suave, muy agradable, con una acidez comedida, retronasal floral y dejando un final con taninos muy delicados y un cierto toque dulzón.
Quizá el más fácil de beber de los tres Ribeira Sacra que he saboreado últimamente, y en el que menos destaca la Mencía, por la mayor variedad aromática, la acidez mucho más suave y el final mas dulce que en los otros dos. Un sabor delicioso y un vino para repetir sin duda.
Me reafirmo en lo dicho en el post sobre el Régoa. En ese rinconcito del noroeste peninsular, se están haciendo muy buenas cosas, tanto en la archifamosa DO Rías Baixas, como en la hasta hace poco denostada DO Ribeiro y en las quizá menos famosas DO Ribeira Sacra y Monterrei (no hablo de  la DO Valdeorras por desconocimiento, no por dudar de su calidad). Bien harán quienes busquen otros sabores, otros aromas y otras formas, en acercarse sin miedo a estos vinos, con amplitud de miras y ganas de disfrutar. No se arrepentirán.

jueves, 25 de marzo de 2010

Guímaro

Segundo de los Ribeira Sacra que viajaron desde La Vitualla hasta casa.
Este Guímaro B2M 2007 (DO Ribeira Sacra, tinto con crianza, Mencía y otras (menos de 2%), Guímaro) se nos presenta vestido de un bonito color cereza-granate, de capa media, con ribetes aún jóvenes, pero asomando ya los granates algo más evolucionados. La nariz es intensa, plena de flores, caramelo de mora, balsámicos suaves y notas dulzonas. Juraría que a copa parada había recuerdos de verduras cocidas. Entra en boca con una acidez respetable, recordando todos los aromas florales que dio en nariz, y dejando un verdor levemente amargo al final. Medio día después de abierta, todo estaba más reposado y el vino había ganado mucho.
Otro buen vino procedente de Amandi, mejor para comer que para beber sólo, al menos con la botella recién abierta.
Que buen futuro se le va viendo a la Ribeira Sacra.

sábado, 20 de marzo de 2010

Remírez de Ganuza

Hace unos días tuvo lugar en Bodega Selección de Alicante una presentación de los vinos de la bodega Remírez de Ganuza. Los honores corrieron a cargo de Miguel Gavito, director comercial de la bodega, y persona que habla con tanta pasión de los vinos, como si fuese el mismo Fernando Remírez de Ganuza, uno de los productores más destacados actualmente dentro de la DOCa Rioja, haciendo vinos de mucha calidad, de corte moderno, buscando la persistencia de la fruta y la complejidad.
Algunos de los vinos de Ganuza ya los había probado, y ya han sido comentados en este blog, pero nunca está de más volver a catarlos, descubrir sensaciones nuevas y ver si nuestras apreciaciones se mantienen o no. Otros vinos, por el contrario, sólo los conocía de oídas, y tenía muchas ganas de probarlos, como el Trasnocho.
Esto es lo que dio de si el evento.
- Erre Punto Blanco 2008 (Blanco fermentado en barrica, 60% Viura, 40% Malvasía): Amarillo pálido, brillante, con reflejos dorados y acerados. En nariz, en esta ocasión, destacaron los aromas de la barrica, con frutos secos y notas de mantequilla, bien conjuntados con fruta blanca y recuerdos herbáceos. En boca tiene una buena acidez, con un paso frutal y notándose la madera al final. Un vino sin grandes pretensiones, pero muy correcto y agradable.
- Erre Punto Tinto 2008 (Tinto maceración carbónica; 90% Tempranillo, 5% Garnacha y 5% Viura y Malvasía): Picota oscuro de capa media, con ribetes violáceos muy bonitos. Nariz típica de los vinos elaborados por este sistema, con frambuesas, fresas, nata, y un punto alcohólico. Su paso por boca es suave, con buena acidez, notándose un punto de carbónico. Leve verdor final y postgusto muy frutal. Un maceración carbónica muy rico.
- Fincas de Ganuza Reserva 2003 (Tinto reserva; 90% Tempranillo, 5% Graciano y 5% pieles de Viura y Malvasía): Picota oscuro ya virando a granate, ribetes aún violáceos aunque asomaban ya granates más evolucionados. A copa parada dominan los aromas de la crianza, con hidrocarburos, balsámicos y vainilla. Tras agitar aparece buena fruta roja y notas especiadas. En boca tiene una entrada tánica que da paso enseguida a mucha fruta. Buena acidez y tanino de la fruta muy marcado. Retronasal frutal y final largo. Buen vino, que se notó algo descompensado, y que se vio ensombrecido por los siguientes.
- Remírez de Ganuza Reserva 2004 (Tinto reserva; 90% Tempranillo, 10% Graciano): Precioso color picota oscuro, casi negro, bien cubierto, con ribetes aún jóvenes, violáceos y granate. En nariz destaca fruta negra y roja en abundancia, con especias, notas balsámicas y ahumados elegantes. Paso por boca muy suave, sedoso, con buen cuerpo, muy agradable. Fantástica acidez y taninos marcados pero muy bien integrados. Retronasal muy frutal y final largo. Un vino fantástico, redondo, sin aristas.
- Viña Coqueta 2005 (Tinto reserva): Picota muy oscuro y muy cubierto, brillante y limpio, con ribetes granate aún jóvenes. A copa parada, algo cerrado, con suaves notas frutales y ahumados. Tras agitar, aromas francos a frambuesas, pimienta, balsámicos y punto alcohólico. En boca su entrada es suave y frutosa, con una acidez viva y una tanicidad marcada y elegante. Final largo y tánico. Un muy buen vino, al que unos meses más de botella no le vendrán mal.
- Trasnocho 2005 (Tinto reserva; 90% Tempranillo, 5% Graciano y 5% pieles de Viura y Malvasía): Color picota muy oscuro, casi negro, de capa muy alta, que aún mantiene unos juveniles ribetes violáceos. A copa parada, fruta roja en primer plano, con especias y ahumados. Tras agitar, intensos aromas a fruta roja y negra, especias francas, alguna nota balsámica suave y dulzona. En boca es impresionante, suave, agradable, frutal, intenso, con un tanino presente, agradable y muy bien integrado. Muy muy largo. Un vino de quitarse el sombrero.
Fantástica calidad de todos y cada uno de los vinos catados, con una variedad que nos permite un vino para todos los gustos. Muy buena carga frutal en los reservas, a pesar de tener una crianza de cerca de 2 años en barricas nuevas, y casi otros dos en botella.
Erre Punto blanco es un vino que se empezó a hacer casi por accidente, para aprovechar la uva sobrante tras usar la que se necesitaba para ayudar a fijar el color de los tintos reserva. Sencillo, sin complicaciones, pero agradable y bien hecho. Erre Punto maceración carbónica fue una idea para aprovechar las puntas de los racimos, ya que para los tintos reserva sólo se usan los hombros. Un vino rico, con todas las características típicas de este tipo de vinos, que el reposo en botella le sienta muy bien, y que hace una copa muy agradable y fresca. Fincas de Ganuza ha sido el que menos me ha gustado. Sin ser un mal vino, se le notaba algo descompensado (de nuevo el calor de 2003?), pero puede ir muy bien acompañando a una comida. Remírez de Ganuza, buque insignia de la bodega, es un vino espectacular. Intenso, con cuerpo, sabroso, largo, que apetece acabar la copa para servirse otra y otra. Quizá el que más me gustó. Viña Coqueta ha sido casi una primicia que aún no se comercializa (sale al mercado en un par de meses). Es un vino muy rico y agradable de beber, al que unos meses más de afinamiento en botella no le vendrán mal, pero que tiene fantásticas hechuras. Trasnocho es el vino de autor. Con un sistema de prensado patentado, es un vino impresionante y distinto. Frutal, llena la boca de aromas y sabores, y parece no cansar nunca.

domingo, 14 de marzo de 2010

Régoa

Ya hace algunos meses que dos botellas de este vino esperaban en mi cavita el momento de ser probadas. Tanto JL como Sibaritastur me recomendaban paciencia, y la tuve...unos meses, pero ya no pude aguantar más las ganas de probar este caldo tan comentado en los blogs que frecuento.
El Régoa TN 2007 (DO Ribeira Sacra, Tinto con crianza; Mencía, Alvarello; Régoa) se presenta con un elegante color picota de capa media, con ribetes violáceos brillantes muy bonitos. Un poco tímido, le cuesta expresarse, pero nos entrega muchas flores (lila, azahar), bastante fruta roja madura, notas balsámicas y un punto mineral al fondo. Su entrada en boca es viva, con una acidez muy buena, que en un primer momento parece incluso excesiva, pero que se suaviza pronto, dando paso a un buen cuerpo y a unos taninos presentes, pero muy dulces y bien integrados. El retronasal es intensamente frutal y el final bastante largo, con una delicada nota de cacao. El sabor de este vino es delicioso.
Me ha parecido un vino sin estridencias, que habla sin elevar la voz, sin gritos, pero que dice mucho, y lo dice bien. Que nos ha puesto una sonrisa en la boca y nos ha hecho disfrutar con un producto bien hecho y una uva muy bien tratada, que nos hace olvidar lo estándar que solemos beber. Que nos cuenta que hay otros vinos y otras formas, y que si giramos un poco la cabeza hacia el noroeste, nos podemos llevar grandes alegrías.

domingo, 7 de marzo de 2010

Dos secos y uno dulce

He seguido unos días más con la línea que llevaba últimamente de probar blancos. Línea que pararé un tiempo para dar oportunidad a unos fantásticos tintos que esperan su descorche, al menos hasta que me lleguen unas cositas que he pedido.
Estos días han caído un blanco monovarietal de una uva que nunca había probado, un coupage clásico de Rioja, y un dulce botritizado de Hungría.

- Heretat Vall-Ventós Chenin 2004 (DO Penedés, Blanco joven, 100% Chenin Blanc, Raventós Rosell). Amarillo dorado intenso y brillante, con reflejos dorados. Buena intensidad aromática, destacando los cítricos (piña), fruta blanca, albaricoque y fondo de frutos secos. En boca tiene una acidez fresca, es ligeramente untuoso, sabroso y frutal. Me sorprendió y me gustó mucho, para repetir sin duda.
- Erre Punto Blanco 2007 (DOCa Rioja, Blanco fermentado en barrica, Viura y Malvasía, Remírez de Ganuza). Amarillo pajizo claro, con algún reflejo dorado. Nariz de intensidad justa, melocotón, alguna nota tostada. En boca acidez agradable, suave, leve amargor final. Un vino bien hecho, pero que con los vinos tan aromáticos y frutales que he probado en los últimos días, se queda un poco atrás.
- Tokaji Château Ladiva 2004 (Tokaji Aszú 3 Puttonyos, Blanco dulce, Château Ladiva). Dorado oscuro, casi ambarino, con reflejos dorados. Aromas muy agradables a miel, piel de uva, algún punto cítrico, levaduras. En boca es dulce sin ser empalagoso, con una acidez muy buena que hace que apetezca más. Un Tokaji Aszú básico bastante rico, con una calidad aceptable y una RCP muy buena.

sábado, 6 de marzo de 2010

Silvio

Podemos estar o no de acuerdo con lo que representa, con lo que dice en alguna de sus canciones, con lo que intenta transmitir en algunos de sus temas. Pero lo que no podemos negar es su poesía.
Pocas personas pueden cantar así a lo hermoso, a lo terrible, al amor, a la tristeza, a la alegría, a la vida. Pocas personas transmiten tanto con sus palabras y su música.
Su primer disco salió en 1968, y desde entonces ha publicado más de 20. Días y Flores, Te Doy una Canción, Al Final de Este Viaje, la trilogía Silvio, Rodríguez, Domínguez... cada uno de sus discos es una pequeña joya, digna de ser escuchada una y otra vez. Ojalá, Canción del Elegido, Óleo de Mujer con Sombrero, Días y Flores, La Era Está Pariendo un Corazón, Rabo de Nube, Te Doy Una Canción... canciones eternas, que nunca me canso de escuchar.
Pude verle en directo ya hace bastantes años. La gente que estaba fuera del recinto era casi más que la que estaba dentro, y Silvio mandó que se abrieran las puertas y entrara todo el mundo. Y allí, cantamos, nos abrazamos y nos asomó alguna lagrimilla.