domingo, 3 de agosto de 2014

Dejad que los Niños se Acerquen al Vino

Ya hace tiempo que le vengo dando vueltas a este tema, y tras una conversación hace un par de días con José Luis Louzán, me he decidido a ponerlo por escrito.
Mucho se habla por todas partes de la cultura del vino, de recuperar la cultura del vino, de que los jóvenes no beben vino.. Y por otro lado no dejamos de ver en los medios imágenes de jóvenes imberbes en estados lamentables a base de combinados de licores de 40º o más bebidos en cantidades que me harían palidecer hasta a mi.
¿Cómo conjuntamos una cosa con otra? Pues haciendo que beber vino deje de ser un tabú y que vuelva a formar parte de la vida diaria de las familias y los chavales. Y me explico.
En mi casa, desde que tengo memoria, siempre había vino. A granel, si, pero siempre había una garrafa de blanco y una de tinto, amén de una cajita de cervezas. No recuerdo en aquella época de mi niñez y adolescencia ver a mi padre comer con agua. Y mucho menos a mi abuelo, con aquella jarra que ponía "Deus fixo a muller e dixo: hai que roela". Por lo tanto, el vino formaba parte de mi vida diaria. Ver a alguien beber vino era lo normal.
Los que ya tenemos cierta edad, hemos sido iniciados en los sabores del vino desde niños. No pasaba nada porque un padre o una madre diese a probar un sorbito de vino al crío. Nadie se escandalizaba porque una niña bebiese "rosadito" (vino con gaseosa). Desde niños mi abuela nos daba de merendar muchas veces sopas de caballo cansado (pan duro remojado en vino y espolvoreado con azúcar).
Nadie de mi núcleo familiar es alcohólico, y a todos nos gusta disfrutar de un buen vino con la comida.
Todo esto me lleva a dos reflexiones. En primer lugar, el ver el consumo de vino como algo cotidiano y normal puede hacer que de adultos sigamos esas costumbres aprendidas en casa y hagamos del vino la bebida que acompaña nuestras comidas. Por otro lado, nada excita más la curiosidad de un adolescente que lo prohibido. Un adolescente que ve a sus mayores consumir vino, u otras bebidas alcohólicas, con moderación y responsabilidad, no buscará eso como seña de rebeldía. "Si es lo que hacen mis viejos, eso no mola para estar con los colegas".
Creo sinceramente que si desterramos esos falsos puritanismos y dejamos que el contacto con el vino tenga lugar bajo tutela familiar responsable, y desde edades tempranas, es mucho más probable que de adulto esa persona siga consumiendo vino y haciéndolo con moderación.

La imagen está tomada del blog de Uvinum.

11 comentarios:

  1. Hola Smiorgan,
    estoy totalmente de acuerdo. Aquí o allá he insistido en que la única forma de que el consumo sea razonable es que forme parte del consumo diario. Es como si para cocinar y comer bien hubiera que esperar a ocasiones especiales. Ya que hemos de comer todos los días, hagamoslo como algo natural y sano y además, con una copa de vino en la mesa (¡y con la televisión, teléfonos móviles y tabletas apagados!).

    Por otro lado en esto del consumo de vino por los jóvenes veo que siempre dicen qué hay que hacer... ¡los supuestos adultos! Sesudos estudios, estadísticas y promociones del tipo de los años 70 y hay que diver que es esto; como si los jóvenes fueran idiotas a todos los efectos. Vamos a ver, ¿es que nadie se acuerda de cuando era jóven y lo absurdo que nos resultaba (¡porque lo era!) cualquier planteamiento similar por parte de un adulto!?

    Saludos,

    Jose

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    1. Hola Jose.
      Estoy contigo. Creo que quienes hoy bebemos vino de forma habitual, responsables y bien a gusto, somos quienes desde niños lo veíamos en casa como parte de lo habitual y de lo "normal". De la vida diaria vaya.

      Con respecto a lo otros, dudo que ninguna campaña funcione. Lo prohibido, lo que en casa no quieren que hagas, lo que la sociedad ve mal, es lo que más atrae.

      Saludos.

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    2. A mi me recuerda, en cierto modo, a cuando se quejan los padres de lo mal que comen sus críos. ¿Se habrán mirado ellos al espejo? ¿Cómo son las comidas en familia? ¿Comen ellos de todo o son ellos mismos unos tiquismiquis de 40 tacos de almanaque? ¿Son de esos que les dicen a lso críos que no entren en la cocina porque hay cosas que cortan, fuego y apocalipsis alimenticio y luego quieren que se alimenten bien cuando 2 segundos antes les habían dicho que ni asomaran el hociquillo por la cocina?

      Saludos,

      Jose

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    3. Algo de eso hay, sí.

      Saludos.

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  2. Yo soy de los que a menudo también caigo en el pesimismo de la caía del consumo pero me doy cuenta que, a mi que me importa si se bebe menos cantidad de vino?. Parece ser que la carrera es por aumentar los litros por persona y año pero no como ni con qué. A mi me gustaría que aumentara el interés por la cultura del y por el buen vino. El aumento por el aumento me la trae al pairo.
    Creo por otro lado que la forma de llegar a la juventud es a base de un buen marketing, lo que se llama packing (el vestido de la botella y su imagen), vinos frescos y fáciles de beber, asociados con cosas de jóvenes (el ejemplo de la cerveza y los festivales) y mensajes que aumenten la curiosidad por el "algo más" que hay detrás del vino. Mensajes cortos, directos y fáciles.
    Al vino también se llega de forma natural después de beberse todos los alcoholes del mundo y de abandonar la noche, por eso el consumo está centrado entre 35 y 55 años.

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    1. Con mipost no voy tanto al fondo de aumentar el consumo per se, Jorge, pero sí a que vuelva a consumirse vino de forma habitual en las comidas por parte de gente de menos de ¿40? años. Creo que el consumo habitual en casa de vino de diario puede llevar a mucha gente a interesarse por otros vinos. Ese ha sido mi caso.
      No tengo muy claro cómo y qué otras campañas deben diseñarse.

      Saludos.

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    2. Vuelvo a coincidir con Sibaritastur. Yo creo que hay muy poca gente que empezó a beber vino regularmente en su década de los 20. Ni ahora ni antes.
      Yo comencé a los veintibastantes y no me empecé a interesar más en serio hasta cerca de los 35. A los veintipico estaba a otras cosas, como casi todos así que no sé por qué tanta preocupación. Ya se beberá.

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    3. En realidad era más una reflexión que una preocupación por el consumo.
      Saludos.

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    4. Hola a todos,

      Toni, desde mi punto de vista esa preocupación no surge tanto de nos, los bebedores habituales, si no de los """"experto"""" de marketing. Ese es, como ellos lo denominan, un nicho de mercado con millones a ganar o perder y lo quieren.

      Para mi es preocupante (entre muchas más comillas, ya que yo de esto bebo, pero no vivo) es que los que tienen mayor edad, los que ya superan lso 30 o los 40 o más hayan abandonado el beber vino no como elemento festivo, si no como elemento que forma parte de la alimentación, de la cotidianeidad.

      Saludos,

      Jose

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    5. Bueno, en realidad en mi caso nunca bebí habitualmente para comer. Siempre lo he hecho y lo hago para cenar de jueves a domingo.

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    6. 4 días de 7 es de ser una persona de bien ;*)

      Saludos,

      Jose

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