domingo, 24 de febrero de 2013

Pequeña Reflexión Tras un Encuentro Esperado

Pierio Valeriano: Hieroglyphica.
Tomada de la web Veterodoxia.
Dos sabios del vino iban a volver a verse, en los dominios de uno de ellos, cerca de mí. No había sido invitado, pero las ganas de estar ahí me pudieron, y reconozco que forcé un poco las cosas.
Así que, al final, allí estábamos, Olga, Anush, yo...y los dos maestros, Rafael Bernabé y Joan Gomez Pallarès, en las entrañas de Bodegas Bernabé Navarro, probando todo lo que Rafa nos ponía delante, que puedo asegurar que es mucho y bueno. Muy bueno. Monastreles, Garnachas, Forcayats, tinajas, barricas, depósitos...Personalidad, suavidad, expresión de terruño y de viña, que darán que hablar por mucho tiempo.
De la bodega a la comida. Casa Elías, Xinorlet, ya mencionado aquí. Gachamigas, caracoles a la brasa, alcachofas a la brasa, revuelto de robellones con aceite de trufa (esta vez estuvo flojito, Luis) y ese soberbio arroz con conejo y caracoles marca de la casa. Desfilaron por la mesa Primitivo Quiles Raspay Tinto Brut 2006, AlfYnal 2010 y Beryna Selección 2006. No gustaron por igual a todo el mundo.
No hubo fotos, no hubo notas, no hubo sesudas catas, pero si hubo conversación y derroche de sabiduría. Y de ambas no he podido evitar sacar un pequeño pentálogo de conclusiones. La primera y más evidente: no tengo ni idea de esto del vino. La segunda: no todo es lo que parece, ni lo que se dice, en el mundo del vino. La tercera: casi nunca son buenas compañeras las posiciones radicales. La cuarta: encuentra tu camino;  primero bebe lo que te guste, luego escarba en cómo está hecho, aunque otros te digan otra cosa. La quinta, y quizás más importante: cuando los sabios hablan, limítate a escuchar.
Rafa, Joan, si pensáis que no tenía que haber estado allí, os pido disculpas por haberme metido en medio de vuestro encuentro. Nosotros al menos hemos pasado un día fantástico y si vosotros queréis, y los astros se alinean otra vez, no nos importaría repetir.

Mente humilde, afán de buscar, vida tranquila,
reflexión silenciosa, pobreza, tierra extranjera.
Estas cosas y la lectura suelen aclarar a muchos cuestiones oscuras.
(Bernardo de Chartres según autoría atribuida por John de Salisbury)

jueves, 21 de febrero de 2013

Dos Buenos RIbeiros

Ya en el siglo II antes de Cristo se elaboraban vinos en la comarca del Ribeiro, vinos que incluso llegaron a la mesa de los emperadores romanos. Y los "Vinos de Ribadavia" se exportaban en buena cantidad a Inglaterra, Irlanda, Francia, Flandes...
Tras una larga época floreciente, la región sufre en 1850 la plaga del oidio, a la que se unieron luego el mildiu y la filoxera, con lo que las plantaciones fueron diezmadas, y las variedades autóctonas empezaron a ceder paso a otras más sufridas aunque de menor categoría.
Actualmente, la Denominación de Origen Ribeiro está situada en el borde noroccidental de la provincia de Ourense, en las confluencias de los valles formados por los ríos Miño, Avia, Arnoia y Barbantiño. Cuenta con una extensión de 2.685 hectáreas de viñedos, situados en alturas desde los 75 hasta los 400 metros sobre el nivel del mar, y con suelos fundamentalmente de origen granítico. Entre las variedades de uva tenemos las blancas Treixadura, Torrontés, Godello, Loureira, Albariño o Lado, y las tintas Sousón, Brancellao, Caíño, Ferrón, Mencía, Garnacha tintorera o la omnipresente Tempranillo.
Lagar do Meréns fue fundada en 2011, en las instalaciones restauradas de una vieja bodega. Tienen 3,5 Ha de viñedo propio, en las que se cultivan Treixadura, Godello, Torrontés, Loureira y Lado como uvas blancas, y donde las tintas están representadas por Caíño Longo, Caíño Redondo, Sousón, Brancellao y Ferrón.
30 Copelos 2010 (DO Ribeiro, tinto con crianza, 40% Sousón, 30% Caíño, 20% Ferrón y 10% Garnacha; Lagar do Meréns) se elabora tras vendimia manual, selección en bodega despalillado, maceración en frío durante 24-48 horas, y paso a barricas de 300 y 225 litros de roble francés y húngaro, donde tienen lugar la maloláctica y una crianza de entre 6 y 9 meses con sus lías finas. El resultado es un vino de color rubí con ribete rubídeo granatoso, de capa media. Tiene una nariz de buena intensidad, fresca y agradable, con mucha fruta roja (frambuesa), frutos del bosque, lácteos y un par de chispas de caramelo y de pizarra. En boca se muestra fresco y suave, con buena acidez, intensamente frutal, con un tanino dulce y un final muy agradable. Va evolucionando a mejor en copa. Un vino fresco y alegre, que me hizo disfrutar mientras lo bebía, y que por momentos me trajo a la cabeza recuerdos de algún maceración carbónica. 
De Luis Anxo Rodríguez Vázquez ya hemos hablado aquí. Una persona comprometida con la recuperación de las castas autóctonas de su tierra, y empeñado en elaborar con ellas vinos de la más alta calidad. 2,7 Ha de viñedo repartido en no se sabe cuántas parcelas (de nuevo el minifundio gallego), algunas en propiedad, otras cogestionadas y otras más en alquiler, en la que se mezclan cepas jóvenes con algunas casi centenarias.
Después de haber disfrutado mucho con su tinto básico, aguardaba con ansia el momento de encontrarme con su hermano mayor a corcho quitado.
A Torna dos Pasás Escolma 2008 (DO Ribeiro, tinto con crianza, Brancellao, Ferrol, Caíño Longo y Caíño Redondo; Luis Anxo Rodríguez Vázquez) se elabora a partir de las mejores uvas de las cepas más viejas. Larga fermentación de alrededor de un mes, y crianza de unos 12 meses en barricas usadas, para una escasísima producción de 1700 botellas, más algunos magnums y doble magnums. Nos hemos encontrado con un vino en plena evolución, de color picota virando a granate y con un ribete donde el violáceo dejaba paso también al tinte granatoso. Tiene una nariz difícil de describir, de buena intensidad y compleja, que huele a monte, a hierbas del campo, a flores, con alguna pincelada de madera. Con horas, aparecen aromas más dulzones, como torrefactados, y con más horas aún, asoman las frutas rojas maduras. En boca nos revela una acidez correcta, buena presencia y elegancia; es sápido, con un tanino muy dulce y un sabor muy bueno. Unas 24 horas tapado con su corcho le sentaron bastante mal, y se descompensó un poco, marcándose mucho la taniciad; pero todo pareció volver a su sitio tras unas 24 horas más. Tengo que reconocer que, si bien me gustó el vino, no acabó de emocionarme. Quizá esperaba más por las expectativas creadas, igual no lo entendí, a lo mejor necesita más reposo...
Dos vinos de corte muy distinto. Uno fresco y frutal, de trago fácil y charla animada. Uno más serio y formal,  de más reflexión y quizá introspección.
En cualquier caso, atrás, muy atrás, han quedado los tiempos en que de Ribeiro sólo se conocía el Pazo, y de que sólo se bebiese Ribeiro blanco. Manuel Formigo, José Meréns, Luis Anxo y algunos otros, están empeñados en devolver gloria y fama a los tintos de esta región gallega.

sábado, 16 de febrero de 2013

Otro Pequeño Productor, Otro Buen Champagne

Si para la pasada celebración de cumpleaños elegí un champagne donde las uvas tintas tuviesen el protagonismo, para la cena del 14 de febrero, en la que iban a predominar los frutos del mar y, como dice un amigo, los "bichos con concha", me decidí por la pureza de un blanc de blancs.
En la década de los 60, Marc Hebrart decide empezar a embotellar la producción de sus viñas en el Vallée de la Marne. Actualmente, su hijo Jean-Paul es el responsable de la elaboración de las alrededor de 100.000 botellas que salen al mercado cada año.
Los viñedos están situados en Mareuil-Sur-Aÿ, entre Reims y la Cote des Blancs, y el 99% son Premier Cru. En el viñedo se intentan evitar tratamientos agresivos y el uso de pesticidas; la vendimia es manual, seguida de una selección estricta. Fermentación por parcelas en pequeñas cubas, vinificando algunos lotes en barricas usadas, y fermentación maloláctica para todos los vinos. Con estas premisas, la casa elabora 5 cuvées, de los cuales dos son con añada y uno rosé.
En nuestro caso, disfrutamos el pasado jueves del Marc Hebrart Brut Blanc de Blancs (AOC Champagne, 100% Chardonnay, Champagne Marc Hebrart). Un vino de color amarillo pálido, limpio y brillante, con burbuja muy fina y continua que se eleva desde todo el fondo de la copa. La nariz es elegante, con brioche y cítricos que van de la mano, y efluvios de flores blancas que recuerdan al jazmín. En boca es fresco, seco, de buena acidez, con un carbónico muy elegante y retronasal marcado por los frutos secos y el pan tostado. Un blanc de blancs algo menos delicado que otros que he probado, lo cual puede verse como un elemento de personalidad, y que puede deberse a lo estrictos que son en la casa limitando el dosage.
Un muy buen champagne, que creo que va a mejorar con un tiempo en botella. Ah, he leído que este productor está entre los favoritos de Jordi Melendo, y ese si que sabe de Champagne.

domingo, 10 de febrero de 2013

¿Un Vino de Descartes?

Eso fue lo que pensé cuando descargué la ficha técnica de este vino y vi las castas que forman parte del ensamblaje final, y la procedencia de las uvas.
Después de un par de decepciones con vinos californianos, seguía con la idea de probar algún vino de los EEUU que mereciera la pena, así que cuando se me presentó la oportunidad de hacerme con unas botellas de un vino firmado por uno de los productores más famosos de ese país, no lo dudé.
Robert Mondavi era descendiente de emigrantes italianos de la región de Marche. En 1943, junto a su padre y su hermano, adquieren la bodega Charles Krug, en Santa Helena, California. En 1965, tras ser apartado de la bodega familiar, funda una propia en Oakville; y en 1966 funda la Robert Mondavi Winery, en el Valle de Napa, con la idea de elaborar vinos que pudiesen competir con los mejores de Europa. La suya fue la primera bodega importante establecida en el Valle de Napa tras derogarse la ley seca.
Mondavi fue el creador del Fumé Blanc, un Sauvignon Blanc con crianza en roble tan exitoso que en los EEUU ha llegado a utilizarse el nombre de Fumé Blanc como sinónimo de Sauvignon Blanc. En 1979 funda la Mondavi Woodbridge Winery, posteriormente se asocia con el barón Philippe de Rothschild para crear Opus One Winery, y en los 90 se embarcó en proyectos con socios en Europa, Sudamérica y Australia. Sus vinos son famosos en todo el mundo, y los de las gamas más altas han ganado numerosos premios, como por ejemplo en la cata de 1997 del Gran Jurado Europeo, en el que su Robert Mondavi Chardonnay Reserve resultó ganador.
Actualmente, los vinos de Robert Mondavi se engloban en 3 grupos. Los vinos de la Robert Mondavi Winery (Reserve, District, Winery Exclusive y Napa Valley), son los de gama más alta. Woodbridge, situada en Lodi, California, elabora vinos más asequibles, con la idea original de que pudiesen "ser disfrutados por los estadounidenses como parte de su vida diaria". Por último, Private Selection es la gama más asequible en precio, destinada al consumo diario, ya que como dice en la ficha del vino, "una comida sin vino es como un día sin sol".
Mondavi fue unos de los grandes impulsores de California como región vinícola puntera en el mundo, y un ferviente defensor de la difusión de la cultura del vino. Por ello ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos el ser nombrado Hombre del Año por la revista Decanter en 1989.
Como ya dije, se me presentó la oportunidad de hacerme con unas botellas de un vino de la gama Private Selection de Mondavi, en concreto el Robert Mondavi Private Selection Cabernet Sauvignon 2008. Aclaremos antes de nada que en los Estados Unidos al menos el 95% de las uvas deben ser de la vendimia mencionada en la etiqueta, y que para que un vino pueda llevar el nombre de la variedad, debe elaborarse al menos con un 75% de esa casta.
El vino que nos ocupa se elabora con uvas procedentes de viñedos situados en la costa central de California, repartidos entre Monterey County (64%), Paso Robles (30%), Santa Barbara County (3%), North Coast (2%) y Madera (1%). Las variedades utilizadas son 80% Cabernet Sauvignon, 7% Syrah, 4% Petite Sirah, 3% White Riesling, 3% Cabernet Franc, 2% Teroldego y 1% Ruby Cabernet. Orígenes y castas tan diversos son lo que me lleva a pensar que es un vino elaborado con descartes de otros vinos. Se me hace difícil imaginarme que llevaría  a un enólogo a utilizar 7 variedades distintas de 5 orígenes diferentes para elaborar un vino.
La fermentación tiene lugar en tanques de acero con temperatura controlada, y posteriormente tiene lugar una maceración con los hollejos de unos 12 días. Tras la maloláctica, el 50% del vino tiene una crianza de 14 meses en barricas de roble francés, de las que un 20% son nuevas.
El resultado de todo este ensamblaje es un vino de color rubí granatoso, con ribetes granate, de capa media, bastante bonito. En nariz tiene una intensidad media, atractiva eso sí, con balsámicos, pimienta, cassis, y notas de cacao que acompañan a una fruta negra que se hace más presente según el vino va evolucionando. En boca es un vino muy suave y agradable, sedoso, de cuerpo medio, muy frutal y con un tanino dulce y suave.
Es un vino muy bebible, que acompaña bien a una comida, y del que se puede disfrutar charlando tranquilamente sentado en el sofá. No es un vino impresionante, pero por el precio al que se puede conseguir en los EEUU, es sin duda una muy buena compra.

domingo, 3 de febrero de 2013

Recopilación de Vinos de Burdeos

Según nos cuenta Jancis Robinson en su atlas, Burdeos es el mayor distrito productor de vinos finos del mundo. El calificativo de "Burdeos" se aplica a una cantidad de vino tinto mayor de la que supone la cosecha anual de Sudáfrica, y no toda esta producción justifica, ni de lejos, la fama y gloria de esta región vinícola.
Los vinos tintos son mayoritarios en Burdeos, en una proporción de 8 a 1 con relación a los blancos. Las zonas de los grandes tintos son el Médoc, Graves, Pessac-Léognan, Saint-Émilion y Pomerol; aunque en el resto del Libournais, que incluye Fronsac, Canon-Fronsac o Côtes de Castillon, pueden encontrarse vinos muy buenos a precios ajustados. De hecho, a pesar de que Burdeos quizá sea la región vinícola donde la especulación más se ha notado, haciendo que algunos vinos alcancen precios indecentes, hay autores que defienden que es una región donde se consiguen vinos de excelente RCP, si se sabe dónde buscar.
Faltando unos meses para que lleguen a casa mis vinos de Burdeos 2010 comprados en avanzada, se me ha ocurrido hacer un breve repaso a lo que hasta ahora he publicado sobre mi corta experiencia con los tintos de tan famosa región. Revisando mis notas, he publicado mi opinión sobre unos 11 tintos bordeleses, con los que he tenido experiencias desiguales.
- Château Montrose 2002 (AOC Saint-Estèphe, deuxième cru; tinto con crianza, 62% Cabernet Sauvignon, 32% Merlot, 4% Cabernet Franc y 2% Petit Verdot; Château Montrose). Probado en Noviembre de 2010. Color granate, con ribetes entre rubí y granate evolucionado. En nariz recatado, sobrio, sin estridencias, muy elegante y adulador, cuero, cacao, especias, notas florales y un perfume de frutas (grosellas, moras) muy maduras. Paso por boca carnoso, lleno, sedoso, perfectamente estructurado y balanceado, tanino muy noble y bien integrado, postgusto muy agradable que se va fundiendo y desapareciendo poco a poco. Mi primer Cru Classé bordelés, una delicia de vino a pesar de ser una añada menor.
- Cellier Yvecourt 2000 (AOC Bordeaux, tinto con crianza; 60% Merlot, 20% Cabernet Sauvignon, 20% Cabernet Franc; Maison Yvon Mau). Probado en la primavera de 2011. Color granate apagado con ribetes atejados. Aromas de intensidad media, con cueros y ahumados claros, fondo de fruta negra madura, balsámicos y un fino especiado. En boca es suave y sedoso, buena entrada, paso no muy lleno, tanino dulce y pulido, final de duración media. Se deja beber, sin ser nada memorable.
- Château Loudenne 1997 (AOC Médoc, Cru Bourgeois; tinto con crianza; 40% Cabernet Sauvignon, 55% Merlot, 4% Cabernet Franc, 1% Malbec; Domaines Lafragette). Probado en la primavera de 2011. Rubí evolucionado con ribetes atejados. En nariz, mucha reducción, sobre todo caza, luego a aromas trufados, hierbas de monte, caja de puros, algún destello mentolado, algo algo de fruta negra compotada. En boca suave, sedoso, cuerpo medio, retronasal marcado por terciarios, tanino muy integrado, redondo. Agradable, pero ya algo mayor. Muchos años para un Cru Bourgeois.
- Château Puy La Rose 2002 (AOC Pauillac, Cru Bourgeois; tinto con crianza; 45% Merlot, 45% Cabernet Sauvigon, 5% Cabernet Franc; 5% Petit Verdot; Château Puy La Rose Probado en la primavera de 2011. Color granate algo apagado, con ribete granatoso asomando el teja. Nariz de intensidad media, agradable, ciruelas muy maduras, ahumados, hierbas de monte y balsámico leve. En boca ligero, algo hueco, suave, acidez muy buena, final levemente tánico. Algo falto de cuerpo, pero sabor muy agradable; Un joven Cru Bourgeois de 9 años.
- Château Sainte-Marie Vielles Vignes 2008 (AOC Bordeaux Superieur, tinto con crianza 72% Merlot y 28% Cabernet Sauvignon; Château Sainte-Marie). Un vino de la región de Entre-Deux-Mers probado en Septiembre de 2011. Color granate apagado con ribete granatoso. Nariz no muy intensa, ahumados, balsámicos, notas dulzonas de torrefactos y cacao, fondo de fruta negra muy madura. En boca cuerpo medio, suave, bien conjuntado y redondo, tanino muy bien integrado y de persistencia media. Un vino nada exuberante, pero rico y agradable.
- Château Léoville Barton 2004 (AOC Saint-Julien, 2ème Cru Classé; tinto con crianza, 72% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 8% Cabernet Franc; Château Léoville Barton). Probado en Noviembre de 2011. Intenso color rojo granate, con ribete granate algo amarronado. Nariz de intensidad media alta, elegante y agradable, especias, balsámicos y regaliz, fruta negra madura, recuerdos florales; con el tiempo madera de cedro y cacao. En boca es muy agradable, intenso, buena acidez, cuerpo medio, sedoso, con predominio de especias y ahumados, ligeramente carnoso, y con un elegante final de duración media algo tánico. Un vino delicioso.
- Château Poupille 2005 (AOC Côtes de Castillon, tinto con crianza 95% Merlot, 3% Cabernet Franc, 2% Cabernet Sauvignon; Château Poupille). Probado en Otoño de 2011. Color picota muy oscuro, con ribete rubí granatoso. Nariz de intensidad media-baja, moras, alguna nota animal, especiado fino. En boca es intenso, buen cuerpo, acidez correcta, tanino muy marcado, final muy secante y áspero. En ese momento necesitaba botella.
- Moulin d'Angludet 2005 (AOC Margaux, tinto con crianza, 60% Cabernet Sauvignon, 25% Merlot, 15% Petit Verdot; Château d‘Angludet). Segundo vino del Cru Bourgeois Supérieur Château d'Angludet, probado en Otoño de 2011. Color picota-granate con ribete rubí. Aromas de intensidad media, floral, fruta madura (moras, grosellas), especiado muy suave, balsámico, madera cortada. En boca fresco, frutal, suave, acidez amable, sedoso, ligero, tanino presente pero muy dulce, final secante pero placentero. Un vino suave y agradable, con un perfume muy seductor.
- Château Milon 2006 (AOC Saint-Émilion Grand Cru, tinto con crianza 80% Merlot, 12% Cabernet Franc, 8% Cabernet Sauvignon; Château Milon). Probado en Marzo de 2012. Color picota oscuro, con ribetes algo granatosos. Nariz de muy buena intensidad, notas florales (violetas), fruta negra, madera y cuero. En boca, acidez muy correcta, frutosidad, cuerpo medio y taninos aún algo marcados. Agradable, mejorará.
- Château Le Maine Martin 2005 (Bordeaux Supérieur, tinto con crianza; 65% Merlot, 35% Cabernet Franc; Chateau Cailley). Vino del noreste de Burdeos, probado en Abril de 2012. Color granatoso oscuro, la nariz marcada por frutos negros, herbáceos y notas animales; en boca cuerpo medio, buena acidez, tanino aún marcado y final frutal. Se dejó beber, sin más.
- Alter Ego 2006 (AOC Margaux, tinto con crianza, 53% Cabernet Sauvignon, 41% Merlot, 6% Petit Verdot; Château Palmer). Segundo vino del Troisième Cru Château Palmer, probado en Noviembre de 2012. Color picota oscuro, ribete granatoso. Nariz licorosa, con fruta negra y suave especiado, cacaos y tostados. En boca frutal, acidez correcta, tanino presente pero nada desagradable. Un vino que me decepcionó mucho, y que creo que no vale lo que cuesta.
El resumen de mis encuentros con Burdeos es que, los Cru Classé los son por algo, y que son vinos de mucho disfrute; que se pueden encontrar muy buenos vinos a precios asequibles en las categorías inferiores, y que hay que andarse con mucho ojo a la hora de gastar dinero en un segundo vino, porque nos podemos llevar una desilusión. Para repetir sin duda Montrose, Léoville Barton, Sainte-Marie Vielles Vignes y d'Angludet, y para probar con más calma Château Milon.
El mapa de las regiones vinícolas de Burdeos está tomado de la Wikipedia.