
Cada vez me repugnan más esos seres infrahumanos defensores a ultranza de la ausencia de contaminación de una región geográfica donde han nacido por suerte, y que no sería nada de nada sin las aportaciones de las personas de otros sitios (decidme un sitio de este puñetero país sin mestizaje de orígenes).
A la gente de Terroir al Límit, aunque no les conozca personalmente, mucho ánimo, a reponerse y a seguir tirando para adelante. Y a los responsables, si esa es la imagen que quieren que tenga "su" Priorat, pues igual hay que dejar de comprar vinos de esas tierras. Desde luego, a la mínima sospecha de quien puede estar detrás, deberíamos dejar de comprar sus productos, y los de sus amigos, y los de sus familias.
La imagen está tomada del blog de Joan Gómez Pallarès.
Muchas gracias por hacerte eco de la noticia y ayudar a difundir la maldad. Esperemos que estos canallas no se salgan con la suya y pornto podamos dar la buena noticia de que su daño ha sido limitado. Así disfrutaremos más de nuestro querido Priorat. Porque gente malvada, haberla, hayla en todas partes.
ResponderEliminarSaludos!
Joan