jueves, 27 de enero de 2011

Pequeña Incursión en la Borgoña

Borgoña, sonoro nombre donde habitan algunos de los vinos más míticos y caros del mundo (La Tâche, Romanée-Conti...). Con una clasificación y sistema de apellation difícil de abarcar y entender, y con una gran presencia de la vitivinicultura ecológica y biodinámica. Reino de la Pinot Noir y la Chardonnay, aunque también se utilicen otras castas.

En Domaine Arlaud elaboran, entre otros, un borgoña genérico con uvas procedentes de una parcela de 5 Ha situada en la ciudad de Gevrey Chambertin, en el lieu-dit Roncevie. La mayor parte de las cepas se plantaron en 1964 y 1965, y si bien desde 1998 dejaron de usarse herbicidas o pesticidas, desde 2004 practican una viticultura ecológica, y desde 2009 la biodinámica. La fermentación tiene lugar en depósitos de cemento y sólo con levaduras indígenas; envejece de 14 a 16 meses en barricas de roble, y luego es embotellado sin filtrar.
Domaine Arlaud Bourgogne Roncevie 2007 (AOC Bourgogne, tinto con crianza, 100% Pinot Noir, Domaine Arlaud) tiene un bonito color rubí ya evolucionado, con ribetes queriendo asomar los granates y atejados, capa muy baja. La nariz es discreta y sutil, pero compleja, destacando a copa parada almendras y notas cárnicas, dando paso tras agitar a aromas florales y fruta roja, con recuerdos de tierra húmeda. En boca es suave y ligero, como si se nos fuera a escapar o a desaparecer, con buena acidez y tanino apenas marcado, dejando un final algo seco y corto. No demasiado intenso, pero muy rico. Habrá que seguirle la pista y probar otras añadas.

Con uvas procedentes de viñedos Premier Cru de Les Champs Martin en Mercurey, la mayor de las appellations de la Côte Chalonnaise, Albert Bichot nos presenta un vino elaborado con racimos despalillados, fermentado y macerado en cubas cónicas de roble a temperatura controlada, y envejecido durante unos 12 meses en barricas de roble de distintas procedencias (Vosges, Allier y Tronçais) y de las que un 15 - 20% son nuevas.
Domaine Adélie 2007 (AOC Mercurey Premier Cru - Champs Martin; tinto con crianza, 100% Pinot Noir; Albert Bichot) viste un precioso rojo cereza de capa baja, brillante y limpio. Nariz bien perfumada, no demasiado compleja, pero muy frutal, con frambuesas y ciruelas, algo de cacao y algún suspiro de pino; una nariz muy seductora y sugerente. En boca es ligero, sedoso y suave, de nuevo muy frutal, con taninos muy delicados, dejando un final muy agradable. Un vino fino y elegante, no excesivamente complejo, pero rebosante de fruta. Gustó mucho.

Mi conocimiento de los vinos de la Borgoña es casi nula, se limita a los dos aquí comentados, y a un Bourgogne Rouge de Labouré Roi nada destacable. Vinos que aún tengo que entender y conocer, pero que me parecen elegantes, de pocas palabras pero bien dichas, sugerentes y "liantes". Habrá que ir a por más.

viernes, 21 de enero de 2011

Dos Vinos Naturales

Mi toma de contacto con los vinos naturales es muy reciente, y mis conocimientos al respecto bastante escasos, salvo lo que he podido leer, lo que me han enseñado algunos elaboradores como Samuel Cano o Rafa Bernabé, y lo que he podido aprender de otras personas, como Joan Gómez o Malena Fabregat. Lo que si se, es que lo que he probado me gusta, y me gusta mucho.
Otra personalidad, otras sensaciones, otras percepciones. Difícil de explicar, hay que probar.
Hace ya algún tiempo hemos podido saborear dos de estos vinos, que nos han puesto a todos grandes sonrisas en la cara, y nos han echo repetir eso de "queremos más como estos".
En la Ribera del Duero, Goyo García Viadero elabora un vino a partir de una viña centenaria, sin sulfuroso, sin tratamientos y con levaduras indígenas; criado en barricas borgoñesas usadas, sin estabilización por frío, sin filtrar. Se trata de Valdeolmos 2008 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza; Tinto Fino y Albillo; Goyo García Viadero). Viste un bonito picota capa media, ribetes violáceos algo granatosos. Buena nariz, con balsámicos elegantes de entrada, luego mucha fruta roja fresca y maderas de calidad muy elegantes y sutiles. Va ganando mucho con el tiempo. En boca es muy fresco, suave, con tanino muy elegante e integrado. Otra vez un vino natural que hace que alegremos la cara y el espíritu.
Por su parte, Ángel Pérez Rojo, también desde la Ribera, nos ofrece esta otra joya elaborada de forma natural, con maceraciones cortas, y crianza siempre en barricas de tercer y cuarto año. Las Tabaneras 2007 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza; Tinto fino, Albillo, Jaén; Ángel Pérez Rojo): muestra un color entre rubí y granate, de capa baja, con ribetes granatosos. Nariz delicada y agradable, licorosa, con fruta roja, notas florales y destellos lácticos y minerales. En boca es sedoso, suave y frutal, con un tanino muy dulce y un final de duración media. La naturalidad hace que este Ribera casi ni lo parezca. Delicioso.
El poder haber probado Valdeolmos se lo debo a David Bosch, relacionado con ambas bodegas, y que tuvo a bien enviarme ya hace un tiempo la botella bebida, además de ponerme en contacto con quien lleva (o llevaba) la distribución de Las Tabaneras por estas tierras.
Si pueden hacerse con alguna de estas joyas de la naturalidad vinícola, no lo duden ni por un instante, sonreirán y disfrutarán.
Ah, me guardo un poco más de tiempo una botella de Las Tabaneras 2008, ya contaré.

miércoles, 12 de enero de 2011

Otros vinos de este Diciembre

Siempre que vuelvo a Galicia a ver a la familia, intento probar nuevos vinos elaborados en la terriña. Ribeiro, Rías Baixas, Valdeorras, Monterrei y Ribeira Sacra dan mucho de sí, y de todas estas DO salen productos de muy buena calidad.
Estos días de diciembre pasados en Galicia no iban a ser menos, y probé tres vinos que no conocía, siendo uno de ellos una grata sorpresa.
Joaquín Rebolledo Godello 2009 (DO Valdeorras, blanco joven, 100% Godello, Joaquín Rebolledo) es de un bonito amarillo muy pálido y brillante, con reflejos verdosos. Nariz franca y limpia, con melocotón, manzana y leves notas herbáceas. En boca es fresco, algo glicérico pero con una buena acidez, muy frutal y agradable. No es un Godello espectacular, pero no está mal para una copa.
Abadía de Cova Ecolóxico 2009 (DO Ribeira Sacra, tinto joven, 100% Mencía, Adegas Moure) es la versión elaborada con uvas procedentes de fincas de cultivo ecológico, del conocido vino de la Ribeira Sacra. Color violeta, amoratado, con ribete violáceo. Aromas de buena intensidad, agradables y elegantes, muy varietales con flores y verduras sobre un fondo de frutas. Pasa por boca ligero, con una acidez muy agradable, muy fino. Un mencía muy varietal, quizá demasiado pulido, pero rico.
Joaquín Rebolledo Mencía 2009 ((DO Valdeorras, tinto joven, 100% Mencía, Joaquín Rebolledo) muestra un color cereza muy oscuro con ribete violáceo. Nariz de buena intensidad, dando fruta roja y negra maduras, aromas florales y de tierra húmeda. En boca tiene una acidez viva, un paso muy frutal y un tanino final muy agradable. Un vino menos pulido y fino que el anterior, pero muy fresco y rico. Un vino para tener en cuenta y seguirle la pista sin duda.

jueves, 6 de enero de 2011

Los Vinos Navideños (II)

El segundo encuentro con los vinos de las fiestas decembrinas dio como resultado un par de decepciones, una que quizá sorprendió menos por algunos antecedentes conocidos, y la otra simplemente se debió a un vino desconocido. Sospecho que ninguno de estos vinos volverá a ser descorchado por mi parte.
En esta ocasión, los deliciosos productos de las rías gallegas fueron acompañados por un Benito Santos Viñedo de Bemil 2006 (DO Rías Baixas, blanco con crianza sobre lías, 100% Albariño, Sucesores de Benito Santos). Un vino amarillo limón brillante con claros reflejos verdosos. En nariz, aromas algo apagados, con fruta de hueso y recuerdos de mantequilla dulce. Pasa por boca muy suave, con cuerpo medio, frutal y con una acidez ya muy discreta. Me pareció un vino muy interesante, algo alejado de un típico albariño, que me gustaría probar más joven.
La representación tinta corrió a cargo de un vino que me había creado grandes expectativas, el Viña Pedrosa Reserva 2001 (DO Ribera del Duero, tinto con crianza, 90% Tinto fino, 10% Cabernet sauvignon; Hermanos Pérez Pascuas). De un color granate oscuro, aún bastante cubierto, con ribetes atejados. Nariz de muy buena intensidad, compleja y elegante, dando en primer plano fruta negra muy madura, y destacando luego humo, maderas y un fino especiado. En boca es intenso, amplio y sedoso, manteniendo una acidez muy buena y un tanino bien integrado, con un retronasal frutal y dejando un final con los ahumados muy marcados. Un muy buen vino, aunque no demasiado de mi estilo.
A los postres descorchamos un vino comprado ya hace algún tiempo en una gran superficie, un Pierre Chanau Sauternes 2007 (AOC Sauternes, blanco dulce; Sauvignon blanc, Sémillon y Muscadelle; Pierre Chanau). Bonito amarillo dorado pálido, brillante. En nariz daba notas de naranja, hinojo y recuerdos amielados. En boca tiene un dulzor suave, con una frutosidad discreta y un amargor final que lo hace un tanto desagradable. No gustó en la mesa, y no hace honor a otros compañeros de la misma Apellation de bastante más calidad.
De nuevo, para los brindis apareció en la mesa el champagne. En este caso nos fuimos a una de las marcas más conocidas a nivel mundial, Möet & Chandon Imperial Brut (AOC Champagne, espumoso, Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier; Möet & Chandon). Amarillo pálido y brillante, con un perlaje algo irregular en tamaño y en ascensión. Nariz muy comedida, con algo de fruta en primer plano y notas de bollería al fondo. En boca resultó poco agradable, con un extraño dulzor levemente empalagoso. La maquinaria de marketing de este champagne es impresionante, su product placement ya lo quisieran para sí muchas marcas, pero desde luego el producto deja mucho que desear. Menos mal que nos hemos dejado otra botella de esa delicia que ha sido el Gimonnet-Gonet Brut Blanc de Blancs Grand Cru para mitigar el desencanto.
En resumen, dos vinos más que interesantes y bien hechos, y otros dos que defraudaron bastante y que dudo que vuelvan a aparecer por mi mesa si corre de mi cuenta la aportación vinícola.