lunes, 27 de febrero de 2012

Dos Riberas Potentes

Cuando menos te lo esperas surge la oportunidad de probar uno de esos vinos que hace tiempo te rondaba por la cabeza. Así me ha ocurrido hoy en una comida, donde alguien ha decidido pedir una botella de Alión.
Alión es otro de los proyectos de Vega Sicilia en la Ribera del Duero. Elaborado con un 100% de uva Tinto Fino de viñedos de unos 30 años de edad, con crianza de 13 meses en roble Nevers, Alión 2006 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 100% Tinto Fino, Bodegas Alión) es un vino de un color picota oscuro, muy cubierto, intenso, de ribetes violáceos con un granate incipiente. Nariz de muy buena intensidad, densa, con fruta negra muy madura, especiado, ahumados y notas animales. En boca es un vino intenso, lleno, pero a mi entender muy marcado por la madera, que deja disfrutar poco de la acidez y la fruta, dejando un final que no está mal, pero que dista de ser lo que me esperaba. Quizá necesitaba más tiempo de aire y decantado, quizá algunos meses más de botella, pero la verdad es que, sin poder decir ni de lejos que es un mal vino, nos dejó a todos con el gesto un tanto torcido.
Y tanto nos torció el gesto, que decidimos seguir la comida cambiando de tercio. Sin salir de la Ribera, apareció por la mesa Valtravieso VT Tinta Fina 2006 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza 100% Tinto Fino, Valtravieso). De 8 a 10 meses de crianza en roble francés y de 4 a 6 meses en botella antes de salir al mercado, nos dan un vino de color picota de buena capa, con ribetes aún jóvenes donde apenas asoma el granate. Nariz agradable y de buena intensidad, marcada por una fruta negra madura, balsámico, recuerdos de torrefactos y ahumados. En boca es un vino donde una acidez que no sobra, envuelve los 14,5º que dan una nota de dulzor, y donde la fruta discreta se entiende bien con un tanino perfectamente pulido. El final no es eterno, pero si muy agradable.
Vaya por delante que el VT se benefició de un decantado en condiciones y más tiempo para expresarse, pero también creo significativo que nadie insistió en repetir Alión, mientras que del Valtravieso desfilaron por la mesa dos botellas.

domingo, 19 de febrero de 2012

Aproximación al Ródano

Después de la pequeña decepción que tuve con el Crozes-Hermitage de Chapoutier, y de lo que he leído sobre esta zona vinícola, decidí hacer una pequeña incursión en los vinos del Ródano.
La región del valle del Ródano tiene una superficie de viñedo de unas 73000 Ha, con una producción anual media de 465 millones de botellas. A lo largo del río se pueden diferenciar dos grandes zonas, el Ródano norte y el sur, y en ambas zonas encontramos algunas de las denominaciones de origen más famosas de Francia y del mundo. En el norte encontramos Côte Rôtie, Condrieu, Château Grillet, Hermitage, Cornas, Crozes-Hermitage y Saint-Joseph. En esta zona, la uva tinta reina es la Syrah, y es la cuna de la blanca Viognier, aunque también se cultivan Marsanne y Roussanne. En el sur, la principal denominación es Châteauneuf-du-Pape, con otras denominaciones menores como Vacqueyras, Gigondas, Tavel, Lirac o Beaumes de Venise. La mayor parte de los vinos con denominación genérica Côtes du Rhône y Côtes du Rhône Villages provienen del sur. La variedad de castas es mucho más amplia que en el norte, encontrando entre las tintas Garnacha, Mourvèdre (Monastrell), Syrah, Cinsault, Cournoise, Vaccarèse, Muscardin y Terret Noir, y las blancas Garnacha blanca, Viognier, Roussanne, Clairette, Bourboulenc, Picpoul y Picardin.
No es tierra de gangas, sobre todo en las appellations más famosas, Côte Rôtie, Hermitage o Châteauneuf-du-Pape, pero algunos autores sostienen que como Côtes du Rhône Villages se pueden encontrar algunos de los vinos con la mejor relación calidad-precio de Francia.
En toda la región del Ródano está ampliamente implantado el cultivo biológico y la biodinámica, seguidos por muchos productores de renombre.
Con más de 7000 explotaciones, no es fácil saber por donde empezar, así que decidí seguir las sugerencias de Mariano, Carlos y Joan, y dejarme asesorar por Santiago, de Coalla, para acabar haciéndome con estas tres botellas. Dos de ellas de denominación genérica y otra de la conocida appellation del norte del Ródano, Saint-Joseph.
El primero de los vinos que descorchamos fue el Clape Côtes du Rhône 2007 (AOC Côtes du Rhône, tinto con crianza 100% Syrah, Domaine Auguste Clape). Uvas procedentes de una única Ha de viñedo, con cepas de entre 30 y 50 años asentadas en suelos de granito. Vendimia manual, selección de racimos, y fermentación sin despalillar en depósitos de cemento con dos remontados diarios durante 12 días. Fermentación maloláctica en fudres y crianza de 12 meses, de los cuales 6 son en cubas de cemento y 6 en fudres. El resultado, un vino de color granatoso, con ribete entre rubí y granate, algo opaco. Tiene una nariz de buena intensidad, intensamente floral, cárnico, con algo de pimiento y de frutos rojos diluidos en el resto de los aromas. En boca se muestra con buena intensidad, acidez suficiente, cuerpo medio, tanino muy bien integrado y un cierto deje de rusticidad. Interesante y rico.
El siguiente vino también del sur, y es un ensamblaje de tres castas. Viñedos situados al norte de Courthézon, en suelos arcillosos y pedregosos. Intensa vendimia en verde para la Syrah y la Monastrell, donde se eliminan hasta un 40% de racimos; maceración de 18 a 21 días y crianza en barricas (una tercera parte son nuevas) para la Syrah y la Monastrell, y en cubas para la Garnacha. El resultado es el Terre D'Argile 2009 (AOC Côtes du Rhône Villages, tinto con crianza, Syrah, Monastrell y Garnacha a partes iguales; Domaine de la Janasse). Viste un bonito color cereza claro de capa media con ribetes violáceos. En nariz es muy agradable, de buena intensidad, algo licoroso, con predominio frutal (frambuesas), balsámico y algo mineral. El paso por boca es agradable, frutal y mineral, con muy buena acidez, y un tanino algo secante. Un vino muy rico, donde se nota mucho la aportación de la Garnacha, y que creo que mejorará con algo de botella.
Terminamos con el vino que más me habían recomendado, y el que más expectación me había creado. El único representante del norte del valle del Ródano vino de la mano de Pierre Gonon. Uvas procedentes de viñedos situados en Mauves, Tournon y St. Jean de Muzols, con suelo fundamentalmente granítico. Vinificación en cubas con racimos parcialmente despalillados, con dos remontados diarios durante 3 semanas, y crianza en fudres y barricas durante 14 a 16 meses, para aclararse con claras de huevo y embotellarse sin filtrar. Así nace el Pierre Gonon Saint-Joseph 2008 (AOC Saint-Josep, tinto con crianza 100% Syrah, Domaine Pierre Gonon). Se muestra de un color picota granatoso, algo velado con ribetes despuntando ya el granate. El primer golpe de nariz es intensamente floral y especiado, apareciendo después notas minerales y algo de madera recién cortada. En boca es un vino intenso, vivo, de cuerpo medio, con una acidez muy buena y algo secante al final; muy agradable en conjunto.
Una primera aproximación seria a esta extensa región vinícola, que nos ha mostrado un trabajo con la Syrah distinto a lo que estaba acostumbrado. Destacaría del vino de Clape su rusticidad, del Terre D'Argile su frutosidad y del Gonon su intensidad y marcado carácter varietal. Me ha gustado mucho el vino de Domaine de la Janasse, que tiene un hermano menor que también me han recomendado y que tendré que probar.

domingo, 12 de febrero de 2012

Misterioso Las Tabaneras 2008

Es difícil encontrar información sobre este vino. Los detalles sobre la viticultura que le da origen, vinificación o crianza, no son fácilmente accesibles, ni siquiera a través de personas implicadas en el proyecto.
Se sabe que se elabora con uvas procedentes de viñedos viejos de una única finca (Las Tabaneras) que trabaja Ángel Pérez Rojo. Mezcla de uvas tintas y blancas, vendimia temprana, maceraciones cortas y extracciones suaves, elaboración natural y crianza en barricas de tercer y cuarto año.
Ya había comentado hace más o menos un año, mis impresiones y las buenas sensaciones que me dejó otra añada de este vino. Decidí guardarme un tiempo más esta otra botella, y este ha sido el resultado.
Las Tabaneras 2008 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza, 85% tinto fino, 15% albillo; Pagos de Matanegra & Ángel Pérez Rojo) es un vino de un color ya granate, algo velado, con reflejos granatosos. La primera impresión aromática es de levaduras y lácteos, pasando tras agitar y evolucionar, por la fruta bien marcada (zarzamoras, frambuesas), los recuerdos florales y la hojarasca húmeda del suelo del bosque en otoño. Su paso por boca es delicioso, ligero, alegre, muy agradable, con fantástica carga frutal, muy buena acidez y un tanino muy suave y pulido.
Un vino que creo que debe ser plenamente disfrutable desde muy joven, y que no es para dejar olvidado en la cava. Un vino de esos de sonreír, de beberse una copa tras otra disfrutando del monento.

domingo, 5 de febrero de 2012

Presentación de Bodega Iniesta

El pasado viernes asistimos, en Bodega Selección de Alicante, a la presentación de Bodega Iniesta, el proyecto vinícola de la familia Iniesta en Fuentealbilla, en el corazón de La Manchuela.
Bodega muy joven, cuenta actualmente con 120 Ha de viñedo en suelos de fondo calizo con arcillas, yesos y margas sedimentadas posteriormente. Clima mediterráneo templado, con notables cambios de temperatura entre el día y la noche, lo que permite una maduración homogénea tanto de las castas blancas (Macabeo, Verdejo, Chardonnay y Sauvignon Blanc) como de las tintas (Tempranillo, Bobal, Cabernet Sauvignon y Syrah).
La filosofía que rige la bodega y que nos transmitió Juan José Muñóz, enólogo responsable de la bodega, es el mimo a la fruta, desde que es vendimiada hasta el embotellado, y el intento de obtener la máxima expresión frutal de la uva, para lo que cuentan con el sistema boreal, mediante el cual se inyecta nieve carbónica a -50ºC a la pasta de vendimia, logrando enfriarla hasta los 5ºC. Esto provoca una estabilización e inertización de la pasta, lo que permite maceraciones prefermentativas largas, con la finalidad de extraer todo el potencial aromático de las bayas.
Actualmente, Bodega Iniesta elabora dos líneas de vino. Los de la serie Corazón Loco son vinos jóvenes, frescos y sencillos, dirigidos a gente más joven que no suele ser consumidora habitual de vino; su sello es la frutosidad intensa y la frescura. Finca El Carril es la línea más seria de la bodega, para la que se usan las uvas de los viñedos más viejos, y en los que se hace un trabajo más intenso de elaboración y crianza.
Pudimos probar los 6 vinos de la bodega, los 3 de la serie Corazón Loco y los 3 de la gama Finca El Carril, pudiendo notar claramente las diferencias entre ambas gamas y la distinta orientación que se le ha dado a cada una.
Corazón Loco Blanco 2011 (VT Castilla, blanco con 3 meses sobre lías, 45% Verdejo, 55% Sauvignon Blanc) se elabora con una maceración prefermentativa corta, y una fermentación de 15 días en depósito de acero inoxidable con control de temperatura y levadura seleccionada. Vino de un color amarillo pajizo claro con reflejos verdosos y acerados. Nariz dominada por la fruta tropical, piña, plátano y lichis, algo dulzón. En boca es fresco, frutal, ligero, muy suave, con algo de amargor final y una punta de carbónico muy refrescante. Un vino sencillo, dominado por la frutosidad tropical que busca atraer a un tipo claro de consumidor, nada memorable.
Corazón Loco Rosado 2010 (VT Castilla, rosado, 50% Bobal y 50% Syrah) se elabora mediante 12 horas de maceración prefermentativa y 21 días de fermentación con levadura seleccionada y control de temperatura. De color frambuesa claro, brillante, con preciosos reflejos color cereza. nariz muy atrayente, con piruleta, cerezas, fresas y chicle. En boca es seco, frutal, refrescante, con una punta de carbónico y una punta de verdor que hace que pierda algo al final. En cualquier caso, el más interesante de los vinos de esta serie Corazón Loco.
Corazón Loco Tinto 2010 (VT Castilla, tinto joven, 90% Tempranillo y 10% Syrah) pasa por una maceración-fermentación de 2 semanas tras el paso por boreal, y fermenta durante 21 días con levadura seleccionada y control de temperatura. Es un vino de color picota oscuro, con ribete violáceo, joven y brillante. Aromas dominados por frutos del bosque, lácteos y notas florales claras (violetas). En su paso por boca es muy frutal, con buena acidez, ligero hasta el punto de ser algo hueco, y con un final secante que parece denotar algún verdor. Un tinto nada especial, que puede servir para chatear.
Con el siguiente vino ya empezaron las cosas a ponerse un poco más serias. Maceración prefermentativa breve, fermentación de 15 días con levadura seleccionada y control de temperatura a 14ºC y reposo de 3 meses con sus lías y bâtonnage frecuente, son los orígenes de Finca El Carril Blanco 2010 (DO Manchuela, blanco con crianza sobre lías 100% Macabeo). Un vino de color amarillo pálido claro y brillante, con reflejos pajizos claro. Aromas de buena intensidad, muy agradables e interesantes, fruta blanca (pera), hinojo y jazmín. En boca es agradable, frutal, seco, con una acidez muy buena y un retronasal marcado claramente por el hinojo, dejando un largo y agradable final. Un blanco más que interesante, para tener en cuenta.
Seguimos con Finca El Carril Valeria 2011 (DO Manchuela, blanco con crianza, 75% Chardonnay y 25% macabeo). Fermentado en barrica de roble francés nuevo de 300 litros durante 15 días tras una breve maceración prefermentativa, y seguida de una crianza de unos 4 meses en la misma barrica de roble, lleva tan sólo un mes embotellado. El resultado es un vino de color amarillo dorado pálido con reflejos dorados y verdosos, muy atractivo. En nariz, de entrada, se notan los aromas de la crianza y las lías, con avellana muy suave, ahumados tenues y fruta blanca madura. En boca es un vino muy frutal, fresco, con más cuerpo, buena acidez y algo untuoso que le da un final de buena duración. Un blanco agradable y que no está mal.
Terminamos la sesión con Finca El Carril Tinto 2010 (DO Manchuela, tinto con crianza, 60% Tempranillo, 30% Petit  Verdot y 10% Syrah), cuyo coupage final se obtuvo tras ir disminuyendo progresivamente el porcentaje de Petit Verdot. Maceración prefermentativa de una semana, fermentación de 21 días y maceración-fermentación de 2 semanas, con posterior crianza de 4 meses en barricas de roble americano nuevo de tostado medio. De esta forma se elabora un vino de color picota oscuro de capa alta, con ribete violáceo. La nariz está muy marcada por la Petit Verdot, es de buena intensidad, balsámico, especiado, fruta roja, mentolado, hojarasca húmeda y recuerdos florales. En su paso por boca se muestra muy agradable, con buena acidez, frutal, de cuerpo medio, con tanino algo marcado y de duración media. No está mal, mejor para comer que para copeo.
Una agradable velada, en la conocimos este joven proyecto que creo que aún necesita asentarse y pulir algunos de sus vinos. La gama Corazón Loco no me resultó demasiado interesante, salvo algo el rosado, pero creo que puede gustar a gente que toma alguna copa ocasional. Finca El Carril Valeria es un blanco agradable y que no está nada mal. Finca El Carril Tinto tiene una nariz más que interesante y puede ir muy bien para una barbacoa o una comida algo más elaborada con carnes blancas. Finca El Carril Blanco es un vino muy interesante y que merece hacerse con alguna botella para disfrutar en casa con más calma.