sábado, 24 de mayo de 2014

Hostelería y Producto Local

Ya que últimamente tengo poco que comentar acerca de vinos probados, catas y degustaciones a las que hace que no asisto, restaurantes nuevos u otros temas similares, he decidido escribir sobre un tema que ya hace que me ronda la cabeza.
Hace algún tiempo leí acerca de una iniciativa de hosteleros arousanos con la que pretenden recuperar la costumbre del chateo. El plan es ofrecer en varios locales, un chato de vino y una tapa por un precio muy asequible. Hasta ahí todo perfecto, pero el problema viene cuando veo el vino elegido: "un Rioja". Y ya empezamos, vuelta la burra al trigo.
Desde hace tiempo vengo defendiendo que uno de los principales puntales, si no el más importante, de la promoción y difusión del producto autóctono es la hostelería. Son quienes llegan a más clientes directos y quienes tienen más en sus manos el poder dar a conocer productos y elaboraciones locales o regionales poco conocidas fuera de su tierra.
Cuando los visitantes van a comer a un local en Arousa, no suelen pedir chuletón de Ávila, sino almejas de Carril. Un turista gastronómico en Galicia espera disfrutar de buenos pescados y mariscos, quizá ternera gallega, pero no va buscando espárragos de Navarra. ¿Por qué entonces cuando ese visitante pide un vino se le ofrece, casi invariablemente, un Rioja o un Ribera? Si tiene suerte y anda por las Rías Baixas, se le ofrecerá un "Albariño" habitualmente genérico y de calidad justa. Y si ya está en un local muy "especializado" se le permitirá también elegir un "Mencía". Locales etiquetados por sus propietarios como "Vinotecas" no ofrecen más que estas opciones. Y si preguntas de dónde es el tal Mencía, empiezan las caras de sorpresa.
Entiendo que el hostelero y restaurador está para vender, pero creo que no es serio que teniendo buenos tintos gallegos, algunos de precio muy asequible, se elija para una iniciativa como la mencionada, un vino de la DOCa Rioja.
Y esto no me ha pasado sólo en Galicia. Hace poco, en un restaurante de Girona, fue imposible beber un vino local, o siquiera regional, que nos resultara mínimamente atractivo.
Señores hosteleros y restauradores, son ustedes muchas veces el primer y único contacto de quienes visitan su tierra con el producto que este terruño puede ofrecer. Promociónenlo, denlo a conocer, alaben sus virtudes. Tengan, sí, una bala conocida en la recámara para el recalcitrante que es como el que viaja a la India y busca una tortilla de patatas, pero ayuden a que quienes queremos probar y disfrutar de las bondades de los alimentos y vinos locales podamos hacerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario