jueves, 28 de enero de 2010

Agro de Bazán

Agro de Bazán es una bodega a la que le tengo cierto cariño por una serie de cuestiones. Es la primera bodega que he visitado, siempre que hemos ido tanto a comprar como a visitar la bodega nos lo hemos pasado muy bien, sus instalaciones son pequeñas pero muy bonitas y cuidadas, y hasta la boda de mi hermana se celebró allí. Además, varios de sus productos me gustan especialmente.
Su catálogo es bastante extenso actualmente, elaborando blancos de la DO Rías Baixas, tintos y rosados en la DO Utiel-Requena, Vinos de Mesa, Orujos y Licores, y hasta un Cava.
Algunos de sus blancos de la DO Rías Baixas son vinos que mantienen una alta calidad año tras año, y que han sido reconocidos en varias ocasiones.
- Granbazán Etiqueta Ámbar 2007 (Blanco Joven, 100% Albariño): vino amarillo pálido con reflejos dorados, verdosos y acerados. Nariz de intensidad media, muy frutal, melocotón y cítricos, duración corta. En boca agradable, fresco, equilibrado, medio-corto. Delicioso.
- Granbazán Limousin 2007 (Blanco con crianza, 100% Albariño): Amarillo pajizo brillante, con reflejos dorados. Nariz frutal (melocotón, cítricos) con fondo de mantequilla y aromas de crianza. En boca cuerpo medio, acidez elegante, media, postgusto corto, retronasal frutal. Pierde algo de la frescura y frutosidad de la Albariño, pero está muy bien.
- Granbazán Don Álvaro de Bazán (Blanco con crianza en depósito y botella, 100% Albariño), elaborado con uvas de las viñas más viejas y sólo en grandes añadas, dorado claro, muy afrutado pero con notas melosas y algo de frutos secos, pasando por boca muy sabroso y algo untuoso. Buen vino.
También he probado Derradeira Vendimia, comentado hace un par de posts, y Granbazán Etiqueta Verde, correcto pero sin grandes alardes.
Hace un par de noches, descorchamos uno de sus tintos, que me había sido regalado por mi cumpleaños, en un lote con el Derradeira Vendimia, un Ámbar y un cava.
Si bien sus blancos rayan todos a gran altura, este Mas de Bazán Merlot 2006 (Tinto crianza, 100% Merlot), es un poco flojo. De color picota oscuro y ribetes granate, muestra aromas de fruta madura, flores, algo especiado y licoroso. En boca es algo rugoso, con taninos marcados de madera, y un retronasal dominado por esas maderas, que en conjunto lo hacen poco agradable. Su etiquetado, además, necesita una revisión urgente.
Aún he de probar el resto de sus tintos y su cava, pero si las cosas van por aquí, creo que seguiré disfrutando de sus blancos.

viernes, 22 de enero de 2010

¿Problema de conservación?

Cuando compramos una botella de vino, nunca podemos estar seguros de como ha sido transportada y cuidada desde que salió de la bodega. Si compramos en tiendas especializadas y de confianza, podemos esperar que haya sido debidamente mimada, almacenada de forma correcta, y que llegue a nosotros en óptimo estado. Pero cuando compramos en otros sitios, el vino normalmente está almacenado en vertical durante mucho tiempo, expuesto a cambios continuos de iluminación y temperatura, y sometido al escrutinio de muchas manos. Todo esto hace que aumenten las posibilidades de encontrarnos con una sorpresa desagradable. No si esto es lo que pasó anoche, pero algo de esto debe haber habido.
Me dispuse a descorchar una botella de Valdelosfrailes Vendimia Seleccionada 2003 (DO Cigales, Tinto con crianza, 100% Tinta del País, Bodega Valdelosfrailes), un vino que nos había llamado mucho la atención en una cata de vinos de la región del Duero a la que asistimos en Junio. El descorche fue una odisea, nunca me había pasado. El corcho estaba como pegado al cuello con pegamento, no había forma de sacarlo con los sacacorchos de hélice (no tengo de láminas, pero creo que me haré con uno). Acabó rompiéndose, y aún el trozo que tuve que empujar hacia abajo se resistió. Decanté y filtré el vino, y me dispuse a beberlo ya muy mosqueado, y pensando qué abriría en su lugar. Por suerte, no parecía demasiado afectado, pero no era lo que había probado.
Lucía un granate apagado, de capa media-baja, con ribetes atejados. Los aromas eran agradables y elegantes, con ahumados, balsámicos (eucalipto) y quizá tinta china, estando las frutas negras en licor muy al fondo (tras unas 12 horas abierto, se notan algo más). En boca surgió la decepción, el ataque era agradable, sedoso, con un tanino suave, pero con un retronasal desagradable y un final de persistencia media que no invitaba a beber más.
En fin, no se si hubo problemas de mala conservación o pura mala suerte, pero fue una pequeña desilusión.

domingo, 17 de enero de 2010

Finca Teira


Hoy tocó hacer los honores al primero de los caldos gallegos que hicieron el viaje desde Cee. Este fue recomendación y obsequio de José Luis, y ha sorprendido gratamente.
Hace poco que estoy redescubriendo la DO Ribeiro. O mejor diría descubriendo, porque nunca profundicé en ella, más allá de los típicos blancos facilones y algún tinto de supermercado. Y si las cosas van a ir por donde marca este vino, le auguro un futuro prometedor.
El vino en cuestión es el Finca Teira 2008 (DO Ribeiro; Tinto joven; Caiño longo, Sousón y Brancellao; Manuel Formigo de la Fuente). Un tinto joven de bonito color picota, con ribetes violáceos y capa media-baja. Aromas de buena intensidad, agradables, con mucha mucha fruta roja en primer plano, algo de flores y quizá ¿regaliz?; una nariz muy agradable. En boca es muy sabroso, con una acidez viva que hace que apetezca más, y con un final no muy largo donde se nota una cierta rugosidad verde, que no llega a ser en absoluto desagradable.
Un vino que muestra una juventud y un nervio deliciosos, que ha sido una grata sorpresa y nos ha gustado mucho. Repetiremos.
La cosa terminó probando una curiosidad de Bodegas Agro de Bazán, una ocurrencia de Manuel Otero. Un blanco de vendimia tardía 100% Albariño.  Un otoño excepcionalmente seco hizo que se dejaran sobremadurar unos racimos, que se vendimiaron en Diciembre de 2007. De esa idea nacieron unos 1000 litros de Agro de Bazán Derradeira Vendimia. Un vino muy curioso, con un precioso color dorado claro con reflejos dorados brillantes. Aromas intensos, complejos y elegantes, con fruta blanca madura, flores, notas cítricas y un punto dulzón. En boca tiene una acidez viva, quizá pelín excesiva, aunque quiere asomar el azúcar, y notándose algo de carbónico; largo e intenso final. Es el segundo albariño de vendimia tardía que pruebo, y me resultan muy curiosos, agradables e interesantes.

viernes, 15 de enero de 2010

Menú Italiano

No suelo comentar mucho aquí los platos que preparo los domingos para maridar con el vino que elegimos, pero modestia aparte, el domingo pasado merece una mención.
"Por qué no preparas un risotto" me pidió la otra mitad de esta casa. Al momento recordé el chianti que me quedaba en la cavita. "Vale, buena idea".
Mi experiencia en risottos es limitada, así que me puse a buscar ideas, y encontré una que fue la que finalmente preparé: Risotto con boletus e ibérico.
Un bote de boletus edulis fritos de Alta Cocina Navarra S.L. (atención a ellos, deliciosos), unas buenas lonchas de la paletilla ibérica que preside nuestra cocina, y un rico caldo de jamón natural (envasado, eso sí, de Aneto, muy rico). Paciencia, calma, y para terminar, la justa cantidad de queso Grana Padano (me gusta casi más que el Parmigiano-Reggiano).
Simplemente delicioso risotto. Os animo a que os pongáis a ello, porque es exquisito.
El menú lo completé, como entrantes, con unos crostini de jamón ibérico y queso Grana Padano, que ya los había preparado otra vez y son muy ricos.
Y claro, en la cavita esperaba el chianti. Un Chianti Classico Riserva 2004 de Rocca delle Macìe (DOCG Chianti Classico Riserva; Tinto con crianza; Sangiovese 90%, Cabernet 5%, Merlot 5%; Rocca delle Macìe). Color granate algo apagado, ribetes granates asomando los tejas. Nada más acercarlo a la nariz, moras y quizá violetas; tras agitar, especias, algún ahumado y punto balsámico; todo muy muy elegante. En boca es sabroso, aterciopelado, con tanino final claro pero agradable, bastante largo.
Me encantó este Chianti Classico Riserva, y ya he probado 4 vinos de esta casa que me han gustado bastante. Igual habría que plantearse una visita.

domingo, 10 de enero de 2010

La Dama de Hierro

Allá por el año 1984, curioseando en una tienda de discos, compré mi primer vinilo, que tenía el que ahora me parece risible título de "Los Duros del Rock". En ese disco venían temas de grupos como Manowar, Helix, Mötley Crüe, Krokus y más. Pero sobre todo, venía un tema que me encantó, me hizo averiguar qué grupo era ese, y comprar el disco original donde aparecía la canción. El tema en cuestión se llamaba 2 Minutes to Midnight, y el grupo Iron Maiden.
Compré el Powerslave, y aluciné. Que pedazo de grupo. Tuve que hacerme con sus cuatro discos anteriores, y empecé a comprar todos sus LP's nuevos, y su EP Maiden Japan. Musicalmente me resultaban muy distintos a otros grupos que pululaban por ahí; buenos arreglos, estructuras poco frecuentes en las canciones, letras geniales.
De la gira que siguió al lanzamiento del Powerslave, el World Slavery Tour, surgió el que es quizá su momento culminante, y uno de los mejores álbumes en directo de la historia del rock, el Live After Death. Unos Maiden pletóricos, dándolo todo tema tras tema.
Con el tiempo llegaron los malos momentos, con Bruce y Adrian fuera, Blaze Bailey intentando cubrir un hueco que le venía enorme, unos discos bastante malos y unas giras que se mantenían porque son Iron Maiden. Luego, la vuelta de Bruce y Adrian, las 3 guitarras, el sacar recopilatorios y directos a mansalva en un intento por mantener vivo al dinosaurio, algún buen disco de estudio, y pocas cosas mas salvables, salvo la brutal energía que siguen derrochando en sus conciertos.
Sólo he podido verles en directo una vez, en Portugal, en el Festival de Vilar de Mouros del año 2000, ya con Bruce de vuelta, pero sin Adrian. Un concierto que no olvidaré en mi vida.
Mi grupo de hard rock y heavy metal preferido, al que sigo teniendo un cariño especial aunque no me guste la dirección que tomaron ya hace unos años.



jueves, 7 de enero de 2010

En Cee

En ocasiones me equivoco, pero suelo calar bastante bien a la gente en el momento de conocerla. Además, no es infrecuente que tenga sensaciones del tipo "de este no me fío un pelo" o "esta chica merece la pena".
Hace unos días tuvimos oportunidad de conocer en persona a un tipo de los que te transmite desde el primer momento, buen rollo. Una persona que conoce su oficio, lo vive y lo disfruta, y además está encantado de compartir lo que sabe con los demás, si es que están dispuestos a escucharle. Regenta La Vitualla, una pequeña tienda en el pueblo de Cee, inicio da Costa de Morte, a escasos kilómetros de Fisterra, lugar que nunca me canso de visitar.
Su castillo es pequeño en tamaño, pero tan buen gusto se nota por todos los rincones, y tanta calidad hay en sus estanterías, que es altamente peligroso acercarse por allí si se buscan cositas buenas y se tienen los oídos abiertos a las buenas recomendaciones. Desde enormes vinos de la Ribeira Sacra, a Borgoñas de clase, pasando por poco conocidos Ribeiros de autor, Riberas archifamosos y otras joyas enológicas. Mirando los vinos, mejor no girarse, so pena de darnos de bruces con las conservas artesanas, los destilados, los chocolates y el resto de tentaciones.
Es una delicia escucharle hablar de bodegueros, productores, degustaciones, entresijos, dimes y diretes del mundo del vino. Es un placer compartir con él, preguntarle, oírle, seguir sus consejos y aprender.
Gracias a sus recomendaciones y generosidad, salimos de allí cargados con 5 botellas de los que no dudo ni por un instante que sean excelentes vinos, amén de chocolate artesano, y muchas ganas reprimidas de hacernos con toda la tienda.
Gracias también a sus recomendaciones, acabamos la jornada reponiendo fuerzas en un delicioso restaurante de Fisterra, O Fragón. Comida gallega de mercado, dice la tarjeta, y de gran calidad, añado yo. Una crema de almendras con berberechos muy original y rica, un pulpo a la plancha con sus cachelos y su aliño delicioso, un pelín duro por ponerle una pega, y de principales, un exquisito lenguado y un fantástico rodaballo salvaje, ambos a la plancha, derrochando sabor. Fin de fiesta con chocolate en dos texturas y un queso con membrillo artesanal que aún estoy saboreando. Todo fue apropiadamente remojado con un fantástico Quinta do Buble 2008 (DO Monterrei, blanco joven 100% Godello, Adegas Quinta do Buble) recomendado por el maître. Amarillo pálido, brillante, con reflejos verdosos; aromas frescos y claros a fruta blanca, cítricos suaves y un punto de pizarra; suave, fresco y muy frutal en boca, invitando a beber otra copa enseguida.

La única pega de la jornada fue su brevedad, debida a las fantásticas carreteras gallegas y al regular tiempo.
Te has metido en un lío, José Luis, porque no te será fácil librarte de nosotros. Volveremos con más tiempo y tendremos esa comida para cuatro que ha quedado pendiente.

martes, 5 de enero de 2010

Propósitos Vinícolas

Ya hace tiempo que he abandonado la práctica de mentirme a mi mismo con lo de los buenos propósitos para el nuevo año. Pero comentando algunos posts en otros blogs, si que me ha venido a la cabeza una lista de deberes para este año.
- Hacerme por fin con el libro Descubrir el Gusto del Vino de Émile Peynaud y Jacques Blouin.
- Seguir haciendo minicatas como la que hice con Petit Verdot, con otras variedades que me rondan la cabeza (Syrah, Pinot Noir, Riesling, Gewürztraminer, Mencía...).
- Conocer y entender más el mundo de los llamados vinos naturales.
- Profundizar un poco en los procesos de elaboración del vino, métodos de vinificación, usos de la madera, etc.
- Visitar bodegas y conocer sus productos in situ.
- Ponerme a ello con la idea fotográfica que me ronda la cabeza.
Muchas más cosas se me irán ocurriendo, y a lo mejor no hago todas las que aquí menciono, pero se intentará.

domingo, 3 de enero de 2010

Resumen de Noticias (y II)

Segundo y último encuentro de los fastos navideños. Menú largo y variado, maridado con hasta 6 vinos. Muchos de los caldos de Nochevieja ya han sido comentados aquí, y habían gustado mucho, por lo que fueron elegidos para esa cena, aunque en esta ocasión alguno gustó menos. Aquí el segundo y último bloque de noticias navideño.
El fuego se abrió con el Gramona Imperial Brut Gran Reserva 2005, del que no añadiré nada, sólo repetir que me sigue pareciendo un gran cava que se lleva de maravilla con canapés salados.
- Albariño Valdamor 2008 (DO Rías Baixas, blanco joven 100% Albariño, Valdamor): Amarillo pajizo claro, reflejos dorados, brillante. Aromas francos a fruta blanca (pera) y recuerdos de plátano y melocotón. Buena acidez, potente pero suave, muy agradable y largo. Fantástico con mariscos, un muy buen albariño.
- Castillo de Monjardín Chardonnay 2006 (DO Navarra, blanco fermentado en barrica 100% Chardonnay, Castillo de Monjardín): Amarillo dorado, reflejos dorados, algo apagado. Aromas bastante intensos, florales (jazmín?), tostados, levadura. Se nota bastante la crianza, que le ha quitado acidez y lo hace pasar por boca muy golosón y un pelín empalagoso, aunque con un final agradable. Me había gustado más este vino otras veces, y le daré otra oportunidad, pero esta vez no gustó demasiado.
- Viña Consolación 2003 (DO Pago Guijoso. Tinto reserva 100% Cabernet Sauvignon. Sánchez Muliterno): Profundo granate apagado, con ribetes evolucionados. Nariz agradable, de intensidad media, especiado, ahumados y notas minerales, con fruta negra muy madura al fondo. En boca es goloso, lleno, algo falto de viveza, con un tanino casi imperceptible. Es un buen vino que me ha gustado mucho en otras ocasiones, pero que esta vez, sin disgustarme, le noté algo apagado. Necesita abrirse bien.
- Dulce Cristal-lí (DO Alicante. Blanco dulce 100% Moscatel de Alejandría. Vins del Comtat): Amarillo pálido con reflejos dorados. Aromas muy intensos típicos de la variedad (piel de limón, fruta de hueso, hollejos de uva). Untuoso, lleno, muy agradable y largo. Un moscatel dulce delicioso y nada empalagoso.
- Cattier Premier Cru Brut Antique (AOC Champagne. 75 % Pinot Noir y Pinot Meunier, 25 % Chardonnay. Maison Cattier): Amarillo dorado, reflejos dorados, perlaje fino y persistente. Nariz muy agradable con frutos secos, bollería y notas de frutos rojos delicadas. Llena la boca, con un paso seco e intenso, muy agradable. Quizá la estrella de la noche a pesar de salir para los brindis y la sobremesa. Gran champagne.
Dos vinos que, habiendo sido elegidos por las buenas sensaciones previas, no acabaron de gustar esta vez; tres que siguen portándose como se espera de ellos, demostrando su calidad (Gramona Imperial, Albariño Valdamor y Dulce Cristal-lí) y un champagne que cada vez me gusta más y que pasa a la lista de mis espumosos preferidos sin ninguna duda.