miércoles, 7 de julio de 2010

Riesling

La Riesling es una casta de uva blanca originaria de Europa Central. Se cultiva sobre todo en la región de Alsacia y en el valle del Mosela, en Alemania. Da origen a vinos con una acidez intensa, incluso en los de vendimia tardía y sobremadurados, con marcados aromas cítricos y florales. Tiene una gran capacidad de envejecimiento en botella, adquiriendo aromas típicos de hidrocarburos. Está considerada por los entendidos, como una de las mejores, si no la mejor, de las variedades blancas.
Gracias a la sugerencia y recomendación de Oscar Gallifa de Vadebacus, me decidí a hacer otra de mis minicatas dedicada a esta casta, para lo que me hice con rieslings secos de Alsacia y Mosela, así como un dulce de vendimia tardía también del Mosela. España estuvo representada por un blanco del Penedés.
- Waltraud 2008 (DO Penedés, blanco joven, Torres): amarillo pajizo pálido, brillante, reflejos dorado claro. Buena intensidad aromática, con cítricos, frutas blancas y flores. En boca se mostró fresco, vivo, ligeramente untuoso, largo y con un cierto dulzor final, destacando una acidez que, habiendo ya terminado la comida hacía unos minutos, seguía haciendo salivar. Lo hicimos enfrentarse a una gulas (no hay presupuesto para angulas de verdad) y unas rodajas de tintorera al azafrán, y se complementó de maravilla con el pescado y la salsa. Un vino muy rico y agradable, pero que me daba la sensación de que le faltaba algo.
- Léon Beyer Riesling 2007 (AOC Alsace, blanco joven, Léon Beyer): amarillo pálido con reflejos limón, limpio y brillante. Aromas más complejos, con cítricos dominando, notas herbáceas, algo de manzana y toques especiados. Acidez muy viva, incluso mínimamente excesiva, recuerdos de cítricos (piel de limón), seco  y con un final bastante largo. Al presuponerle más intenso, le maridamos con unas croquetas de boletus y unos rollitos de pollo al horno rellenos de jamón ibérico y queso, con mermelada de tomate, y aguantó el tipo como un campeón, pudiendo su acidez con todo. Creo que este vino se merece un tiempo más de botella, y esa acidez algo excesiva se moderará.
- Barzen Riesling Trocken 2008 (DO Mosel, blanco joven, Weinhaus Barzen): amarillo pálido con reflejos dorados, brillante. Nariz elegante y de buena intensidad, con frutas tropicales y cítricos, recuerdos florales y de manzana, con un envoltorio dulzón. En boca tiene una acidez fresca y viva, es ligeramente untuoso, muy  afrutado, con un muy leve toque de carbónico y un sutil dulzor. Le unimos a unos fideos con gambas y mejillones salteados con salsa de pescado al azafrán, y la pareja resultó muy bien avenida. De los tres Rieslings secos, el que más gustó y más apeteció repetir. El más elegante y redondo de los secos probados.
- Barzen Riesling Auslese 2005 (DO Mosel-Saar-Ruwer, blanco dulce, Weinhaus Barzen): amarillo pálido con reflejos acerados, límpido. Aromas muy distintos al resto, dominando notas herbáceas (hinojo?), fondo frutal y toques minerales; nariz compleja y diferente. En boca destaca una dulzura muy suave fantásticamente conjuntada con una acidez deliciosa, que lo hace más que apetecible. Nada empalagoso, apetece una copa detrás de otra. Deja al final esas notas herbáceas. Se midió de tú a tú con una pannacota con chocolate (si, ¡chocolate!). Diferente y muy rico; seguro que aún ganará durante algún tiempo en botella, pero está delicioso.
Mencionar también el primer Riesling alsaciano que probé, un Bestheim Riesling Reserve (AOC Alsace, blanco con crianza en botella, Bestheim). Amarillo pálido con algunos reflejos verdosos. Intensidad media, destacando caucho y fruta de hueso. Seco, con muy buena acidez.
Unos vinos con una acidez impresionante, crujiente y viva, que los hace frescos y muy apetecibles; que hace que los dulces sean deliciosos y cueste mucho parar de beberlos. Elegantes y sutiles, con muchas cosas por mostrar, pero que lo hacen con discreción, a quien sabe buscar y tiene paciencia. Que parecen guardar sus secretos en un envase fino y delicado.
De los probados, me quedo con los Barzen por su calidad y elegancia, y me gustaría poder probar ese Beyer 2007 el año que viene.
Ah, Oscar, el Auslese de Barzen ha sido el único vino con el que he visto a la otra mitad de esta casa acercarse al frigo y beberse un par de tragos...¡directamente de la botella!.

La foto del racimo de Riesling está tomada de la Wikipedia.

2 comentarios:

  1. Muy pero que muy bien tu descripción y primer encuentro con la riesling (la diva).
    Has sido capaz no sólo de saber que se siente al probarlo, sino también de soportar la terrible atracción que provoca... ojo, se consciente de que te has movido en el escalón más inicial de su categoría: cómo subas otro peldaño no habrá vuelta atrás..:-P

    De los Barzen no voy a decir nada (me pueden tachar de 'condicionado')y del Waltraud tampoco.. :-)

    Ese Leon Beyer suena muy bien amigo smiorgan, por qué no nos das el precio?
    En Alsacia encuentro que los vinos básicos son demasiados secos (que va bastante con mi gusto, cuidado!) y que para encontrar vinos de un nivel aceptable has de pasar del billete azul y seleccionar incluso.
    De todos modos, dos mundos el alemán y el alsacano totalmente diferentes en cuanto a la diva, el paladar de cada uno dictará sentencia.


    Un abrazo y a seguir con ella (que las temperaturas así lo piden!!).

    OG

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  2. Hola, Oscar.
    Gracias por tu comentario tan halagüeño.
    Lo de la atracción...aparte de lo que había leído sobre la Riesling en el libro de Oz Clarke antes de ponerme con ella, hoy mismo he estado releyendo un poco en el Atlas de los Vinos del Mundo de Susaeta, y no soy capaz de quitarme de la cabeza la sensación de que me falta algo, de que tengo que probar más, porque aún me quiere decir más cosas. Tiene un carácter enigmático esta uva.
    Ese Beyer es efectivamente muy seco, y muy ácido. He leído que algunos riesling alsacianos necesitan al menos 5 años para domar su acidez, y creo que este es uno de ellos. Lo compré en A Por Vino con un precio de 13,65€. Es muy distinto a los Barzen del Mosela, pero está muy ben y estará mejor con un añito más.
    Creo que si me animaré a subir otro peldaño, y que dios reparta suerte.
    Saludos.

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