martes, 3 de septiembre de 2013

Pequeña Reflexión Sobre Precios

Muchas veces, algunos aficionados al vino nos dejamos encandilar por prácticas enológicas, orígenes de los vinos, incluso nombres de los enólogos o bodegueros, y encumbramos vinos a los que justificamos su precio con ojos cerrados y pensando que ese vino tiene que valer lo que cuesta.
No voy a ser yo quien diga lo contrario. De si un tinto de la Ribeira Sacra, un Rías Baixas de calidad o un vino del Montsant vale realmente su precio. Pero como decía hace algunas entradas, compartir mesa, vinos y charlas con las personas que están del lado de quien vende, a veces me hace reflexionar sobre otros aspectos del mundo vinícola.
"Me parece muy bien que a ti te encante tu Verdejo y que la producción este año haya sido menor, pero mis clientes no van a pagar por este vino más de 5€, ni de lejos los 10€ que ya me pides tú a mí". Esta conversación la mantuve no hace demasiado tiempo con el dueño de una tienda especializada. Y me hizo pensar sobre si muchas veces quien debe vender sus productos, tiene claro lo que el consumidor final está dispuesto a pagar.
"Nadie duda de la calidad de los tintos gallegos, pero no es una generalidad, son vinos concretos de productores determinados, y saliendo de bodega a 20€ no pueden competir". Esta otra frase formó parte de una charla con un sumiller y distribuidor de vinos. Y me hizo pensar en cuánta gente estaría dispuesta a pagar 30€ por un Sousón gallego pudiendo comprar por ese precio un vino de mucha categoría de una DO conocida.
Hay muchos elementos que se pueden y deben tener en cuenta en estas reflexiones. Quienes tiran los precios y hacen que todo el conjunto se deprecie, la cantidad de manos que tienen que ganarse su parte y encarecen productos, los bodegueros estrella que creen que sus vinos deben venderse a precios estratosféricos desde su primera añada, la desinformación del consumidor, la diferencia a veces abismal entre costes de producción y precio de venta...
Una vez leí que un vino tenía un precio correcto si volverías a pagar lo que te han pedido por él. Y creo que es cierto, pero también creo que, sobre todo algunas DO y productores, deben mirar muy bien con que precios salen al mercado para poder hacerse un lugar. Por supuesto, siempre manteniendo la dignidad.
Imagen tomada de la Wikipedia.

6 comentarios:

  1. YO volvería a pagar 30 € por ese sousón, es más ya lo he hecho, por el Espadeiro de Lagar de Costa. Claro que hay gente que lo paga, menos que en otros años claro está. Pero esa clientela existe. Y no sólo frikis del vino como tu o yo, o esos locos que nos siguen y nos leen.
    Tirar precios a la larga es un error, porque poco a poco la gente va sabiendo más de vinos, y esa gente que me viene con un Rueda a 1,5 la botella para chatear en la barra, yo les echo a la calle, pero hay locales que lo ponen, la culpa??? de ellos y del cliente, pero al final lo pagarán caro. Estoy convencido de ello.

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    1. Hola Ankabri.

      Yo también volvería a pagar lo que he pagado por varios vinos. El tema es, el precio al que algunos vinos salen de bodega, está justificado? Pueden competir? Hasta donde ajustar?
      Estoy contigo en que tirar precios no es una buena política, pero abusar tampoco.

      Saludos.

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  2. Ambos puntos tienen su complicación. Por un lado tirar los precios es absurdo. Siempre hay alguien que puede vender a menor precio. Siempre hay alguien a quien no le importa vender a pérdidas, pues ya sacará el dinero por otro lado. Y adicionalmente ¿qué valor es el que tiene tu vino si lo bajas de precio hasta rozar el epsilón de margen?
    Tenemos el otro lado, el de los vinos de precio alto. Recordemos el término "vino de alta extorsión" que surgió con esa nueva corriente de vinos ultrapremium y que salían a precios enormes desde la primera cosecha.
    Siempre habrá quienes encuentre justificación para ambos extremos. Para mi no la tienen ninguno de ambos.

    Saludos,

    Jose

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    1. Hola Jose.

      Los extremos no suelen ser buenos casi nunca, y en esto tampoco. Es interesante tratar estos temas con quien vende, no sólo con quien elabora o consume.

      Saludos.

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    2. También veo en esto del vino un autoproteccionismo de lo más curioso.

      Cuando hablamos de comprar directamente al productor los tomates, lechugas, patatas para eliminar los intermediarios que incrementan los precios de un modo bien curioso sin que el beneficio revierta realmente en los productores son todo plácemes. Pero ¡ay como siquiera lo sugieras en el mundo del vino!

      Saludos,

      Jose

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    3. No te falta razón. El tema distribución da también para mucho que hablar. "Vale, te vendo un par de botellas de mi vino, pero como se entere el distribuidor..."

      Saludos.

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