martes, 29 de noviembre de 2011

Dos Burdeos 2005

En Burdeos cada pocos años se da una añada del siglo. O bien el concepto de "evento del siglo" es diferente en Burdeos que en otras regiones del mundo, o tenemos que mirar hacia los especuladores, que se enriquecen haciendo que los grandes nombres bordeleses tengan precios inmorales, y arrastren además a otros vinos con menos fama pero similar calidad. En fin, estando seguro que hay mucho de lo segundo, yo también he puesto mi granito de arena probando un par de vinos de ese año mítico 2005. En mi caso son segundos vinos de casas no demasiado desconocidas.
Côtes de Castillon es una appellation reconocida en 1989. Situada en la orilla derecha del Dordoña, se extiende sobre unas 2900 Ha de terrenos arcilloso-calcáreos y con grava, que dan origen a unos 22 millones de botellas. La mayor parte de las propiedades rondan las 10 Ha, y producen vinos que se consideran de una muy buena RCP, que además de la AOC Côtes de Castillon, pueden etiquetarse como Bordeaux o Bordeaux supérieur.
Château Poupille está considerado por algunos como una de las mejores bodegas de la región de Côtes de Castillon. Una propiedad con 16 Ha de viñedo, fundamentalmente Merlot, donde se intenta hacer un cultivo lo más orgánico posible, vendimia manual y crianza en barricas donde sólo una tercera parte son nuevas. Château Poupille 2005 (AOC Côtes de Castillon, tinto con crianza 95% Merlot, 3% Cabernet Franc, 2% Cabernet Sauvignon; Château Poupille) es un vino de color picota muy oscuro, casi negro, con ribete rubí granatoso. Tiene una nariz de intensidad media-baja, con frutas negras maduras en primer plano (moras), alguna nota animal y un especiado fino. En su paso por boca es intenso, de buen cuerpo, con una acidez correcta, pero con un tanino aún muy marcado, que condiciona un final muy secante y áspero no muy atractivo. Es muy posible que necesite tiempo en botella para limar asperezas y redondearse, porque creo que tiene materia para ello, pero ahora mismo resultó un tanto desagradable por esa tanicidad tan intensa.
Poco hay que decir de Margaux, una de las appellations punteras del Haut Médoc, situada al noroeste de la ciudad de Burdeos, en la margen izquierda del estuario de La Gironda. Margaux es la appellation donde están situados un mayor número de viñedos clasificados en 1855, con 18 Grands Crus Classés, a pesar de ocupar algo más de 1400 Ha. Los suelos son típicamente de grava blanca y la producción anual es de unos 9,5 millones de botellas.
Château d‘Angludet está situado en una meseta formada por depósitos de grava del Garona, que comparte con algunos Crus Classés como Château Margaux o Château Palmer. Pertenece a la familia Sichel, y fue clasificado como Cru Bourgeois Exceptionnel en 1932. Actualmente, la propiedad incluye 32 Ha de viñedo: Cabernet Sauvignon, Merlot y Petit Verdot, con una edad media de 25 años. La vendimia es mecánica y los vinos tienen una crianza en barrica de hasta 12 meses. El segundo vino procede de las viñas más jóvenes; fermentación con control de temperatura, maceraciones de hasta 30 días y crianza de 6 a 12 meses en barricas, con trasiegos cada 3 o 4 meses y un ligero filtrado antes del embotellado. Moulin d'Angludet 2005 (AOC Margaux, tinto con crianza, 60% Cabernet Sauvignon, 25% Merlot, 15% Petit Verdot; Château d‘Angludet) viste un color picota-granate de capa media, con ribete rubí bastante joven. Aromas de intensidad media, floral, fruta madura (moras, grosellas), especiado muy suave, algo balsámico y recuerdos de madera cortada. En boca es un vino fresco, frutal, suave, con una acidez amable, sedoso, ligero y con un tanino final presente pero muy dulce que deja un final secante pero placentero. Un vino sorprendentemente joven y suave, muy agradable. Sin la elegancia y complejidad de otros burdeos que he bebido, pero que gustó mucho. Como para animarse a probar el grand vin de esta casa.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Otro Cumpleaños Cru Classé

En el anterior post comenté mis impresiones sobre el Beaujolais Nouveau que descorchamos la noche del sábado para celebrar mi cumpleaños en una cena informal con unos amigos. La verdad es que fue un vino divertido y acompañó muy bien el picoteo; después abrimos una botella de El Miracle Art, de Vicente Gandía, que tampoco estuvo nada mal. Pero el domingo, que fue el día exacto de mi cumpleaños, quería darme nuevamente un regalo vinícola de cierta enjundia, así que me dirigí a un conocido espacio gourmet y me puse a rebuscar entre las estanterías de los grandes vinos bordeleses. Después dejar vagar mis ojos por las botellas de las grandes joyas (por cierto, todas jovencísimas, ninguna más allá de 2006), me puse a mirar en las estanterías de los grandes más asequibles. Y allí me tope con este vino, en dos versiones, 2004 y 2006; y considerando que iba a descorcharlo en 24 horas, me hice con la más entrada en años.
Los Château Langoa-Barton y Léoville Barton, junto con Château Léoville-Las Cases y Château Léoville-Poyferré, formaban parte en su día de la propiedad conocida como Leoville. Actualmente, Langoa-Barton y Léoville Barton pertenecen a la irlandesa familia Barton, y sus vinos son elaborados en las mismas instalaciones. Léoville Barton posee 47 Ha de viñedos situados en el centro de la appellation Saint-Julien, y la elaboración de su grand vin implica un serio y largo trabajo en bodega, con dos remontados diarios durante la fermentación, maceraciones de hasta dos semanas y crianza de unos 20 meses en barrica.
El vino que elegí para agasajarme en mi cumpleaños, y acompañar unos suculentos solomillos con salsa de setas y patatas asadas, fue un Château Léoville Barton 2004 (AOC Saint-Julien, 2ème Cru Classé; tinto con crianza, 72% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 8% Cabernet Franc; Château Léoville Barton). Es un vino de un intenso color rojo granate, de capa alta, oscuro, con ribete granate donde asoma algún destello amarronado. La nariz es de intensidad media alta, elegante y agradable, con un primer plano de terciarios marcados por las especias, balsámicos y regaliz; al fondo hay una fruta negra madura y discreta y recuerdos florales, apareciendo con el tiempo notas de madera de cedro y cacao. En boca es muy agradable, intenso y con de buena acidez, cuerpo medio, sedoso, con predominio de especias y ahumados, ligeramente carnoso, y con un elegante final de duración media algo tánico. A las 24 horas aparece más intenso el cacao, y juraría que he notado una punta de avellanas. En boca, aún algo más sedoso si cabe.
Un vino que la otra mitad de esta casa ha definido como muy redondo, a lo que yo añadiría que es discreto, elegante y muy rico. Dice mucho, pero sin estridencias, y sin darte cuenta, te estás sirviendo una y otra copa. Posiblemente esté aún mejor el año que viene, pero ya es una delicia como para tener unas cuantas botellas guardadas.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Le Beaujolais Nouveau est arrivé!

Como cada año, lo tenemos aquí, con su mundialmente conocida campaña de marketing. Y como cada año, nos sumamos al juego y nos hacemos con una botellita para ver "cómo ha salido este año el Beaujolais Nouveau". Además, en el sitio donde suelo comprar todos los años este vino, nos han sorprendido esta vez con otro négociant, aunque sospecho que de la misma estirpe.
Según se puede leer echando un vistazo a las webs dedicadas al tema, este 2011 ha habido un clima muy favorable desde abril a junio en la región de Beaujolais,lo que ha permitido una vendimia temprana y un mayor tiempo de maduración y reposo en botella de los vinos.
Así, el Beaujolais Nouveau 2011 de Bouchard Aîné & Fils (AOC Beaujolais, tinto joven 100% Gamay, Bouchard Aîné & Fils) nos trae esta vez un color magenta claro, brillante, muy bonito y sugerente, con ribete violáceo. En nariz tenemos un vino de intensidad media, con aromas muy característicos a fresas y frambuesas, nata, piruleta, y en este caso, unas suaves notas herbáceas y juraría que algún recuerdo especiado. En boca es muy frutal y fresco, pero hemos notado esta vez una acidez algo marcada y unas notas de verdor que le han hecho menos disfrutable que otros años.
Como siempre, un vino que definiría como alegre y juguetón, sin pretensiones, aunque este año me ha gustado menos que los anteriores.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Dos Syrah muy Distintos

Syrah, la gran uva del Valle del Ródano, aunque oriunda de Persia, da origen a vinos profundos, intensos y muy aromáticos. Cultivada en todo el mundo, son famosos sobre todo los vinos australianos (donde se le conoce como Shiraz), y los franceses de Hermitage, Crozes-Hermitage, Côtes du Rhone, Saint Joseph o Côte-Rotie. En España se le atribuye su introducción a Carlos Falcó,  Marqués de Griñón, en su propiedad de Dominio de Valdepusa, habiéndose extendido hasta Cataluña, Comunidad Valenciana, Jumilla o Castilla La Mancha, sitios en los que da lugar a muy buenos ejemplos, tanto monovarietales, como en mezclas con Garnacha o Monastrell.
Los dos vinos que comento aquí son dos tipos totalmente diferentes de varietales de Syrah. Uno, intenso y de gran presencia, buena extracción y pensado para una larga guarda;  el otro, ligero y fresco, para consumo temprano.
A partir de los pioneros viñedos españoles de Syrah, con vendimia manual, despalillado, maceración prolongada hasta 4 ó 5 semanas y crianza en barricas nuevas y semi-nuevas de roble francés Allier durante 12-15 meses, se elaboró el Marqués de Griñón Syrah 2004 (DO Dominio de Valdepusa, tinto con crianza 100% Syrah, Pagos de la Familia Marqués de Griñón). Es un vino muy cubierto, de un color picota muy oscuro, casi negro. Al principio muy cerrado, deja aparecer después una nariz intensa y compleja, predominando los especiados, balsámicos suaves, ahumados, notas de bosque, flores, y una fruta negra licorosa y madura. En boca es un vino de buen cuerpo, lleno, aterciopelado, con un retronasal donde dominan los terciarios, y con un tanino muy bien integrado y pulido. Un vino de gran presencia, que necesita buena aireación y que creo que aún puede mejorar en botella.
Jean-Michel Gerin forma parte del famoso trío de bodegueros del Ródano, junto con Laurent Combier y Peter Fischer, que además se han embarcado en el proyecto Trío Infernal en el Priorat. Con uvas procedentes de viñedos jóvenes situados en suelos de mica y esquisto, y dando al vino una crianza de 8 meses en barricas, el vino Jean Michel Gerin Syrah 2008 (Vin de Pays des Collines Rhodaniennes, tinto con crianza 100% Syrah, Domaine Jean-Michel Gerin) es un vino que viste un color picota granatoso de capa baja, con un joven ribete violáceo. Tiene una nariz de intensidad media, muy agradable, floral, con recuerdos de frambuesa y un especiado leve. En boca es ligero, fresco, de buena acidez, alegremente rústico, con notas algo verdes y un tanino suave. Un vino muy rico y alegre, que me recordó fugazmente a algún vino de la Ribeira Sacra por su frescura y toques de rusticidad. Para beberse más de un par de copas en una charla animada.

martes, 1 de noviembre de 2011

Pequeño Descubrimiento

Comentaba hace poco con Carlos, de Roco&Wines, que en los pequeños eventos tenemos la oportunidad de conocer mejor los productos y los elaboradores, en comparación con los grandes salones. Y en estos sitios, cuando uno menos se lo espera, salta la liebre.
En la inauguración del nuevo local de mi enoteca de cabecera, se organizó una miniferia de vinos regionales (Alicante, Valencia, Utiel-Requena...), en la que además de reencontrarnos con viejos conocidos (Carabibas, Sierra Salinas...) pudimos realizar una toma de contacto más profunda con otros (Chozas carrascal y sus Las Dosces, su cava y sobre todo Las Tres). Y quiso la casualidad que en el último stand, nos topáramos con un vino que nos encantó desde el primer sorbo, y donde pudimos conocer a Manolo Olmo, gerente de la bodega y apasionado defensor de unas prácticas de cultivo y elaboración que como el mismo dice, le vienen de familia.
Bodegas Sierra Norte nace de las ganas de plasmar en un producto final embotellado las inquietudes de tres generaciones de viticultores de la comarca de Requena-Utiel. 67 Ha de viñedos propios y hasta 300 Ha de viñedos controlados por el equipo de la bodega, en suelos de muy diversos tipos, siendo aquellos ricos en arcillas rojas y conglomerados del mioceno donde se cultiva la Bobal. Por tradición y convencimiento, cultivo ecológico, sin uso de productos químicos de síntesis, respetuoso con el medio ambiente y buscando la utilización óptima de los recursos naturales mediante técnicas como aportes de estiércol, plantación en franjas o siguiendo las curvas de nivel, mantenimiento de pH correcto del suelo, aportaciones de enmiendas calizas, evitar las labores profundas y en fechas incorrectas, optimización de los riegos, protección de los microorganismos del suelo...
Pasión de Bobal 2009 (DO Utiel-Requena, tinto con crianza, 100% Bobal, Bodega Sierra Norte) se elabora con uvas procedentes de cepas de más de 60 años. Vendimia en cajas a finales de octubre, selección de racimos en bodega, maceración en frío, fermentación alcohólica a baja temperatura, maloláctica y crianza de 6 meses en barricas de roble francés de primer uso, dan origen a un vino de color picota de capa media, con ribete violáceo. Nariz de intensidad media, agradable y alegre, con mucha fruta roja fresca en primer plano, notas lácticas, levadura y fino especiado. En boca es un vino fresco, ligero, agradable, muy frutal, levemente goloso, con un final discretamente ahumado y un tanino presente pero suave.
Un vino delicioso, sugerente y "liante", de los que te enganchan a beber una copa tras otra y a ir a por más botellas. Muy buen trabajo.