jueves, 26 de diciembre de 2013

Los Vinos de la Nochebuena 2013

Finalizado el primer envite importante de las celebraciones decembrinas, toca hacer resumen y evaluación de los vinos que acompañaron a la familia.
A diferencia de otros años, esta Nochebuena el único representante vinícola francés que desfiló por la mesa fue el espumoso, que como no podía ser de otra manera fue el encargado de romper el hielo y hacer los honores a los entrantes. En esta ocasión la cosa incluía quesos de cierta potencia además de productos del cerdo ibérico, así que me decanté por un champagne con buena presencia de uvas tintas, con lo que el elegido fue un Champagne Mandois Brut Millésimé 2006 (AOC Champagne, espumoso 60% Pinot Noir, 20% Pinot Meunier, 20% Chardonnay; Mandois), elaborado con uvas de viñedos premier cru de Pierry, Chouilly y Vertus, que muestra un color amarillo pálido y brillante, con una burbuja muy fina y elegante que sube en un perlaje muy bonito; en nariz destaca la marcada presencia de frutillos rojos, que se entremezclan con los aromas de avellanas, pan tostado y recuerdos de las lías; en boca es un champagne de muy buena acidez, frutal, refrescante, con buena presencia y un carbónico fantásticamente integrado. Genial para empezar una cena, pero con clase suficiente para ser la única bebida de toda la comida.
Cuando empezó a desfilar por la mesa el marisco, de la bahía de Santa Pola que para eso estamos por estas tierras, apareció el blanco de la noche, que como suele ser tradición en mis selecciones venía de las Rías Baixas, en concreto de una pequeña bodega situada en Castrelo, Cambados, que no me canso de visitar. Pepe Luis 2011 (DO Rías Baixas, blanco con crianza 100% Albariño, Albamar) es elaborado por el amigo Xurxo, quien le da 9 meses de crianza en barricas de roble francés usadas y luego otros 4 de reposo en botella, para obtener un vino de color amarillo pajizo con reflejos dorado pálido, nariz muy seductora, con manzana y frutas de hueso maduras, recuerdos dulzones como de miel, ceras y muy muy leve recuerdo de la madera; en boca es un vino elegante, que conserva una fantástica acidez marca de la casa, algo graso, con presencia, y un final muy agradable. Un vino que con años de botella puede evolucionar de forma muy interesante y que me gusta mucho.
Hizo acto de presencia la carne, y para acompañarla había elegido un tinto que ya hace algún tiempo reposaba en mi vinoteca, y que decidí que este era su momento. Viña Tondonia Reserva 2001 (DOCa Rioja, tinto con crianza 75% Tempranillo, 15% Garnacha, 10% Graciano y Mazuelo; López de Heredia) se elabora con una larga crianza de 6 años en barrica, con 2 trasiegas por año, y sólo salieron a la venta 250.000 botellas. Es un vino de color rubídeo asomando algún destello caoba, de capa baja. Nariz muy elegante, de buena intensidad, con vainillas, cueros, fruta escarchada, algún tostado y algo de hierbas de monte; paso por boca tremendamente sedoso, armonioso, con una acidez fresca, terciarios y notas frutales conjuntadas, y un tanino dulce pero presente que le da un gran final. Sin ninguna duda un clásico elegante y fino, con vida por delante, y capacidad de evolucionar hacia una mayor complejidad de terciarios.
Terminamos con los dulces navideños acompañados por un sencillo Oporto. De la conocida casa Graham's presenté en la mesa su básico Graham's Fine Tawny Port (DOC Vinho do Porto, generoso, W&J Graham's), elaborado con una mezcla de uvas procedentes de 5 quintas localizadas en la parte alta del valle del Douro. Es un vino de color acerezado de capa baja, nariz no muy compleja, con notas de fruta pasificada (higos) y fruta madura y un paso por boca animoso, con un dulzor equilibrado con cierta sequedad que hacía que no fuese para nada empalagoso. Sencillo y fácil de beber, pero rico.
En resumen, cuatro buenos vinos, de los que destacaría la grata sorpresa que me llevé con el champagne, para hacerse con más botellas sin duda, y por supuesto, la elegancia y finura del Viña Tondonia, que nunca falla en una mesa.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Mi "Felicitación" Navideña

Estamos ya de lleno en esos días de celebraciones, paz, amor, concordia, buen rollito entre seres humanos y todas esas cosas que los comerciantes, instituciones y demás nos han enseñado que debemos sentir, y que los periódicos y la puñetera realidad se empeñan en desmentir.
Me sumo a ello, y desde aquí deseo a los lectores de mis humildes blogs que celebren lo que sus creencias les dicten y lo que sus corazones y conciencias les permitan. Y que el próximo año ayude a borrar lo que de éste deba ser eliminado y a alcanzar sus más altos anhelos.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Última Cata del Año 2013

El pasado día 13 de diciembre tuvo lugar en Bodega Selección de alicante la última cata del año, la esperada cata extraordinaria de navidad, en la que además de numerosos vinos de calidad, pudimos disfrutar de algunos de los grandes vinos que se elaboran hoy por hoy en España.
Empezamos catando algunos vinos blancos. Javier Sanz 1863 (DO Rueda, blanco con crianza sobre lías 100% Verdejo, Javier Sanz), es un vino de color amarillo pálido, con una nariz herbácea y floral y con esos recuerdos de su crianza con lías, y que en boca es seco, de acidez fresca y algo glicérico; un buen verdejo. Castillo de Monjardín Chardonnay Barrica 2009 (DO Navarra, blanco con crianza 100% Chardonnay, Castillo de Monjardín) tiene un color amarillo dorado, nariz muy marcada por la madera, con ahumados intensos y algo de piña; en boca es seco, de acidez fresca, pero nuevamente muy marcado por los ahumados; no me va este tipo de vino.
Por los espumosos pasamos sin pena ni gloria, catando alguna cosa de Bohigas, Veuve-Clicquot e incluso Moët & Chandon que yo me negué a probar.
La ronda de tintos la empezamos con Castillo de Haro Reserva 2008 (un vino del que no puedo dar más información que la DOCa Rioja), que viste de color picota con ribete rubídeo, dando en nariz vainilla, cacao y fruta confitada, y que en boca es seco, muy tánico, de buena acidez, pero descompensado; mejor nariz que boca sin duda. Seguimos con un Viñegra-Olargui 1998 (DOCa Rioja, y no puedo decir más) de colores ya claramente acaobados, aromas terciarios animales, cueros y algo de fruta al fondo, y un paso por boca muy suave y limado; estaba rico. Siguiendo con los vinos ya de buena edad, pasamos a probar un Gran Albina Reserva 1996 (DOCa Rioja, tinto con crianza, 80% Tempranillo, 15% Mazuelo, 5% Graciano, Bodegas Riojanas), que mostraba un color totalmente caoba, de capa muy baja; en nariz terciarios de maderas finas, barnices y especias; en boca muy poco expresivo y muy flojito; debió tener hechuras, pero estaba muy mayor. Pasamos a Los Dominios de Berceo 2001 (DOCa Rioja, tinto con crianza 100% Tempranillo, Grupo Berceo) que mostró un color acaobado, de capa muy baja; nariz definida por barnices, maderas y especias, y boca muy ligera, con algo de acidez aún alegre, pero muy apagadito. Nos devolvió algo de alegría un Marqués de Murrieta Reserva 2007 (DOCa Rioja, tinto con crianza 85% Tempranillo, 8% Garnacha tinta, 6% Mazuelo, 1% Graciano; Marqués de Murrieta), de color granatoso y capa media, dió en nariz fruta madura, especiado fino y ahumados, y en boca se reveló fresco, seco, suave pero con un tanino que aún se nota; un vino que para mí no falla.
Por fin, pusimos rumbo a la mesa de los grandes. En esta ocasión, varios viejos conocidos, y un nuevo visitante. Empezamos con el para mí desconocido Manjar de Silos 2006 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 100% Tempranillo, Uvaguilera), un vino de color granatoso de buena capa, nariz con notas animales y terrosas conjuntadas con fruta confitada; en boca es un vino suave, de buena acidez, frutoso y con buen tanino que le confiere una buena presencia; me gustó este vino.
Pasamos econtrarnos con mi querido Artadi Pagos Viejos 1998 (DOCa Rioja, tinto con crianza 100% Tempranillo, Artadi), que se vestía de color acaobado, de capa baja; la nariz es muy elegante y de buena intensidad, con tostados, ahumados, fruta escarchada y notas especiadas; en boca seco, fresco, suave, frutal y muy elegante; Pagos Viejos es un vinazo.
Enseguida llegó el turno a Palomero 2005 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 100% Tempranillo, Uvaguilera) que se mostró de color rubídeo de buena capa; aromas especiados, vainilla, ahumados y fruta negra; y paso por boca seco, suave de buena acidez, con un tanino muy elegante y todo muy conjuntado; muy mu rico, buen vino.
Terminamos la sesión con lo que me pareció una joya enológica, Vega Sicila Único 1998 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 85% Tinto Fino y 15% Cabernet Sauvignon; Vega Sicilia). De color acabado, de capa baja, se revela en nariz como un vino lleno de matices elegantes, maderas, fruta confitada, cuero, incienso, tostados... En boca es espectacular, suave, sedoso, frutal, elegante, de buena acidez. Un auténtico vinazo de los de sentarse a saborear con tiempo y calma, llevando la copa a la nariz una y otra vez.
Una cata decembrina la de este año que me pareció algo más deslucida, pero que pudimos cerrar con un broche de oro, y quedarnos con ese buen sabor de boca esperando ya los eventos del próximo año.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Cata Presentación de Bodegas Covides

El pasado viernes asistimos en Bodega Selección de Alicante a una cata presentación de Covides Viñedos y Bodegas. A priori, una cata de vinos y cavas de una gran cooperativa del Penedés que elabora cada año millones de botellas, no pintaba especialmente atractiva. Pero la presentación y el desarrollo de la velada acabaron siendo de lo más interesante, con grandes profesionales y buenos vinos.
Covides Viñedos y Bodegas fue fundada en el año 1963, fruto de la voluntad de más de 600 agricultores de elaborar de forma conjunta el vino de su cosecha. Se construyeron las dos bodegas de Sant Cugat Sesgarrigues y de Sant Sadurní d´Anoia con las instalaciones más modernas del momento, para elaborar vinos con personalidad propia. En los años 80 se inició la venta de vino embotellado y la producción de cava. En el año 2005 se amplió y se construyó una nueva cava de capacidad máxima de unos 7,5 millones de botellas.
Covides Viñedos y Bodegas es una cooperativa formada actualmente por unos 650 socios que cultivan un total de alrededor de 2300 Ha repartidas entre más de 50 municipios del Alt y Baix Penedés y el Garraf, para una cosecha media anual de 24.000.000 de Kg de uva, de los cuales un 85% son variedades blancas (Macabeo, Xarel·lo, Parellada y Chardonnay) y el resto tintas (Tempranillo, Merlot y Cabernet Sauvignon), con las que se elaboran en sus tres bodegas de Sant Sadurní d´Anoia, Sant Cugat Sesgarrigues y Vilafranca del Penedés, vinos tranquilos y espumosos comercializados bajo las DO Cava y Penedés.
De la mano de Xavi y de María, enóloga y directora técnica de Covides, pudimos conocer de primera mano tres cavas y dos vinos tranquilos, que fueron una muestra del buen hacer de esta bodega. María es una gran comunicadora, por lo que el recorrido por su trabajo al frente de la cooperativa fue extraordinariamente ameno, además de estar dispuesta a contestar con detalle a toda la batería de preguntas a la que algunos la sometimos y a aclarar todas las dudas que le planteamos.
Empezamos la cata propiamente dicha con un cava rosado elaborado con una variedad de la que sólo sabía que existía. Gran Castellflorit Rosado (DO Cava, Brut Rosado 100% Trepat) se elabora mediante maceración a 13ºC de las uvas despalilladas, sangrado del mosto flor y fermentación a 16ºC. Segunda fermentación en botella y crianza en rima de unos 2 años. Se trata de un vino de color rosado tirando a piel de cebolla, con reflejos cobrizos, y con una burbuja muy fina y continua. En nariz notamos aromas de pan tostado, levaduras, avellanas y frutillos rojos. En boca es seco, frutal, con una muy buena acidez y un carbónico fantásticamente integrado. Un cava rosado fresco y, para mí al menos, distinto, que creo que iría muy bien para comer.
Seguimos con otro cava de la misma gama, elaborado con las variedades clásicas, cuyas proporciones varían según la añada, pero siendo siempre predominante la Xarel·lo (un 50%). Maceración pelicular de ésta durante 18 horas, sangrado del mosto flor y desfangado estático; temperatura de fermentación del mosto 17ºC y crianza en rima variable según añada y por cata; licor de expedición sin azúcar añadido. Gran Castellflorit Brut Nature (DO Cava, espumoso brut nature; Macabeo, Xarel·lo y Parellada) es un vino de color amarillo pálido y brillante, con matices amarillo pajizo, muy bonito, de burbuja muy fina y constante. En nariz notamos mucho pan tostado, levadura de panadería y flores blancas. En boca es totalmente seco, de buena acidez, con un carbónico marcado pero nada desagradable, frutal y con un final amargoso. Un cava no excesivamente complejo, que iría bien como aperitivo.
El tercer cava de la velada fue ya una cosa bastante más seria. Nada más acercarlo a la nariz notamos que ahí había algo diferente, y acabó gustándonos mucho. Duc de Foix Reserva Especial Brut (DO Cava, espumoso; Chardonnay, Xarel·lo y Macabeo) se elabora tras una cuidadosa selección de los mejores viñedos de las fincas, despalillado de  todas las uvas y en el caso de la Chardonnay maceración pelicular a 12ºC durante 24 horas; sangrado del mosto flor, desfangado estático y fermentación de los mostos separados por variedades a una temperatura de 15ºC. Crianza en rima de un mínimo de 24 meses. Color amarillo pajizo con reflejos dorados y verdosos, burbuja muy elegante y muy pequeña. Aromas muy frutales, con puntas ahumadas y un fondo de pan tostado y avellanas. En boca es fresco, cremoso, con recuerdos de bollería y un carbónico fantástico. Un muy buen cava, elegante, para acompañar una comida completa.
Pasamos enseguida a los dos vinos tranquilos que íbamos a catar esa noche; además en absoluta primicia, porque apenas estaban recién embotellados, y sólo los socios de la cooperativa los habían probado.
En primer lugar, un blanco que es el orgullo de la bodega, y que ha sido elegido mejor Xarel·lo de la DO Penedés. Recolección de las parcelas seleccionadas durante la segunda quincena de septiembre, despalillado, maceración pelicular a 12ºC durante 16-24 horas, sangrado y desfangado del mosto flor y fermentación de este a 15-17ºC durante 22 días, y un cierto trabajo de lías, dan como resultado el vino Duc de Foix Blanco 2013 (DO Penedés, blanco joven 100% Xarel·lo). Color amarillo muy pálido con reflejos acerados. Intensísimo en nariz, con mucha fruta blanco dulce muy madura, melocotón, quizá lichis y algo de jazmín. Una fantástica nariz. En boca es seco, frutal, fresco, mínimamente graso, con buena presencia, y para mí, algo justo de acidez. Un vino muy rico, con una nariz exuberante y muy bebible.
Terminamos la sesión con con un rosado, Duc De Foix Rosado 2013 (DO Penedés, rosado 100% Cabernet Sauvignon). Vendimia durante la última semana de septiembre y la primera de octubre, despalillado de las uvas, maceración del mosto con los hollejos a 12ºC, sangrado del mosto flor y fermentación de éste durante 40 días a una temperatura de 14ºC. Así tenemos un vino de color frambuesa pálido, con reflejos color cereza brillantes, muy bonito. Nariz muy marcada por las golosinas, fresa y nata y alguna punta vegetal. En boca es fresco, dulzón y que repite las golosinas encontradas en nariz. Es un vino rico y bebible, pero demasiado "chuche" para mi gusto.
Como dije, una cata que aunque inicialmente no pintaba excesivamente atractiva, acabó siendo una sesión muy instructiva y amena gracias sobre todo a María Galup, y donde conocimos unos vinos muy interesantes, de los que no dudo que repetiré alguno.