lunes, 29 de agosto de 2011

En Casa de la Gran Dama del Albariño

El Pazo de Señoráns empieza a tener orientación vinícola en 1989, ya en manos de Marisol Bueno y Javier Mareque, que habían adquirido la propiedad en 1979. Por aquella época, en las tierras aledañas a la edificación, se cultivaban kiwis y uvas de la variedad albariño. Inicialmente elaboran vino para su venta a granel, pero Marisol toma la determinación de elaborar un vino blanco propio para vender embotellado con su etiqueta, y en 1990 se comercializa la primera añada de Pazo de Señoráns.
Gracias a las gestiones de un amigo común, me pongo en contacto con Vicky, hija de Marisol, y concertamos una cita para visitar viñedo y bodega. Las obligaciones hacen que nuestra anfitriona original nos tenga que dejar, pero lo hace en la fantástica compañía de una gran cicerone, Frauke, una alemana actualmente arraigada en las Rías Baixas, que nos acompañó por las instalaciones destinadas a los eventos sociales, el viñedo, la bodega y la degustación de los fantásticos productos que elaboran.
La construcción y los jardines son de una belleza y grandiosidad difíciles de narrar. La piedra, las maderas, incluso las anécdotas y los pasadizos, invitan a dejarse llevar y a que la mente vuele hacia el pasado de los pazos gallegos.
 Actualmente, Pazo de Señoráns dispone de 15 Ha de viñedo en propiedad, alquilan otras 14 Ha, y trabajan directamente con más de 100 viticultores, que siguen las pautas marcadas desde la bodega. Como estamos en las Rías Baixas, la mayor parte del viñedo está en emparrado, aunque ya hay algo en espaldera. La vendimia es totalmente manual, haciéndose selección de racimos en el viñedo, para que sólo la mejor uva llegue a la bodega, donde pasa por una segunda selección en mesa.
Tras un prensado suave en prensa neumática, la fermentación tiene lugar en acero inoxidable, con control de temperatura, y estrictamente con levaduras autóctonas (lo que cada vez veo más imprescindible para obtener un albariño con personalidad y presencia). La crianza de los vinos que la llevan tiene lugar con sus lías finas en depósito de acero, y para el Sol de Señoráns, en roble y depósito. Tras estabilización, el vino es embotellado y, los que así lo requieren, son sometidos a un período de crianza en botella.
También se elabora en la bodega una pequeña cantidad de aguardiente de orujo de albariño, blanco y de hierbas, mediante doble destilación tradicional sobre fuego de leña; doble destilación que la da una suavidad excepcional.
Terminada la visita, siempre de la mano de Frauke, nos dispusimos a degustar los vinos y aguardientes que elaboran.
Pazo de Señoráns 2010 es el básico de la casa, un blanco joven 100% albariño. Tiene un bonito color amarillo pálido con reflejos verdosos y acerados. La nariz es agradable y de buena intensidad, destacando en primer plano las notas herbáceas, sobre la fruta fresca, sobre todo cítricos, y la fruta blanca. En boca tiene una acidez viva, es seco y fresco, con un retronasal cítrico, y un final largo como de limón y lima. Un muy buen albariño básico.
Sol de Señoráns 2006 es otra cosa. Un vino 100% albariño, con crianza de 6 meses en roble nuevo francés y caucásico, 12 meses en depósito y 12 meses en botella. El resultado es un vino con un color amarillo pajizo con reflejos dorado pálido, limpio y brillante. La nariz aparece en principio marcada por esos aromas de la crianza, cremosos, amielados, orejones, pero estando muy presente la fruta blanca madura. En boca es algo graso, lleno, con acidez menos marcada pero refrescante, complejo y con una muy buena persistencia. Un vino diferente, que quizá no guste a todo el mundo (Frauke reconoce su debilidad por él), pero de gran calidad.

El último vino que probamos es la niña bonita de la bodega, Pazo de Señoráns Selección de Añada 2005. 100% albariño con más de 30 meses de crianza en depósito sobre lías finas y 12 meses en botella. Viste un bonito color amarillo limón intenso, con reflejos dorado pálido. En nariz es espectacular, intenso, complejo, agradable, con manzana y pera maduras, presencia de la crianza con lías, notas herbáceas al fondo y fruta dulce. Impresionante. En boca es un vino de quitarse el sombrero, lleno, intenso, graso, manteniendo una muy buena acidez, frutal, amargoso y largo, muy muy largo. Un auténtico vinazo, delicioso, con potencial de guarda indudable.
Con los recuerdos de este señor vino sin querer abandonar nuestras bocas, probamos sus destilados, el aguardiente de hierbas y el blanco. Los dos muy buenos, pero me gustaría destacar del blanco sus aromas vinosos y frutales, como nunca había notado en un aguardiente, y su suavidad en el paso por boca, sin perder su intensidad.
En resumen, dos vinos muy buenos y un auténtico vinazo. El Pazo de Señoráns Selección de Añada se hará sin duda con sitio en mi vinoteca. Uno de los mejores Rías Baixas que he probado nunca.
Gracias a Vicky y a Frauke por la amabilidad que tuvieron en atendernos y guiarnos, y a Alejandro por ponernos en contacto con ellas.

domingo, 21 de agosto de 2011

Un Americano en las Rías Baixas

Conocí  a Todd Blomberg hace varios años, cuando presentaba sus vinos en una enoteca de Alicante. Reconozco que algunos prejuicios salieron a flote, entre ellos, ¿qué hace un americano pretendiendo enseñar a los gallegos a hacer albariño? o ¿qué es toda esta historia de la biodinámica y la ecología en los vinos? Ya tenemos aquí a otro que se sube al carro de lo "verde" y lo "ecológico" para ver si así vende algo. Poco a poco he ido aprendiendo sobre lo que este hombre nos contó aquel día, y eso, y por encima de todo, la personalidad y calidad de sus vinos, me han hecho verlo de otra manera.
Todd Blomberg es un estadounidense de San Francisco, que lleva 10 años en España, enamorado de Galicia (o más bien, de una galeguiña melosa, como reconoce). Bioquímico de profesión, aterriza en Galicia y al poco tiempo empieza a trabajar en la  bodega Zárate, cambiando muchas de las cosas que allí se hacían y respetando la esencia de lo tradicional que debía ser  respetado. Con el tiempo, logra mediante sociedad, tomar las riendas de uno de los nombres emblemáticos en la DO Rías Baixas, Benito Santos.

Benito Santos ya elabora vino en los años 60, siendo la primera bodega invitada a presentar sus vinos en la Fiesta del Albariño de Cambados en 1965. En 1979 se certifica la bodega y se crea la primera marca, Viña Xoan, y en 1986 se inscribe en la DO Rías Baixas.
La bodega Benito Santos está situada en Vilanova de Arousa, a unos 500 metros del mar. Tienen actualmente unas 9 Ha de viñedo propio, incluyendo los conocidos Igrexario de Saiar e Igrexario de Bemil y el original Viñedo de Xoan, que tiene más de 85 años, aunque ha sido replantado casi totalmente. Las viñas tienen edades variadas, yendo desde viñedos jóvenes hasta algunos relativamente mayores, de más de 60 años, y podemos identificar desde la variedad original de Albariño, de racimo pequeño y granos menudos, hasta las más actuales, de bayas más grandes y racimos de mayor tamaño. El viñedo de Xoan sigue en el tradicional emparrado, pero en Saiar y Bemil se usan guyot purgaras y barras.
Blomberg empieza a elaborar sus vinos "utilizando toda la parafernalia enológica que en ese momento estaba disponible" y ahora, cuando los prueba "me doy cuenta de que eran asquerosos". Actualmente se inspira mucho en la biodinámica, pero "adaptada a esta región". Así, varios de los viñedos de Benito Santos, están certificados como agricultura ecológica, se  abonan con algas y conchas de marisco y apenas se usan tratamientos inorgánicos. Si se siguen muy de cerca los ciclos y ritmos lunares.
Preparándose ya para la vendimia, nos cuenta que, si bien hay muchísima uva ("alguna gente no sabe que va a hacer con tanta uva"), habrá que irse con ojo con la calidad, ya que ha aparecido oidio y botritis, que espera que no vaya a más con el viento seco que está soplando estos días. Todd basa la personalidad y longevidad de sus vinos en la acidez. "Hay que vendimiar buscando acidez, no grado; la acidez, es lo que va a permitir envejecer a estos vinos".
Todd nos explica que, utilizando barricas de roble viejas, pone a fermentar muestras de los distintos viñedos, y según  arranque y evolucione la fermentación, decide la vendimia. Asimismo, en estas barricas prepara los pies de cuba, para sembrar los depósitos de fermentación exclusivamente con levaduras indígenas del viñedo ("no tiene sentido utilizar levadura seleccionada, y hacer todo acabe oliendo y sabiendo igual, y haciendo que el albariño huela a Sauvignon Blanc"). La fermentación tiene lugar en acero inoxidable con control de temperatura, y posteriormente, tanto la preparación de las lías finas como la crianza con las mismas tiene lugar también en depósitos de acero. Se utilizan distintos métodos (congelación del depósito con CO2, inyección de nitrógeno) con el fin de proteger el vino y así reducir el uso de sulfuroso hasta la tercera parte de lo que usan otras bodegas. Nos explica que, con estos métodos, una adecuada crianza con lías, una buena acidez, y sobre todo "moviendo el vino lo menos posible", el vino se protege y se necesita mucha menos adición de azufre.

Tuvimos el privilegio de probar de los depósitos, Pago de Xoan 2008, ya casi listo para embotellar (aromas intensos a manzana madura, cítricos, sutiles efluvios salinos, muy buena acidez, algo graso, lleno, largo) y Pago de Xoan 2010 (aún un bebé pletórico de acidez, muy afrutado y aún sin desarrollar la complejidad de su hermano mayor). Igrexario de Saiar 2010 es un vino más sencillo, de acidez fresca, cítrico y herbáceo, más ligero. Pago de Bemil 2009 nos sorprendió con intensos aromas a manzana y pera muy maduras, acidez viva, frescura y leve untuosidad. Probamos también un experimento de Todd, un albariño de altísima acidez ("posiblemente el vino con mayor acidez de España"), criado 24 meses en fudre de roble francés de 9º año, y que lleva ya dos  años en botella; una criatura extraña, de agradables aromas a cítricos con toques muy suaves de la crianza, que me recordó en algún momento a los recuerdos de caucho de la Riesling ya mayor ("tengo algo de Riesling en el viñedo, pero no puede usarse en los vinos de la DO"), algo graso y con una acidez aún crujiente. "La idea es dejarlo en botella unos 10 años, catándolo anualmente, a ver que pasa".
Ya hacia el final de la visita, nos enseña un capricho. Un palomar remodelado, donde está guardando su colección. Botellas de añadas especiales y escasas, y todas las añadas que pueda encontrar de Benito Santos. Una autentica gozada entrar y mirar esa colección.
La conversación finalizó girando hacia el mercado español, la exportación (de la que vive fundamentalmente Benito Santos), la idiosincrasia gallega y como impregna el mundo del vino, y como no, los blogs como herramienta de feed-back interesante y útil para los elaboradores.
En resumen, una mañana fantástica en compañía de un tipo que merece la pena conocer, que tiene mucho que enseñar y que está dispuesto a compartir con quien esté dispuesto. Gracias, Todd, volveremos a vernos.

viernes, 12 de agosto de 2011

Festa do Albariño

Este año se celebró en Cambados la LIX Festa do Albariño, y por fin, después de muchos años, pude volver a asistir.
Tras una visita a las casetas de la fiesta, donde pudimos comprobar que la asistencia de gente a esta fiesta es cada vez mayor, así como la cantidad de vino vendido y consumido, nos dimos cuenta de que allí era imposible probar y valorar de forma correcta los vinos.
Este año, por primera vez, se puso en marcha el "Túnel del Vino". Un espacio donde, de forma tranquila y sosegada, y acompañados por personal de la Asociación de Sumilleres de Galicia, se podían degustar unas 100 marcas, de más de 50 bodegas. Así pues, hacia allí nos dirigimos, y tras los 15€ de entrada, con nuestro catavinos, nos dispusimos a ver lo que nos ofrecía este año la DO Rías Baixas.
Catamos más de 30 vinos, de los cuales he recogido estos, que me llamaron la atención por su calidad, su personalidad, o por todo lo contrario, la ausencia de ambas. Siempre, claro está, desde mi humilde perspectiva.
- SIN PALABRAS 2010 (100% Albariño, blanco joven, Adegas Castrobrey): amarillo verdoso. Fruta blanca, cítricos, herbáceos. Buena acidez, frutal, amargor final. Rico e interesante.
- CONTRAPUNTO 2010 (100% Albariño, blanco joven, Agro de Bazán): amarillo muy pálido, casi transparente. Notas florales y algo vegetales. Fresco, algo untuoso. No está mal. Sus hermanos Etiqueta Verde y Etiqueta Ámbar, este año, no me entusiasmaron.
- VEIGA NAUM 2010 (100% Albariño, blanco joven, María Victoria Dovalo Méndez): amarillo pálido brillante. A copa parada, pan tostado, luego fruta de hueso y blanca. Seco, vegetal y amargoso. Un vino curioso que nos llamó la atención.
- PALABRAS MAYORES 2008 (100% Albariño, blanco fermentado en barrica y con crianza sobre lías, Agnusdei): amarillo pajizo dorado. Nariz seductora, con fruta de hueso madura, frutos secos y recuerdos tostados. Boca intensa, llena, frutoso y amargoso. Muy rico. Complejo, interesante, muy buen vino.
- AGNUSDEI 2010 (100% Albariño, blanco joven, Agnusdei): amarillo pálido reflejos verdosos. Fruta blanca, recuerdos animales, floral. En boca fresco y dulzón. Nada del otro mundo, con unos aromas que nos hacen pensar en la levadura seleccionada, y un dulzor que no debería estar allí.
- LAGAR DE CERVERA 2010 (100% albariño, blanco joven, Lagar de Cervera): amarillo pálido verdoso. Fruta de hueso poco intensa. Fresco, frutal, agradable.
- BALADIÑA 2009 (100% Albariño, blanco con crianza en depósito, Lagar de Besada): Amarillo limón. Notas animales, fruta de hueso, jazmín. Fresco, seco, retronasal con fruta de hueso. Muy rico e interesante.
- AÑADA DE BALADIÑA 2004 (100% albariño, blanco con crianza sobre lías de 24 meses, Lagar de Besada): amarillo dorado claro. Intenso, cítricos (naranja y lima), recuerdos de la crianza. En boca muy rico, intenso, algo graso, amargoso. Una delicia, sin lugar a dudas el vino de la jornada, de una bodega que, para algunos, es de las más serias de la DO.
- GALLAECIA 2007 (100% Albariño, blanco de vendimia tardía, Martín Códax): Amarillo dorado pálido. Miel, orejones, fruta muy madura. En boca, dulzor suave, justo de acidez, agradable y distinto
- LAXAS 2010 (100% albariño, blanco joven, As Laxas): amarillo pálido con reflejos verdosos. Fruta tropical, plátano. En boca es frutal, con recuerdo del plátano, muy suave. Una pequeña decepción, ya que esperaba más, y nos pareció un vino del montón, con preponderancia de levadura seleccionada.
- ALBAMAR 2010 (100% albariño, blanco con ligera crianza sobre lías, Albamar): amarillo verdoso. Fruta blanca y algo de tropical. Suave, seco, fresco. No está mal, pero me han gustado más otras añadas.
- DO FERREIRO 2010 (100% Albariño, blanco joven, Gerardo Méndez): amarillo pálido con reflejos acerados. Fruta de hueso y tropical. Buena acidez, fresco, muy rico. Otro vino que tenía ganas de probar, y me gustó. Buen vino.
- DE FEFIÑANES III AÑO 2007 (100% Albariño, blanco con crianza sobre lías, Palacio de Fefiñanes): Amarillo pajizo. Fruta de hueso y fruta blanca maduras. Algo graso, acidez baja pero muy buen sabor. Un vino rico y agradable.
- LAGAR DE PINTOS 2010 (100% Albariño, blanco con reposo sobre lías, Lagar de Pintos): amarillo verdoso. Fruta tropical y herbáceo leve. Suave, fresco y algo dulzón. Nada destacable.
- MARTÍN CÓDAX LÍAS 2008 (100% Albariño, blanco con crianza sobre lías, Martín Códax): pajizo pálido, brillante. Levaduras, piel de uva, amielados. Agradable, frutal, seco, buena acidez. No está mal.
- ABADÍA DE SAN CAMPÍO 2010 (100% Albariño, blanco joven, Terras Gauda): amarillo pálido. Fruta de hueso y herbáceos. Suave, fresco y frutal. Uno más.
- SANTIAGO ROMA SELECCIÓN 2010 (100% Albariño, blanco con crianza sobre lías, Santiago Roma): amarillo limón brillante. Fruta de hueso y blanca, cítricos, algo herbáceo. Glicérico, frutal, muy rico y goloso. Un vino de trago largo que fue otro de los mejores del día.
- SANTIAGO ROMA 2010 (100% Albariño, blanco joven, Santiago Roma): amarillo limón pálido. Herbáceos, fruta fresca, cítricos. Fresco, suave y frutal. Más sencillo que el anterior, pero también muy rico. Habrá que seguirle la pista a esta bodega.
- LUSCO 2010 (100% Albariño, blanco con crianza en depósito, Pazos de Lusco): amarillo muy pálido. Fruta de hueso, herbáceos, flores blanca. Muy seco, algo frutal. Mejor nariz que boca.
- CASTROCELTA SELECCIÓN 2009 (100% Albariño, blanco con crianza en depósito y barrica, Castrocelta): amarillo pajizo. Nariz potente, fruta madura, ahumados, lías. En boca es graso, seco, amargoso, potente. Buen vino.
- ENXEBRE 2010 (100% Albariño, blanco con maceración carbónica, Condes de Albarei): amarillo muy pálido. Melocotón, piña. Fresco, de buena acidez. Quise probar dos elaboraciones de esta bodega, huyendo de los más populares, y este me sorprendió, no está nada mal.
- PAZO DE BAIÓN 2009 (100% Albariño, blanco con leve crianza sobre lías, Condes de Albarei): amarillo pálido. Nariz floja, algo de cítricos y herbáceos. Boca muy floja, casi sin sabor. Bastante insípido e inexpresivo. Decepción.
- VALDAMOR 2010 (100% Albariño, blanco con reposo sobre lías, Valdamor): amarillo limón pálido, con reflejos verdosos; bonito. Fruta de hueso clara, herbáceos, mantequilla. Fresco, buen cuerpo, seco, vegetal y amargoso. Un vino que nunca me ha fallado y que en esta añada sigue siendo muy bueno.
Cerramos con mi primera cata de vinos tintos de la DO Rías Baixas. Tres vinos de la misma bodega, de perfiles diferentes, que se merecen, sobre todo alguno de ellos, una degustación más sosegada.
- SEÑORÍO DE RUBIÓS SOUSON 2010 (100% Sousón, tinto joven, Bodegas Coto Redondo): picota con reflejos granatosos. Frambuesas, vegetal, algo balsámico. Frutal, agradable y suave. Me sorprendió su frutosidad y su agradable sabor. Muy rico.
- SEÑORÍO DE RUBIÓS CONDADO TINTO 2010 (Caíño, Mencía, Pedral y Sousón; tinto con crianza, Coto Redondo): Picota con ribete violáceo. Fruta roja, vegetal. En boca agradable, ligero, rico y fresco.
- SEÑORÍO DE RUBIÓS MENCÍA 2009 (100% Mencía, tinto con crianza, Coto Redondo): granatoso con reflejos granate. Poco intenso, tostados, fruta muy madura. En boca es ligero, suave y frutal. Muy bebible, pero no la mejor mencía que he probado.
Las conclusiones de la jornada son varias. En primer lugar, nos dimos cuenta de que hay hectolitros de blancos de las Rías Baixas de escasa personalidad, con preponderancia de las levaduras seleccionadas y pensados para un mercado que se guía por la contraetiqueta. Comprobamos que, partiendo de una materia prima de calidad, un correcto trabajo con lías aporta complejidad y calidad a estos vinos, y que, cuando hablamos de un buen Albariño, el tiempo le sienta de maravilla. La primera toma de contacto con los tintos de esta DO ha sido interesante, y da lugar a profundizar en ellos.
Ojo a Palabras Mayores, Do Ferreiro, Castrocelta y a los vinos de Santiago Roma; sin dudas vinos para seguir y hacerse con algunas botellas. Añada de Baladiña es un auténtico vinazo que espero que mantenga esa calidad año tras año.