domingo, 27 de noviembre de 2016

Mi Cumpleaños y mi Burdeos Cru Classé

Como ya viene siendo una tradición personal desde hace algún tiempo, celebro mi cumpleaños dándome un homenaje con un cru classé bordelés. En esta ocasión el elegido vino desde Pauillac.
Pauillac es una comuna francesa del departamento de la Gironda, entre los pueblos de Saint-Julien al sur y Saint-Estèphe al norte. La superficie total de la región es de unos 22 Km2, de los cuales 12 corresponden a viñedo. En esta superficie se elaboran hasta 18 cru classés, incluidos 3 de los 5 premier grand cru classés de 1855. Los vinos de Pauillac son potentes y elegantes, con una expresión compleja y especiada, que necesita varios años para expresarse en plenitud.
En 1689, Pierre Desmezures de Rauzan compra algunos viñedos cerca de Château Latour para crear Enclos Rauzan. Estos viñedos forman parte de la dote de su hija Thérèse cuando contrae matrimonio con el Baron Jacques Pichon Longueville en 1694, año en el que se funda la bodega Pichon Longueville. En 1850 la propiedad es dividida en dos partes, el Baron Raoul Pichon de Longueville crea con la suya la bodega Pichon Baron, mientras que sus tres hermanas, con la parte que les corresponde, crean Pichon Comtesse. En 1851 en Baron Raoul inicia la construcción del château de estilo renacentista que es ahora el Château Baron de Pichon Longueville. En 1987, la bodega es adquirida por el grupo AXA Millésimes que se embarca en un proceso de renovación y modernización de las instalaciones.
La bodega Pichon Baron posee actualmente 73 Ha de viñedo plantado en suelos de grava, pobres en nutrientes y en agua, que hacen que los frutos de los viñedos tengan producciones bajas pero de gran calidad. Las castas se reparten entre 62% Cabernet Sauvignon, 33% Merlot, 3% Cabernet Franc y 2% Petit Verdot, y los viñedos han sido meticulosamente divididos en parcelas separadas. La edad media de las cepas es de 30 años, con una densidad de plantación de 9000 cepas por Ha. La vendimia es totalmente manual en cestas, para proteger al máxio la calidad del fruto, y se hace una selección estricta de las uvas, sobre todo para el Grand Vin, Château Pichon Baron.
El vino que disfrutamos este año, pues, fue el Château Baron de Pichon Longueville 2007 (AOC Pauillac, deuxième cru classé, tinto con crianza, Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc; Château Pichon Longueville). Elaborado tras despalillado, maceraron en frío y fermentación entre 25-27ºC durante 14-15 días, con crianza de unos 20 meses en barricas nuevas (80%) y de un vino (20%). El resultado es un vino de color rojo granate, algo apagado, con ribete granatoso. Despliega aromas intensos y elegantes, con madera de cedro en primer lugar y a copa parada, para ir apareciendo luego la tinta china, mina de lápiz, grosellas, arándanos, incienso... En boca tiene muy buena acidez, es sedoso, elegante, quizá un punto mineral, con un tanino muy fino y pulido y un gran final de muy buena duración. Me ha parecido un gran vino, a pesar de ser una añada menor en Burdeos, y que está en un momento fantástico para beber, aunque puede estar en la vinoteca aún bastantes años.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Presentación de Champagne Billecart-Salmon

Billecart-Salmon es una maison de Champagne fundada en 1818 por el matrimonio Nicolas François Billecart y Elisabeth Salmon. A pesar de su volumen de producción y su larga historia de cerca de 200 años, sigue estando en manos de una sola familia, que va ya por la sexta generación.
Con la bodega situada en Mareuil-sur-Aÿ, cultivan hasta un total de 100 Ha y controlan un total de 200 Ha de viñedo repartido en 40 crus en Epernay, Montagne de Reims, el Vallée de la Marne y la Côte des Blancs. Poseen además un histórico viñedo de apenas 1 Ha, el  Clos Saint-Hilaire, herencia de la familia en el que se han recuperado métodos ancestrales de viticultura, y del que procede una de sus cuvées más prestigiosas. Con el fruto procedente de estos viñedos se elaboran unos dos millones de botellas de un total de 11 cuvées. La elaboración para los champagnes non vintage incluye fermentación en inox con control de temperatura, mezcla de vinos de tres añadas y largas crianzas en rima, aunque se empiezan a incorporar vinos base con fermentación y/o crianza en barrica, como se hace para los cuvées vintage.
En la presentación de ayer, pudimos catar y degustar tres champagnes de la gama Collection, los non vintage de la casa.
Empezamos con el Billecart-Salmon Brut Réserve (AOC Champagne; Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier en proporciones similares) tiene no menos de 36 meses de crianza en rima. Es un vino de color amarillo pálido con reflejos verdosos, con una burbuja muy fina y continua. En nariz, aromas de avellana, brioche, flores blancas y destellos cítricos. El paso por boca es seco, cremoso, con el carbónico marcado pero para nada molesto, con notas tostadas y un tenue amargor combinado con recuerdos cítricos. Me pareció un champagne muy gastronómico.
El Billecart-Salmon Blanc de Blancs Grand Cru (AOC Champagne, 100% Chardonnay) se elabora con uvas procedentes de viñedos Grand Cru de Avize, Chouilly, Cramant, Mesnil-sur-Oger y Oger; es una mezcla de vinos de sólo dos añadas y tiene una crianza en rima de al menos 48 meses. Tiene un color amarillo pálido muy brillante de reflejos acerados, con una burbuja fina y elegante. La nariz no es demasiado compleja, muy cítrica, con puntas tostadas y de fruta blanca. En boca tiene una muy buena acidez, siendo tremendamente cítrico, con un carbónico muy integrado y un final muy agradable que invita a otra copa. Un champagne menos complejo que el anterior, pero de calidad. Me pareció un buen vino de aperitivo que quizá gane complejidad con un tiempo en botella.
Terminamos con el que posiblemente sea el más conocido de los champagnes de esta casa, el Billecart-Salmon Brut Rosé (AOC Champagne; 40% Chardonnay, 40% Pinot Meunier y 20% Pinot Noir que se vinifica en tinto; mínimo 48 meses de crianza en rima). Es de un precioso color asalmonado pálido, muy provenzal, con reflejos cobrizos, y con una burbuja más abundante que sus compañeros de cata. La nariz viene marcada por las frutas rojas ácidas, con tostados tenues y recuerdos de campo. En boca es muy frutal y seco, algo amargoso, con cierto peso, carbónico elegante y final largo y agradable. En ocasiones parecía que asomaba un vino tinto tranquilo ligero. Muy buen champagne, capaz de enfrentarse a un menú completo.
Estos tres champagnes básicos de Billecart-Salmon me parecen vinos de calidad, disfrutables como copa de aperitivo, acompañamiento para una tarde tranquila o para enfrentarlos a una comida completa. El rosado es un vino que repetiría, pero en general no son mi estilo preferido de champagne.

martes, 1 de noviembre de 2016

Cepas de la Culebra Crowfunding

Cepas de la Culebra es un pequeño proyecto vitivinícola creado para elaborar y comercializar los vinos elaborados con el viñedo familiar plantado en los años 40 en Riofrío de Aliste, Zamora. Se trata de unas 2 Ha de viñedo compuesto por Mencía, Tempranillo y Palomino, sobre unos suelos de arenisca, limo y arcilla con algo de pizarra; baja fertilidad, ligero y con escasa capacidad de retención de agua. Las cepas están conducidas en vaso, y se intenta practicar una viticultura sostenible, intentando mantener los tratamientos al mínimo y sin ningún sistema de riego. La vendimia es manual en un solo día, y se intenta realizar una vinificación tradicional, con la mínima intervención posible.
Como participante en el proyecto Cepas de la Culebra Crowfunding 2015, recibí botellas del Cepas de la Culebra Crianza 2013, y de Cepas de la Culebra Edición Especial Crowfunding 2012 y 2015, junto con unas preciosas tarjetas de la artista Larisa Hancu, quien también se encargó del diseño de las etiquetas.
Cepas de la Culebra Crianza 2013 (Sin DO, tinto con crianza, 90% Mencía y 10% Tempranillo y Palomino; Cepas de la Culebra) fue vinificado con fermentación espontánea sin control de temperatura ni adición de levaduras durante 4 semanas, y tuvo una crianza de 12 meses en barricas de 225 litros de roble americano (nuevas) y francés (usadas de 2º y 3º año), embotellándose en Febrero de 2015. Mostró un color rubí muy bonito, de capa media, brillante. En nariz reveló aromas de fruta muy madura, maderas y regaliz, y en boca es un vino fluido, ya con la acidez algo justa, con recuerdos de la madera y algo alcohólico. Creo que esta botella pudo tener algún problema con el calor en su viaje hasta casa, pero me queda otra para comprar. Aun así, un vino que más joven no debió estar mal.
Cepas de la Culebra Edición Especial Crowfunding 2012 (Sin DO, tinto con crianza, 90% Mencía y 10% Tempranillo y Palomino; Cepas de la Culebra) se elaboró mediante fermentación con hollejos usando levaduras seleccionadas, sin control de temperatura, que se prolongó durante 3 semanas. Posteriormente crianza de 20 meses en barricas de 225 litros de roble Francés de 2º año y embotellado en Noviembre de 2014. Viste de color rojo rubí de capa media con ribete rubídeo. A copa parada mostró una nariz muy frutal, apareciendo luego balsámicos, cacao y caramelo. El paso por boca es frutal, fluido, con acidez correcta y tanino muy pulido. No está nada mal, aunque ya está en la curva descendente.
Cepas de la Culebra Edición Especial Crowfunding 2015 (Sin DO, tinto con crianza, 90% Mencía y 10% Tempranillo y Palomino; Cepas de la Culebra) empezó su creación con vendimia manual el 3 de octubre de 2015. Fermentación espontánea sin control de temperatura ni adición de levaduras durante 4 semanas y crianza de 5 meses en barricas usadas de 225 litros de roble americano, siendo embotellado en Mayo de 2016. Color picota bien cubierto con ribete virando a rubí. Nariz potente, algo alcohólica, con fruta negra madura, balsámicos y café. En boca muestra buena carga frutal, acidez correcta, cuerpo medio y un final aún secante que necesita afinarse en botella. Un buen vino, frutal y potente.
Tres vinos que me parecieron agradables y disfrutables, que sin ninguna duda deben someterse a un buen jarreo y aireación, ya que todos ellos mejoraron tras 24 horas con VacuVin. No me han parecido vinos de larga guarda, y creo que deben poder disfrutarse más tras sólo un período de afinamiento en botella. Tengo una botella de cada uno para contrastar, sobre todo el Crianza 2013, que como digo creo que sufrió en el transporte y se merece otra oportunidad.