domingo 12 de febrero de 2012

Misterioso Las Tabaneras 2008

Es difícil encontrar información sobre este vino. Los detalles sobre la viticultura que le da origen, vinificación o crianza, no son fácilmente accesibles, ni siquiera a través de personas implicadas en el proyecto.
Se sabe que se elabora con uvas procedentes de viñedos viejos de una única finca (Las Tabaneras) que trabaja Ángel Pérez Rojo. Mezcla de uvas tintas y blancas, vendimia temprana, maceraciones cortas y extracciones suaves, elaboración natural y crianza en barricas de tercer y cuarto año.
Ya había comentado hace más o menos un año, mis impresiones y las buenas sensaciones que me dejó otra añada de este vino. Decidí guardarme un tiempo más esta otra botella, y este ha sido el resultado.
Las Tabaneras 2008 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza, 85% tinto fino, 15% albillo; Pagos de Matanegra & Ángel Pérez Rojo) es un vino de un color ya granate, algo velado, con reflejos granatosos. La primera impresión aromática es de levaduras y lácteos, pasando tras agitar y evolucionar, por la fruta bien marcada (zarzamoras, frambuesas), los recuerdos florales y la hojarasca húmeda del suelo del bosque en otoño. Su paso por boca es delicioso, ligero, alegre, muy agradable, con fantástica carga frutal, muy buena acidez y un tanino muy suave y pulido.
Un vino que creo que debe ser plenamente disfrutable desde muy joven, y que no es para dejar olvidado en la cava. Un vino de esos de sonreír, de beberse una copa tras otra disfrutando del monento.

domingo 5 de febrero de 2012

Presentación de Bodega Iniesta

El pasado viernes asistimos, en Bodega Selección de Alicante, a la presentación de Bodega Iniesta, el proyecto vinícola de la familia Iniesta en Fuentealbilla, en el corazón de La Manchuela.
Bodega muy joven, cuenta actualmente con 120 Ha de viñedo en suelos de fondo calizo con arcillas, yesos y margas sedimentadas posteriormente. Clima mediterráneo templado, con notables cambios de temperatura entre el día y la noche, lo que permite una maduración homogénea tanto de las castas blancas (Macabeo, Verdejo, Chardonnay y Sauvignon Blanc) como de las tintas (Tempranillo, Bobal, Cabernet Sauvignon y Syrah).
La filosofía que rige la bodega y que nos transmitió Juan José Muñóz, enólogo responsable de la bodega, es el mimo a la fruta, desde que es vendimiada hasta el embotellado, y el intento de obtener la máxima expresión frutal de la uva, para lo que cuentan con el sistema boreal, mediante el cual se inyecta nieve carbónica a -50ºC a la pasta de vendimia, logrando enfriarla hasta los 5ºC. Esto provoca una estabilización e inertización de la pasta, lo que permite maceraciones prefermentativas largas, con la finalidad de extraer todo el potencial aromático de las bayas.
Actualmente, Bodega Iniesta elabora dos líneas de vino. Los de la serie Corazón Loco son vinos jóvenes, frescos y sencillos, dirigidos a gente más joven que no suele ser consumidora habitual de vino; su sello es la frutosidad intensa y la frescura. Finca El Carril es la línea más seria de la bodega, para la que se usan las uvas de los viñedos más viejos, y en los que se hace un trabajo más intenso de elaboración y crianza.
Pudimos probar los 6 vinos de la bodega, los 3 de la serie Corazón Loco y los 3 de la gama Finca El Carril, pudiendo notar claramente las diferencias entre ambas gamas y la distinta orientación que se le ha dado a cada una.
Corazón Loco Blanco 2011 (VT Castilla, blanco con 3 meses sobre lías, 45% Verdejo, 55% Sauvignon Blanc) se elabora con una maceración prefermentativa corta, y una fermentación de 15 días en depósito de acero inoxidable con control de temperatura y levadura seleccionada. Vino de un color amarillo pajizo claro con reflejos verdosos y acerados. Nariz dominada por la fruta tropical, piña, plátano y lichis, algo dulzón. En boca es fresco, frutal, ligero, muy suave, con algo de amargor final y una punta de carbónico muy refrescante. Un vino sencillo, dominado por la frutosidad tropical que busca atraer a un tipo claro de consumidor, nada memorable.
Corazón Loco Rosado 2010 (VT Castilla, rosado, 50% Bobal y 50% Syrah) se elabora mediante 12 horas de maceración prefermentativa y 21 días de fermentación con levadura seleccionada y control de temperatura. De color frambuesa claro, brillante, con preciosos reflejos color cereza. nariz muy atrayente, con piruleta, cerezas, fresas y chicle. En boca es seco, frutal, refrescante, con una punta de carbónico y una punta de verdor que hace que pierda algo al final. En cualquier caso, el más interesante de los vinos de esta serie Corazón Loco.
Corazón Loco Tinto 2010 (VT Castilla, tinto joven, 90% Tempranillo y 10% Syrah) pasa por una maceración-fermentación de 2 semanas tras el paso por boreal, y fermenta durante 21 días con levadura seleccionada y control de temperatura. Es un vino de color picota oscuro, con ribete violáceo, joven y brillante. Aromas dominados por frutos del bosque, lácteos y notas florales claras (violetas). En su paso por boca es muy frutal, con buena acidez, ligero hasta el punto de ser algo hueco, y con un final secante que parece denotar algún verdor. Un tinto nada especial, que puede servir para chatear.
Con el siguiente vino ya empezaron las cosas a ponerse un poco más serias. Maceración prefermentativa breve, fermentación de 15 días con levadura seleccionada y control de temperatura a 14ºC y reposo de 3 meses con sus lías y bâtonnage frecuente, son los orígenes de Finca El Carril Blanco 2010 (DO Manchuela, blanco con crianza sobre lías 100% Macabeo). Un vino de color amarillo pálido claro y brillante, con reflejos pajizos claro. Aromas de buena intensidad, muy agradables e interesantes, fruta blanca (pera), hinojo y jazmín. En boca es agradable, frutal, seco, con una acidez muy buena y un retronasal marcado claramente por el hinojo, dejando un largo y agradable final. Un blanco más que interesante, para tener en cuenta.
Seguimos con Finca El Carril Valeria 2011 (DO Manchuela, blanco con crianza, 75% Chardonnay y 25% macabeo). Fermentado en barrica de roble francés nuevo de 300 litros durante 15 días tras una breve maceración prefermentativa, y seguida de una crianza de unos 4 meses en la misma barrica de roble, lleva tan sólo un mes embotellado. El resultado es un vino de color amarillo dorado pálido con reflejos dorados y verdosos, muy atractivo. En nariz, de entrada, se notan los aromas de la crianza y las lías, con avellana muy suave, ahumados tenues y fruta blanca madura. En boca es un vino muy frutal, fresco, con más cuerpo, buena acidez y algo untuoso que le da un final de buena duración. Un blanco agradable y que no está mal.
Terminamos la sesión con Finca El Carril Tinto 2010 (DO Manchuela, tinto con crianza, 60% Tempranillo, 30% Petit  Verdot y 10% Syrah), cuyo coupage final se obtuvo tras ir disminuyendo progresivamente el porcentaje de Petit Verdot. Maceración prefermentativa de una semana, fermentación de 21 días y maceración-fermentación de 2 semanas, con posterior crianza de 4 meses en barricas de roble americano nuevo de tostado medio. De esta forma se elabora un vino de color picota oscuro de capa alta, con ribete violáceo. La nariz está muy marcada por la Petit Verdot, es de buena intensidad, balsámico, especiado, fruta roja, mentolado, hojarasca húmeda y recuerdos florales. En su paso por boca se muestra muy agradable, con buena acidez, frutal, de cuerpo medio, con tanino algo marcado y de duración media. No está mal, mejor para comer que para copeo.
Una agradable velada, en la conocimos este joven proyecto que creo que aún necesita asentarse y pulir algunos de sus vinos. La gama Corazón Loco no me resultó demasiado interesante, salvo algo el rosado, pero creo que puede gustar a gente que toma alguna copa ocasional. Finca El Carril Valeria es un blanco agradable y que no está nada mal. Finca El Carril Tinto tiene una nariz más que interesante y puede ir muy bien para una barbacoa o una comida algo más elaborada con carnes blancas. Finca El Carril Blanco es un vino muy interesante y que merece hacerse con alguna botella para disfrutar en casa con más calma.

miércoles 25 de enero de 2012

¿Extraño Crozes-Hermitage?

Crozes-Hermitage es una AOC francesa del norte de la región del Ródano, cuyos vinos son en general ligeros y pensados para consumirse jóvenes, siendo menos valorados que sus famosos vecinos de la Côte-Rôtie o Hermitage. La única casta tinta permitida es la Syrah, pudiendo añadirse a los vinos tintos hasta un 15% de uvas blancas, Marsanne y Roussanne, las castas blancas permitidas por la reglamentación de la appellation.
La Maison M. Chapoutier produce vinos desde 1808, y actualmente es propietaria de 160 ha en las AOC Hermitage, Crozes-Hermitage, Saint-Joseph, Côte-Rôtie, Condrieu, Châteauneuf-du-Pape, Banyuls, Coteaux d'Aix, y Tricastin, además de controlar viñedos en otras AOC francesas y en otros países. Actualmente en todos sus viñedos se ha adoptado el cultivo biodinámico, además de poseer certificaciones Ecocert y AB, y en algunos de sus vinos, Demeter y Biodyvin.
Les Meysonniers 2008 (AOC Crozes-Hermitage, tinto con crianza 100% Syrah, M. Chapoutier) es un vino elaborado tras vendimia manual de cepas de 25 años de edad, vinificado de forma tradicional en tanques de cemento con dos remontados diarios, para posteriormente hacer una crianza de 12 meses en barricas de roble (25%) y tanques de cemento. Vaya por delante que no puedo decir si la botella ha tenido algún problema de conservación (aunque el sitio de compra me es totalmente fiable) y si mi desconocimiento de estos vinos me ha jugado una mala pasada, pero me  ha resultado extraño, y muy distinto a lo que me esperaba. A la vista tenemos un vino de un precioso color rubí, de capa baja, con ribetes rubí. En nariz empezaron los desencuentros, ya que notaba de entrada un extraño olor químico, no el caucho que a veces he leído que puede encontrarse en estos vinos, sino un olor como de barniz o disolvente que me hizo pensar en una mala conservación, dada la edad del vino. Tras mucha aireación, este olor se atenuaba bastante, y dejaba aparecer un especiado franco y notas florales, con algo de fruta roja. En boca tiene una entrada muy rica, ligera y suave, frutal, con acidez correcta, pero al final deja un fondo algo áspero no muy agradable.
En fin, una pequeña decepción esta botella, pero lo que he leído sobre esta casa, me hace pensar en que debo darle otra oportunidad a sus vinos.

sábado 21 de enero de 2012

Tres de Alfredo Maestro

Alfredo Maestro lleva desde 1998 elaborando vinos de forma natural, sin ningún tipo de artificio en el viñedo ni en la bodega, practicando una viticultura bio-natural, usando sólo levaduras autóctonas, sin añadir sulfuroso y sin correctores químicos de ningún tipo. Sus viñas se reparten entre las provincias de Valladolid, Segovia y Burgos, con cepas de Tempranillo, Garnacha, Merlot, Cabernet Sauvignon y Albillo que van desde los 10 hasta los 101 años. Además, desde 2008 controla un viñedo en Madrid con Tempranillo y Garnacha de más de 70 años.
Ya habíamos coincidido en algunos lugares comunes de este gran medio de comunicación que es internet, pero nunca me había puesto en contacto directamente con él ni había podido acceder a sus vinos. Finalmente, logré ambas cosas, y he aquí el resultado.
El primer vino que probé se elabora con uvas 100% Merlot procedentes de viñedos de 10 años plantados en suelos franco arenosos con cantos rodados y situados a unos 755 metros de altitud en Bocos de Duero (Valladolid). Vendimia manual, despalillado, vinificación en depósitos de acero de 1000 litros con remontados diarios. Maceración de 12 a 15 días y maloláctica también en acero. Trasiegos, descanso y embotellado en marzo de 2011. El resultado, 46 cepas 2010 (VT de Castilla y León, tinto joven 100% Merlot, Bodegas Maestro Tejero). Un vino que nos muestra un color rubí algo apagado, de capa media con ribete violáceo. Tiene una nariz de intensidad media, muy agradable, con un primer golpe de herbáceos y flores, seguidos de fruta roja en abundancia y recuerdos como ahumados. En boca es un vino agradable, fresco, muy frutal, con acidez muy buena y notándose un tanino algo verde que deja un final secante que no está mal. Pierdes la cuenta de las copas que te bebes.
El turno correspondió luego a un vino elaborado con uvas procedentes de dos viñedos, uno en Valtiendas (Segovia) con suelo de cantos rodados y subsuelo arcilloso, a 1000 metros de altitud, y otro en Peñafiel (Valladolid), de suelo franco arenoso con cantos rodados, a 755 metros. Vendimia manual, 80% despalillado, vinificación en depósitos de acero de 1000 litros, por parcelas y variedades, con remontados diarios. Maceración de 12-15 días, maloláctica en acero, y posterior crianza de 9 meses en barrica de roble francés azuelado con trasiegos cada 3-4 meses. Clarificado con claras de huevo naturales antes del embotellado. Así nace Viña Almate 2010 (VT de Castilla y León, tinto con crianza, 80% Tempranillo, 20% Cabernet Sauvignon; Bodegas Maestro tejero). Viste de color picota granatoso con ribete violáceo. La nariz es de buena intensidad, muy agradable, con mucha fruta roja en primer plano, que deja ver además un vino especiado y balsámico. En su paso por boca es fresco, agradable, ligero, muy frutal, con retronasal especiado y tanino suave. Muy rico.
Para terminar, el tercero de los vinos de Alfredo que pude disfrutar. Viñedo situado en Valtiendas, a 900 metros de altitud, con fondo de arcilla y superficie de cantos rodados. Vendimia manual, racimos despalillados y vinificación en depósitos de acero de 1000 litros con remontados diarios y maceración de 12-15 días. Maloláctica durante 20-30 días en barrica francesa y crianza de 16 meses en barrica de roble francés azuelado con trasiegos cada 4 meses. Clarificado con claras de huevo frescas antes de su embotellado. Con estos mimbres se tejió Castrillo de Duero 2009 (VT de Castilla y León, tinto con crianza 100% Tempranillo, Bodegas Maestro Tejero). Nos enseña un precioso color burdeos de capa alta con ribete sorprendentemente violáceo aún. En nariz, asoman primero aromas como avainillados, que dan paso enseguida a los especiados y a la fruta roja que lo envuelve todo, dando paso al final a balsámicos suaves. En boca es un vino fresco, de cuerpo medio, muy frutal, con acidez alegre y tanino presente y algo secante, teniendo un final muy agradable. Un vino muy rico, del que se bebe una copa tras otra, y que quizá aún mejore con un tiempo de botella.
Tres vinos, tres, de esos que te dicen algo, que te hacen sonreír, que disfrutas bebiéndolos. Gracias, Alfredo, por hacerlos.

sábado 14 de enero de 2012

Un Lugar Común

Viñedos, manto natural, Zárate
Cultivo tradicional, viticultura ecológica, vinos naturales, producción artesana, biodinámica...Conceptos que dan vueltas y resuenan en mi cabeza, sin estar del todo claros, sin saber exactamente que son, que aportan, si son mejores que otros, y por qué. A veces, algo despierta ideas que han ido quedando agazapadas en algún rincón de tu memoria, suena un click, y las cosas encajan.
Leo un artículo sobre Clos Mogador en la revista Planeta Vino nº 40, en el que René Barbier, cuyos vinos nunca he probado, dice: "la hierba que dejo crecer junto a las plantas las proteje del clima", "al labrar no refrescas la planta, al contrario, cuando el sol rebota en la tierra removida, seca la viña", "nunca debes arrancar un almendro, porque si lo matas, sus raíces te pudren la viña, pero si lo dejas tranquilo, sus flores serán las primeras en primavera, atraerán a los primeros insectos y estos ayudan a la floración de las cepas, la harán más rica y más variada".
Y, de repente, me vienen a la cabeza Samuel Cano con sus hileras de ajos entre cepas y su parcela en cultivo salvaje; Eulogio y Rebeca en Zárate, con sus rosales y manteniendo el manto vegetal natural de las parcelas; Rafael Bernabé, sus viñedos Culturales, sus cipreses y su respeto a lo tradicional; Todd Blomberg en Benito Santos con sus abonos a base de algas y conchas de marisco; Alfredo Maestro y su viticultura bio-natural; Manolo Olmo de Sierra Norte, manteniendo las prácticas de cultivo ecológico de la familia y protegiendo los microorganismos del suelo. Y las cosas, como digo encajan. Y veo que los vinos que más me han hablado, que más me han transmitido, que más me cuesta reflejar en texto, que me han hecho sonreír, tienen un denominador común.
Será cuestión, como dice el anuncio de cierta entidad bancaria, de desaprender.

martes 10 de enero de 2012

Sabiduría

"Solemos cometer la tontería de guardar botellas para momentos especiales, sin siquiera saber si pasada una hora seguirá habiendo para nosotros momentos. Seguramente esto a tu edad no lo entiendes, pero cuando llegues a la mía verás cúanto has despercidiado esperando "ocasiones meritorias", personas que muevan nuestro mundo, sin darnos cuenta que cada aliento merece un brindis. Y que cada persona que nos regala su compañía también."
Ignacio Maciel, citando palabras de su abuelo, en El Zen y El Arte de Degustar Vinos.

sábado 7 de enero de 2012

Fin de Fiesta con Sorpresas

Aparte de lo que dieron de si los días más señalados, y del siempre esperado rencuentro con la familia, estas pequeñas vacaciones en Galicia han traído algunas otras sorpresas más que agradables.
El día de reyes, después del entrañable momento familiar de abrir los regalos, nos permitió conocer dos nuevos vinos gallegos, interesantes y muy bebibles. El Señorío de Rubiós Albariño 2010 (DO Rías Baixas, blanco joven 100% Albariño, Coto Redondo) es un vino de buena intensidad, que de entrada dio una fruta frutita tropical que hizo temer lo peor, pero que dio paso a fruta blanca, cítricos y herbáceos bien presentes, con un paso por boca marcado por la frutosidad, la buena acidez y un rico amargor final. Un Rías Baixas a seguir. El segundo vino que conocimos ese día fue el Quinta da Peza Mencía 2009 (DO Valdeorras, tinto joven 100% Mencía, Quinta de Peza), un vino de buenos aromas florales y de fruta roja, con notas dulzonas y vegetales, que en boca es suave, fresco, algo golosón y frutal. No es complejísimo, pero se bebe muy bien.
Una gran casualidad de la vida fue, la misma noche del evento que más adelante comentaré, poder conocer un local que tenía muchas ganas de visitar, Descorche, en la calle del Hórreo de Santiago de Compostela. Un restaurante vinoteca de sólo unos meses de existencia, regentado por Diego, con el que resulta agradable, interesante e instructivo mantener una charla sobre vinos y música, mientras se saborea alguno de sus vinos por copas, y se escucha buen jazz. En mi corta visita, pude disfrutar una copa de Sampayolo Barrica (DO Valdeorras, tinto con barrica, Mencía y Garnacha; Sampayolo) un vino frutal, fresco,  muy agradable de beber. Y la sorpresa de la noche, compartir con un amigo una copa de un vino ya comentado y alabado en este blog, La Amistad 2010 (DO Alicante, tinto con crianza, 100% Rojal, Bernabé Navarro), frutas rojas, lácteos, vegetal, fresco, goloso, de trago largo. Un vino que de verdad no me esperaba encontrar por estas tierras, y que me dio una alegría. Diego, nos veremos más veces, no te librarás de mí fácilmente.
Por último, una reunión inolvidable, que me hizo disfrutar muchísimo. Por primera vez desde hace casi 10 años nos hemos juntado a cenar la mayor parte de los amigos que, en tiempos estudiantiles compostelanos, compartíamos mesa de póker, correrías nocturnas, desventuras y alegrías, y que, por circunstancias de la vida, no habíamos logrado desde entonces, poder salir a cenar y a tomar unas copas todos juntos. Si, los temas de conversación han variado, y ahora es inevitable la mención a los respectivos embarazos, hijos y demás, pero fue fantástico volver a mirar a mi alrededor y ver esas caras tan queridas. La cena, además, me permitió conocer un recomendable restaurante en Compostela, DeCocido, regentado por Luis, que se esmera en ir a buscar allá donde sea necesario la mejor materia prima y darle el trato que se merece para presentar una cocina de raíz tradicional. Atención al lacón prensado, la croca a la piedra y al queso de leche cruda que él mismo cura y que no quiso revelar dónde fue adquirido. Además, la cena dio mucho de si en el tema vinícola, destacando por encima de los otros vinos, el Petit Hipperia 2008 Edición Nº 1 - Alexander Walter  (VT de castilla, tinto con crianza; Merlot, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot, Cabernet Franc, Syrah; Pago de Vallegarcía), un fantástico vino de ricos aromas de fruta negra madura, tostados dulces y especiados suaves, que en boca es redondo, sedoso y elegante.
En fin, un fin de fiesta impresionante para estos días de escapada gallega, que van a ser difíciles de superar.