sábado, 27 de abril de 2013

Cuatro Tipos de Vino

Nuevamente asistimos ayer en Bodega Selección de Alicante a un interesante encuentro con el vino. En este caso, el tema de la noche era la historia del vino, y proponernos una nueva forma e interesante forma de ver y clasificar los vinos.
No vamos a hacer aquí en resumen de las breves pinceladas que de la larga e interesante historia del vino que en algo más de una hora se nos transmitieron ayer, pero si recomendar a todo aficionado que se haga con alguno de los muchos libros que hay (yo personalmente tengo la Historia del Vino de José Peñín) y se pierda un poco por la apasionante historia de esta bebida.
La gente de la revista Gastronostrum, presentó allá por mayo de 2012, la edición 2012/13 de su guía Gastronostrum VAQ (Vinos-Aceites-Quesos) de la Comunidad Valenciana. Y en ella proponen un planteamiento novedoso, con una clasificación de los vinos que se diferencia de cualquier otra de las que habitualmente se manejan en publicaciones de este tipo. Estas ideas fueron las que, desde su prisma, nos transmitió Esteban.
Nos propone Gastronostrum ver los vinos desde cuatro perspectivas:
- Los vinos Chill-Out: vinos para los no consumidores habituales de vino, sencillos, frescos, que buscan principalmente la diversión y transmitir una imagen de modernidad. Vinos que podrían servirse en una terraza de verano y que podrían ser, una "alternativa mediterránea al long drink". Como ejemplo de un vino de este tipo, se nos propuso el Rosa Stars Verdejo 2012 (DO Rueda, blanco joven 100% verdejo, Bodegas García de Aranda). Es un vino de color amarillo pálido con reflejos acerados y verdosos. En nariz, mucha fruta tropical y de hueso, con algo de manzana. En boca es fresco y ligero, frutal, de buena acidez pero con un punto goloso que no lo hace ser totalmente seco. Para mí un vino sin mayor interés, con una etiqueta tipo cómic que puede atraer a cierto segmento del mercado.
- Los vinos Foodies: van un paso más allá. Son ya vinos más serios, pero sin el pedigrí de los grandes y sin enormes complejidades. Buscan satisfacer a quienes disfrutan con la comida y la bebida, a quienes les gusta la cocina, a los que les gusta comer bien con los amigos, sin llegar a las exigencias de los grandes gourmand. Como vino que podría encajar en esta categoría se nos ofreció Casar de Burbia 2009 (DO Bierzo, tinto con crianza 100% Mencía, Casar de Burbia). De color picota brillante, con ribete violáceo, muy bonito. Aromas frutales de moras, nots lácticas, chocolate y vainilla. En boca es seco, fresco, frutal y algo secante al final. Un vino de buena frescura, muy bebible.
- Los vinos Gourmet: aquí ya nos metemos en cosas serias. Son vinos que deben acompañar de forma honorable a las grandes experiencias gastronómicas, teniendo siempre en cuenta los maridajes. Suelen ser vinos consagrados, cuyo consumo suele ir acompañado de cierta ceremonia. Para ilustrar esta categoría, probamos el Vitola Reserva 2003 (DOCa Rioja, tinto con crianza, 96% Tempranillo y 4% Graciano, Miguel Merino). Nos encontramos con un vino de color acaobado con ribetes donde asoma el teja. Aromas muy terciarios, de cueros, caza y  notas animales que dejaban pasar a una fruta negra muy madura y a especias como la pimienta. En boca es un vino ligero, frutal, con una buena acidez y un tanino muy sedoso e integrado. Desde luego un muy buen vino en un fantástico momento.
- Los vinos Sumiller: la última categoría. Vinos cuyas cualidades son apreciadas en su totalidad por los entendidos tras una cata seria. Suelen ser vinos singulares y aún por descubrir para el gran público, y que en muchas ocasiones son vinos diferentes y con gran éxito en las catas. Se nos puso como ejemplo el Abadal 3.9 2005 (DO Pla de Bages, tinto con crianza, 85% Cabernet Sauvignon y 15% Syrah, Bodegas Abadal). Es un vino de color picota acaobado de buena capa, con ribete rubídeo marcando algún teja. Nariz potente, con un especiado intenso (pimienta), fruta negra en licor, cacao y alguna nota mineral. En boca es un vino intenso, de buena presencia, seco, con buena acidez, frutal, carnoso y con un final algo tánico. Un vino potente y elegante, que evoluciona tan bien en copa que es de esos que se disfrutan sobre todo con los cafés.
Una interesante tarde-noche de charla y vinos. Y una nueva y entretenida forma de ver este producto, y que puede aportar alguna orientación a los nuevos aficionados a la hora de enfrentarse a una guía de vinos.

6 comentarios:

  1. Interesante reflexión Smiorgan, a mi no me parece más que otra forma de vender un vino pero está bien hacer disticiones entre distintos perfiles.
    Si me preguntas a priori que vino me iba a gustar más seguro que escojo el foodie, me gusta lo que suele sacar esa bodega en ese rango y quizá me guste más ese perfil, a priori.
    Con respecto al comentario de abadal, eso de que se disfruta con los cafés, es una ironía? o te refieres a que necesita tiempo de apertura?. Desde luego a mi no se me ocuure disfrutar un vino en el momento del café ;)

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    1. Hola Sibarita.
      Creo que es una forma más de vender vinos y guías, pero me ha parecido entretenida. Fue una tarde interesante.
      Yo creo que hay un vino para cada momento, y que podemos disfrutar con cada uno de ellos según la situación, aunque de los catados, el Verdejo no creo que me hiciera disfrutar mucho.
      Respecto al Abadal, lo que quiero decir es que es uno de esos vinos que van evolucionando y cambiando tanto en copa, que su mejor momento llega cuando ya has acabado de comer. Nunca te dejas unos sorbos de vino para después del postre? Yo si el vino es de este tipo si que lo hago. Es un poco de esos vinos que Raquel Líquida en su último post llama "vinos bombón".
      Por cierto, ojo a los vinos de Abadal. Lo que estoy probando de ellos últimamente me está gustando mucho.
      Saludos.

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  2. Buscaremos ese Abadal parece tiene buena pinta

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    1. Hola Ankabri.
      Tanto el Abadal 5 Merlot, como este 3.9 me han gustado mucho los dos. El Merlot quizá más directo y accesible, este más profundo y más necesitado de paciencia, pero me han parecido dos vinos muy buenos.
      Saludos.

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  3. Smiorgan la verdad que a mi no se me ocurre beber un vino después del café jajajaja, lo que hago es dejar un poco para el día siguiente.
    Conozoco los vinos de abadal pero siempre han tenido un perfil que a mi me gusta menos, mucha madurez y buena carga de madera, no se si habrán cambiado. Tengo muchas ganas de probar ese picapoll, el básico no, el otro. Probé en su dia este 3.9 pero del 06 y si me gustó aunque tenía un intenso tostado. Desde luego que cuando pueda volveré a probar.

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    1. Hombre, tanto como para después del café no, pero si para los postres, o después de los postres. Y en un restaurante, pues dejar vino para mañana como que no :)
      Pues a mi si que me están gustando estos Abadal. Son potentes y maduros, si, pero con los años que tienen los que he probado yo, estaba todo ya bastante integrado.
      Saludos.

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