domingo, 31 de julio de 2011

El Sereno Encanto de la Vejez

Mi enoteca de cabecera (de las físicas, no de las online) se traslada de local, por lo que ha hecho una venta de liquidación, donde se podían encontrar cosas muy interesantes a muy buenos precios. Como casi siempre, me enteré tarde, y cuando fui a hacerme con algunas botellas, casi todo lo que me interesaba había volado. Así pues, no me quedó más remedio que bucear entre lo que quedaba a la búsqueda de alguna sorpresa.
Uno de los vinos que se vino a casa, vino acompañado de una cierta sensación de haber comprado algo probablemente imbebible. Pero por el precio que tenía, bien merecía la pena el riesgo de probarlo. Y el resultado fue mucho más agradable de lo esperado.
Allá por 1998, Victoria Pariente y Victoria Benavides empiezan a elaborar vino en las DO Rueda y Toro. Bodega Dos Victorias, que así se llamaba originalmente, toma en el año 2000 el nombre del propietario original del viñedo en Toro, y pasa a ser Bodegas Elías Mora.
Elías Mora es, asimismo, el nombre de su vino más emblemático, elaborado actualmente en 3 versiones, Viñas Elías Mora, Elías Mora Crianza y Gran Elías Mora.
Pues en esta venta de saldo, me hice con un par de botellas de este vino, aún sin mención de DO Toro, y de cuando la bodega aún era Dos Victorias. 100% Tempranillo y criado durante 12 meses en barricas de roble (50% francés y 50% americano). Elías Mora 1999 (Vino de Mesa de Castilla y León, tinto con crianza, 100% Tempranillo, Bodega Dos Victorias) muestra ya un color granate algo apagado, de capa media-baja, ribetes atejados, evolucionado. En nariz, nada más abrir la botella, tufo de reducción que va desapareciendo con cierta rapidez. A copa parada, fruta negra muy madura, como de ciruelas pasas. Tras agitar aparecen especiados y suaves balsámicos, que dan paso tras un rato en la copa a cacao y torrefactos. En boca es un vino ligero, ya algo falto de cuerpo, pero aún muy redondo, con una acidez correcta, retronasal sobre todo frutal, y un tanino bien integrado, pero que aún se deja sentir al final. Ya hace un tiempo que pasó su mejor momento, pero aún es muy disfrutable.
Con los años que ya tiene, esperaba bastante menos de este vino, pero deja claro que los vinos de esta tierra, bien elaborados y cuidados, dan juego para mucho tiempo. Y me hace abrigar muchas esperanzas sobre las dos botellas de Cyan Crianza 1999 que también salieron de esta liquidación y que están en mi cavita.

sábado, 23 de julio de 2011

Alea iacta est (Primeur 2010)

Primeur es un término francés, utilizado desde hace mucho tiempo en la zona de Burdeos, que se emplea para referirse a la comercialización de vinos antes de que salgan al mercado. Los vinos en primeur se compran pocos meses después de la vendimia, pero cuando ya se han podido hacer las primeras catas, comprobando su calidad y potencial.
Comprar a la avanzada o en primeur, significa comprar el vino antes de que este salga al mercado, cuando la bodega está aún realizando su crianza, antes de que  esté en circulación a través de los canales habituales. Suelen ser vinos con una demanda muy fuerte que provoca que se agoten las cosechas antiguas y las nuevas desaparezcan del mercado rápidamente, por lo que con esta forma de compra, el cliente se asegura la disponibilidad del producto, y en teoría un precio sustancialmente más bajo, normalmente mas del 25% de descuento sobre el precio de mercado, pudiendo llegar hasta un 50% en algunos casos.
Para el productor también la ventaja es doble, por un lado cobra por anticipado y por otro consigue fidelizar  clientes que consumirán ese vino frente a otros de la competencia de características similares.
La formula primeur funciona especialmente bien en vinos franceses de gran calidad y producciones no muy elevadas, sobre todo en la región de Burdeos, donde una maquinaria perfectamente engrasada y un intrincado y complejo entramado de intermediarios, consiguen cada año que aproximadamente entre el 90% y el 60% de la producción de los châteaux salga al mercado por esta vía. Si se da el suficiente bombo a la añada en cuestión, se logra crear una expectación que hace que los precios lleguen a ser desorbitados.
En España el sistema primeur está todavía poco extendido, existiendo cierto desconocimiento por parte de los compradores y falta de decisión estratégica por parte de los productores, pero se van incorporando a este sistema vinos punteros de gran calidad.
Este año, por primera vez me he decidido a comprar en primeur. No he hecho enormes desembolsos en comparación con los que suele hacer alguna gente que habitualmente compra de esta forma, y espero que la aventura salga bien, tanto en calidad como en repreciación de los vinos.
En España, la calidad de la cosecha 2010 en Rioja promete vinos de extraordinaria calidad, pudiendo ser una cosecha histórica. En Ribera del Duero, la uva recogida ha siso de una calidad altísima, augurando vinos muy equilibrados y gran concentración. Debido a estos buenos presagios, me he decidido a adquirir en avanzada unas botellas de Artadi Pagos Viejos 2010 y de PSI 2010. Artadi Pagos Viejos es un vino que me entusiasmó la primera vez que lo probé, y eso que compartía mesa con vinos de la talla de  Clos D'Englora 1999 o Vega Sicilia Único 1991. PSI viene de la famosísima mano de Peter Sisseck, el creador de Pingus, siendo un vino más ligero y asequible. Veremos que nos depara el futuro.
Por otro lado, la cosecha 2010 en Burdeos ha sido catalogada como extraordinaria y se augura que sea un éxito total. Si se echa una ojeada a los Premier Grand Cru Classé, los precios se están tornando absolutamente desorbitados (Cheval Blanc está a mas de 1000€ la botella en primeur). Descartados los nombres más sonoros, me he decidido por un surtido que cubra varias appelations de ambas orillas, básicamente Fronsac, Saint-Estèphe, Pomerol, y Saint-Émilion. Así, me he decidido por Château La Dauphine, Château Haut–Beauséjour, Château de Pez, Château La Fleur-Gazin, Château Fonroque y Château Grand Village.
Me han confirmado ya la reserva tanto de los españoles como de los bordeleses. Los primeros empezarán a servirse en octubre de 2012, los Burdeos a partir de 2013. Esperemos que todo vaya bien.
Fuentes: A Por Vino, Vinissimus, Ribaduero, Hoyvino y Sibaritia
El autor de la  foto de la sala de barricas es Juan Cuatrecasas Asua, y la foto está tomada de su blog El Alma del Vino.

domingo, 10 de julio de 2011

Los Hijos de Viñedos Culturales

Ya hace algunos meses hablábamos en este blog del nuevo proyecto que iniciaban Rafael Bernabé y su gente, los Viñedos Culturales, con la idea de hacer vinos respetando al máximo la tierra y el viñedo, sacando de nuevo a la palestra castas olvidadas del patrimonio vitivinícola mediterráneo y sacando pequeñas producciones de forma casi artesanal. Hace ya también algunos meses, comentamos en este sitio, cuanto nos había gustado el primer hijo de este proyecto, Los Cipreses de Usaldón.
En el pasado Winecanter Summer Festival pudimos, al fin, probar y saborear los hermanos de estos Cipreses, el resto de criaturas y creaturas de la gente de Bernabé Navarro y su loco proyecto.
Se trata de tres vinos, dos blancos y uno tinto, elaborados con Moscatel, Merseguera y Rojal, que transmiten de una forma que pocas veces había sentido antes, el terruño y el trabajo en el campo. Interesantes, con personalidad y diferentes.
- El Carro 2010 (Vino de Mesa, blanco con crianza, 100% Moscatel de Alejandría) se elabora con uvas provenientes del Viñedo del Parque Natural de La Mata, Torrevieja, pago El Carro, situado sobre dunas fósiles de origen litoral. Se trata de viñas de 30 años, en cultivo orgánico, sin herbicidas, sin productos de síntesis y con lucha biológica. Fermentado en barricas de 500 litros de roble francés nuevo con sus levaduras del campo. Maloláctica en barrica y crianza de 4 a 6 meses, 50% en barrica de 500 litros y 50% en acero. No clarificado ni filtrado, para producir 1000 botellas. Es un vino de color amarillo pálido con reflejos dorados y verdosos. Nariz de buena intensidad, franca y agradable, con piel de uva, fruta blanca, algún toque amielado, y claras notas salinas, yodadas y calcáreas. En boca tiene una acidez fresca, es seco y agradable, bien conjuntado y con un agradable toque de amargor final.
- La Viña de Simón 2010 (Vino de mesa, blanco con crianza, 100% Merseguera) está elaborado con uvas del pago La Viña de Simón, del viñedo del Parque Natural de La Mata, con suelos arenosos, de bajo contenido materia orgánica y alto porcentaje de carbonatos, también situado sobre dunas fósiles de origen litoral. Viñas con una edad media de 70 años, con el mismo modelo de cultivo biológico y orgánico, que han sobrevivido a la filoxera. La fermentación se ha realizado en barricas de roble francés nuevo de 500 litros con levaduras indígenas, para pasar tras la maloláctica, a una crianza de 4 a 6 meses en barrica de 500 litros, sin batonnage. Nuevamente, no filtrado ni clarificado, y con una producción de 600 botellas. Tenemos un vino de color amarillo muy pálido y brillante. Aromas de buena intensidad, agradables, con flores blancas, fruta madura, notas herbáceas, y de nuevo ese recuerdo salino y mineral claro. En boca tiene una muy buena acidez, es seco y amargoso, muy frutal y bien conjuntado.
- La Amistad 2010 (DO Alicante, tinto con crianza, 100% Rojal) se elabora con uvas de la variedad Rojal provenientes de viñedos de entre 40 y 60 años situados en la Finca Usaldón (Villena-Alicante), en el pago El Motor de la Amistad, de suelo calcáreo cubierto con guijarros. Cultivo orgánico, sin herbicidas ni productos de síntesis y vendimia manual en cajas de 15 kilos. 80% de racimos son despalillados, hacen 10 horas de maceración y pasan a tinas de plástico de 1000 litros donde tienen lugar 35 días de fermentación. Otro 20% de uvas hace una semimaceración carbónica y luego la maloláctica en barricas de roble francés de 4 años. Levaduras del campo, sin mover la pasta, sin enzimas. La crianza tiene lugar en barricas de roble francés de 4 años durante 4 meses, sin trasiegos, y el vino se embotella sin clarificar ni filtrar, 1400 botellas. Así tenemos un vino de un precioso color púrpura brillante de capa baja con ribete violáceo. La nariz de este vino es fantástica, con fresa, frambuesa, nata, flores y notas vegetales. En boca se muestra fresco, goloso, de buena acidez, con un tanino franco pero muy agradable, de trago largo que pide inmediatamente otro.
Tres vinos fantásticos, cuatro con Los Cipreses de Usaldón. De disfrute y reflexión. De como se pueden hacer las cosas bien pensando en lo que se quiere hacer, y no en lo que dicen los demás que debe hacerse.

domingo, 3 de julio de 2011

Winecanter Summer Festival (y II)

El Winecanter Summer Festival nos permitió volver a encontrarnos con viejos conocidos y tener contacto por primera vez con algunos vinos y elaboradores a seguir.
Heretat de Cesilia, cuyos orígenes se remontan a 1707, cuando el primer Marqués de la Romana poseía Casa Sicilia, una casa de labor dedicada a la producción de frutas, aceite y vinos, presentaban el Cesilia Rosé 2010 (Rosado; Merlot y Monastrell), que tiene un bonito color salmón pálido. Aromas agradables a fruta roja fresca y recuerdos vegetales. Su paso por boca es fresco, agradable y alegre. Esperaba mucho de este 2010, después del fantástico 2009, y aunque nos ha gustado, me parece que no está al mismo nivel. Ah, creo que han aumentado la producción tras el exitazo.
Sierra Salinas es una joven bodega cuya historia se inicia en 2000 con la adquisición de un grupo de parcelas a los pies de la Sierra de Salinas, en el linde entre las provincias de Murcia y Alicante. Elaboran vinos que son muy de mi agrado, como Mo Salinas, Mira Salinas y Puerto Salinas. En esta ocasión probamos la nueva añada de su rosado. El Mo Salinas Rosado 2010 (Rosado; Monastrell, Cabernet Sauvignon, Garnacha) es de un rosa frambuesa pálido muy atractivo. La nariz es muy frutal, con fresa y frambuesa y recuerdos florales. En boca es suave, fresco muy frutal. Un rosado muy agradable.
Entre los vinos con los que tuvimos contacto por primera vez en este evento están los de La Bodega de Pinoso y los del nuevo proyecto en España de Fidelis Wines, de Bruno Prats.
La Bodega de Pinoso se constituye como cooperativa en 1932, empezando a principios de este siglo XXI a vender vino embotellado bajo la marca de la cooperativa y a apostar fuertemente por el cultivo ecológico, contando ahora con unas 800 Ha (35% del total) certificadas como cultivo ecológico. Sus viñedos están situados en las localidades de Pinoso, Monóvar, Yecla y Jumilla, sumando en total unas 2.350 Ha, con una edad media de 25 años. Probamos varios de sus vinos, que tienen distintos perfiles, desde vinos jovenes y frescos para tomar a cualquier hora, hasta vinos más serios y estructurados, pasando por vinos de claro corte comercial, fáciles de beber y destinados a atraer compradores. Destacamos sobre todo Pontos 1932 (Tinto con crianza, 100% Monastrell), un vino de un color picota bien cubierto, con ribetes aún violáceos. Aromas de buena fruta negra muy madura, golosa, con especiado suave y notas dulzonas. En boca es un vino de cuerpo medio, estructurado, con fruta y madera bien conjuntadas y un final agradable. Otro ejemplo de Monastrell bien trabajada.
Para terminar, tuvimos la oportunidad de charlar con Stéphane Point, enólogo responsable del proyecto de Bruno Prats en la DO Alicante. Bruno Prats, ex propietario del Château Cos D'Estournel, produce desde Fidelis Wines vinos en Chile, Sudáfrica y Portugal, y ha decidido apostar también por las tierras y viñedos alicantinos, siendo esta 2009 la primera cosecha de sus vinos DO Alicante, a punto de salir al mercado. MosYca 2009 (Tinto con crianza, 30% Syrah, 25% Monastrell, 25% Cabernet Sauvignon, 20% Petit Verdot) es un vino de intenso color picota con ribete violáceo. Nariz de muy buena intensidad, con fruta roja y negra, notas florales y especias. El paso por boca es fresco, intenso, muy frutal, con un tanino marcado pero agradable, que mejorará sin duda con tiempo en botella. AlFYnal 2009 (Tinto con crianza, 100% Monastrell) viste un bonito color púrpura de ribete violáceo. Aromas muy intensos y varietales, con fruta roja, notas dulzonas, aromas florales, especiado y balsámicos suaves. En boca es un vino intenso, muy agradable, de buen cuerpo y estructura y con un largo final. También necesitado de algo de botella para mejorar sin duda, pero ya bastante bebible.
En resumen, dos rosados agradables, uno de ellos menos bueno que en la añda anterior, unos tintos mediterráneos agradables, y dos nuevos vinos, bastante afrancesado el primero, muy Monastrell mediterráneo el segundo, a los que creo que les haré un hueco en la vinoteca y que creo que habrá que tener en cuenta.