domingo, 29 de noviembre de 2009

Encuentros con el Vino (II)

Segunda degustación de las jornadas de Encuentros con el Vino. Esta vez hemos elegido el restaurante Mesón de la Costa, basándonos principalmente en los vinos que presentaba el menú, y en lo apetitoso que, a priori, sonaban algunos platos. De entrada dos detalles, la simpatía y desenfado de los camareros, y la barra de pan entera en la mesa, acompañada de una sobrasada muy buena.
Primer entrante, uno de los platos que nada más verlos en el menú, nos hizo salivar. Vieiras gallegas con virutas de Joselito. Buena mezcla de vieiras, no muy grandes pero si muy jugosas y sabrosas, con un sofrito de cebolla y unas virutitas de esa delicia que es el jamón Joselito. Muy muy buenas. El vino fue un Javier Sanz Villa Narcisa Verdejo (DO Rueda. 100% Verdejo. Javier Sanz Viticultor). Amarillo pálido con algunos reflejos verdosos. Aromas muy agradables de pera y hierba cortada, con algo de cítricos. En boca bastante neutro, fresco y frutal. No soy un entusiasta de los verdejos, pero este no estuvo mal.
El segundo entrante fueron unas Colas de gamba roja con ajos de las Pedroñeras y huevo frito de las gallinas de “Pepe”. Gambas, guindilla, ajos tostados, huevo...una delicia de plato. El ajo y el huevo pedían algo que limpiase la boca y la preparase para el siguiente envite, y de eso se encargó un Ática Pinot Noir Brut Rosé (DO Cava. 100% Pinot Noir. Parató Vinícola). Precioso color frambuesa con matices cereza. Nariz floja, sobre todo frutal, y paso por boca alegre, carbónico bien integrado, refrescante, con un punto tánico de la Pinot. Cumplió muy bien su cometido.
Siguiente entrada, Escalopín de foie sobre compota de melocotón y crujiente de galleta de manzana. Buen foie a la plancha, con una lámina delgada de manzana tostada y crujiente muy rica. El maridaje en este caso fue sorprendente, un Bestheim Riesling Reserve (AOC Alsace. 100% Riesling. Bestheim). Amarillo pálido, reflejos verdosos. Intensidad media, destacando caucho y fruta de hueso. Seco, con buena acidez, se entendió a las mil maravillas con el foie. Es el primer Riesling de Alsacia que pruebo, esperaba más, pero no estuvo mal.
Último entrante, Enredo de fettuccini y setas de temporada. El otoño tiene que notarse, y este plato estaba muy bueno; bien condimentado y respetando el sabor de las setas. Sorpresa de la jornada, el Palacio de Sada Rosado (DO Navarra. 100% Garnacha. Bodega de Sada). Hermoso color frambuesa con delicados matices violáceos y azulados. Aromas intensos a frutas rojas (fresa, frambuesa) y un mínimo toque especiado al fondo. Paso por boca fresco, goloso, un punto dulzón. Muy buen rosado.
Primer plato, un contundente Taco de merluza con tomate frito de la “Abuela Lola” y ñoricas de Guardamar. Buena merluza, exquisito tomate frito (pelín salado) y ricas ñoras. Un reto al que se enfrentó, y salió bien parado, el Heretat Vall-Ventos Sauvignon Blanc (DO Penedés. 100% Sauvignon Blanc. J. Raventós Rosell). Amarillo dorado, reflejos dorados brillantes. Aromas curiosos y nuevos para mí, con cítricos, piña, flores blancas. Fresco y equilibrado, aguantó el tipo ante la fuerza del tomate y las ñoras.
El plato principal, cuando ya nuestros estómagos pedían tregua, fue una Paletilla de cochinillo lechal al horno con sus patatas. Crujiente, jugosa, riquísima. Unas patatas que tenían un punto simplemente perfecto. La compañía fue quizá el mejor vino del día, un Silvanus Crianza (DO Ribera del Duero. 100% Tinta del país. Asenjo & Manso). Bonito rojo picota bien cubierto, ribetes violáceos. Buena intensidad, con mucha fruta roja madura en primer plano, apareciendo luego vainilla, cacao y ahumados. En boca es robusto, con buena acidez y unos taninos suaves, destacándose las maderas. Excelente Ribera, donde el roble aún no le ha ganado totalmente la batalla a la fruta.
Fin de fiesta con una Fusión de turrón, café y chocolate con almendras tostadas. Otra delicia del día, batido de turrón, con café al fondo, chocolate flotando y salpicado de almendras. Seguro que era pecado o delito. Se llevó bien con una copita de Don P.X. (DO Montilla Moriles. 100% Pedro Ximénez. Toro Albalá). De color ámbar brillante, intensos aromas a pasas y miel. Goloso y muy largo. Un PX joven que es uno de mis favoritos.
Fuera de programa, José Mota, sumiller y encantadora persona que nos atendió a lo largo de la comida, presentándonos y explicándonos platos y vinos, nos preparó un exquisito gin tonic de Citadelle Gin con tónica Fever Tree. Una suave y aromática ginebra francesa elaborada con 19 especias (entre ellas almendras españolas) y una refrescante tónica india, sin sabores ni aromas artificiales. Un detalle la preparación de la copa, con virutas de corteza de lima y el hielo justo. Luego del digestivo gin tonic, nos enseñó la bonita y bien surtida bodega del restaurante. Dos plantas, con barra, sitio para organizar catas, y un reservado con sofás y mesa de centro que invitaba a quedarse horas. De lo excelentemente surtida que estaba no voy a decir nada, que se me humedecen los ojos.
En fin, nos dijeron que el menú del Mesón de la Costa era espectacular, pero no que íbamos a comer tanto y tan bien, que nos iban a tratar de forma tan agradable, y que se nos iban a pasar más de tres horas en un suspiro.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Míticos

Llevan 39 años como grupo, sin cambiar de miembros, de estilo ni de imagen. Sus temas no son ningún alarde de virtuosismo. Pero no puedo evitar sonreir cada vez que escucho a este par de viejos sureños barbudos. Como me hacen disfrutar.




sábado, 21 de noviembre de 2009

Encuentros con el Vino

Del 16 al 29 de Noviembre, Bodega Selección junto con varios restaurantes de la provincia, organizan las Jornadas Gastronómicas de Encuentros con el Vino. Una serie de menúes maridados con varios vinos, buscando la armonía y el buen conjunto final.
Ayer hemos asistido a la que espero no sea la última de nuestras visitas a estas jornadas, en concreto al Restaurante Dársena, que nos ofrecía un menú a priori sencillo, maridado con unos vinos conocidos y apetecibles.
De entrada unos Berberechos y mejillones vapor al laurel, que se presentaba como un plato sin misterios y simplón, pero que resultó ser un entrante delicioso. Berberechos riquísimos y mejillones más que buenos, con un rico caldo al laurel. Como compañía, Manzanilla Papirusa (DO Jerez- Manzanilla, 100% Palomino Fino, Emilio Lustau). Amarillo pálido brillante, reflejos acerados. Intensos aromas a brisa marina, salinos, con un toque de frutos secos. Paso por boca seco, fino, punzante. Deliciosa manzanilla, que acompañó de maravilla a los bivalvos.
Segundo entrante, Coqueta de pulpitos en salsa con un toque picante. Una pequeña porción de coca, cubierta por unos ricos pulpitos en salsa americana picantona, sencillo pero muy bueno. El maridaje fue con Cava Casteller Brut Nature (DO Cava, Macabeo, Xarel-lo, Parellada; Covides). Amarillo pálido, reflejos amarillo limón y acerados. Aromas a manzana verde y frutos secos. En boca tiene un carbónico muy bien integrado, es suave y frutal. Gustó mucho y conjuntó bastante bien con el plato.
Primer plato serio, Bacalao frito con tallarines de sepia sobre fondo marinero. Buen bacalao frito, con unas virutas de sepia y un suquet marinero, todo muy agradable. El vino fue un Flor de Divinus 2006 (DO Pago Guijoso, 100% Chardonnay, fermentado en barrica, Sánchez Muliterno). Uno de los vinos estrella de la noche, y una decepción. Amarillo dorado, reflejos dorados. Nariz muy apetitosa, intensa, con melocotón, vainillas, lácteos, que invitaba a probar. En boca, descompensado, con un peso enorme de la madera, que había eliminado casi toda la acidez y hacía el vino bastante pesado. Una pena, porque el Divinus que había probado en otra ocasión, me había encantado.
Siguió el que se convirtió en el plato estrella de la noche, Degustación de arroz con setas de invierno aromatizado con romero. Sencillamente delicioso. Meloso, intenso aroma a romero, setas en su punto. Riquísimo, y demostrando por qué el Dársena es uno de los mejores sitios para comer arroz en Alicante. Acompañó al arroz un Erre Punto 2008 (DOCa Rioja, 100% Tempranillo, maceración carbónica, Fernando Remírez de Ganuza). Un poco de miedo le tenía a este vino por experiencias anteriores, pero esta vez estuvo muy bien. Rojo cereza oscuro, ribetes violáceos muy vivos. Como siempre, aromas intensos y deliciosos, hasta juguetones, de fresas, natas, chicle. Una nariz que hace sonreír. En boca me esperaba el final verde y amargoso de estos vinos, pero se ve que el llevar un año embotellado le ha sentado muy bien, lo ha ablandado y ha pasado por boca con una buena acidez, pero suave y agradable. Sin complicaciones, y estuvo muy bien con el exquisito arroz.
El plato principal fue un Magret de pato con pan de higo a la pimienta de Sechúan. Correcto, con una bonita armonía de colores en su presentación. Remojado con un Marqués de Legarda Reserva 2004 (DOCa Rioja, Tempranillo, Graciano, Mazuelo; Bodegas de la Real Divisa). Un Rioja clásico, rojo granate apagado, capa baja, ribete marronáceo. Nariz dominada por la madera (ahumados, toque balsámico) con un fondo tenue de fruta madura. En boca sedoso, suave, con la madera siempre en primer plano. Un vino correcto pero que no impresiona.
El postre fue el segundo momento álgido de la noche. Strudel de manzana con helado de canela. Nada más probar, cejas levantadas y cara de sorpresa. Delicioso. El maridaje fue con un Bahía de Denia Moscatel VND (DO Alicante, 100% Moscatel de Alejandría, Bodegas Xaló). Amarillo pálido con algún reflejo verdoso, brillante. Muy aromático (frutas blancas, toques florales) como corresponde a la Moscatel. En boca goloso, suave y muy rico.
En resumen, una muy buena cena, mejor de lo que inicialmente esperábamos, y un maridaje muy bien elegido, donde destacaría la manzanilla con los berberechos y mejillones, el cava con los pulpitos (lo que más me sorprendió) y el maceración carbónica con el delicioso arroz.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Biblioteca vinícola

Aunque comparto la idea de que el vino se aprende en la copa, creo que nunca están de más las bases teóricas y toda la información que se tenga sobre un tema que nos encanta. Así, me ido haciendo con una biblioteca vitivinícola muy básica y reducida, pero creo que suficiente para empezar.
- La Cata de Vinos, de Lluis Manuel Barba. Fue el primero, con el que me inicié en el mundo vitivinícola. Sencillo, cubre temas como nociones básicas de elaboración de vinos, cata, maridaje, conservación, etc.
- El Mundo del Vino Contado con Sencillez, de Cristina Alcalá. Un poco más profundo y extenso que el anterior, trae incluso algunas ideas muy básicas de enología.
- Entender de Vino, de Carlos Falcó, Marqués de Griñón. El que más me gusta de todos los que tengo, y que sin duda recomiendo. Toca todos los temas, con un interesante apartado sobre vino y salud y una extensa sección sobre maridaje. Muy divertido de leer.
- 43 Temas Sobre Vino. Manual Completo para el Aficionado, de Carlos Andrés. Cubre también todos los temas básicos sobre el mundo del vino, explicando bastante los procesos de vinificación y con unos capítulos muy curiosos sobre psicología del vino y el vino y la música. Es quizá el que menos me ha gustado, pero no está mal.
- Cómo Leer la Etiqueta de un Vino, de Fernando García. Más específico, se centra en la regulación del sector vitivinícola español y en los detalles de las denominaciones de origen.
- Atlas Ilustrado de los Vinos del Mundo, de Editorial Susaeta. Aunque a veces es un poco desordenado, sobre todo en algunas regiones europeas, está muy bien tratado el tema de las variedades de uva y las regiones vinícolas de mundo.
Ayer mismo he adquirido Uvas y Vinos, Guía Completa de Variedades y Sabores, de Oz Clarke y Margaret Rand. Y estoy a la espera de encontrar en alguna librería Descubrir el Gusto del Vino de Émile Peynaud.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Casa de la Ermita Petit Verdot

Uva identificada como la más antigua de Burdeos, aunque algunos postulan su origen hispánico. De maduración difícil, sólo llega a su plenitud en años de sol excepcional.
Da origen a vinos de color intenso y profundo, de aromas diferentes y complejos y de sabores muy largos.
Sólo he probado un varietal de Petit Verdot, el Casa de la Ermita Petit Verdot 2005 (DO Jumilla). Un tinto con 12 meses de crianza en roble francés y americano.
De intenso color granate, algo apagado, con ribetes también granatosos. En nariz es un vino complejo y diferente a lo que estoy acostumbrado a probar, intenso, destacando en primer plano la fruta madura (moras), con hierbabuena y piel de naranja, para posteriormente aparecer los balsámicos y un toque mineral (grafito). En boca tiene una entrada bastante tánica, con un retronasal donde destaca su mineralidad, y un punto de acidez final algo excesivo. Bastante largo.
Me han dicho que no es el mejor varietal de Petit Verdot español, pero de momento es el único que he probado, y la verdad es que me ha resultado muy interesante. Un vino complejo y diferente, que igual quiere algo más de botella para acabar de redondearse.
En cualquier caso, habrá que hacerse con dos o tres varietales de otras casas (había pensado en Enrique Mendoza, Finca Antigua y Dominio de Valdepusa) y estudiar esta uva tan sorprendente.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Frase

"¡Ay de los que no gustan del vino!, tienen algún mal pensamiento, y temen que el vino se lo haga revelar".
Caderousse en El Conde de Montecristo, de Alexandre Dumas