jueves, 8 de septiembre de 2011

Fin de semana a la française

Este pasado fin de semana decidí empezar a descorchar los componentes de un lote de vinos franceses adquirido recientemente. Entre los blancos, en lugar de Chablis Premier Cru o Coteaux du Layon, empecé por un blanco de una denominación para mi desconocida, Mâcon Fuissé; y de entre los tintos, me decanté por un Burdeos, dejando de lado por el momento un Côte de Beaune y un Syrah AOC Vin de Pays des Collines Rhodaniennes.
La localidad de Fuissé, al sur de la Borgoña, alberga unas 20 Ha de viñedo de la extensa appellation Mâcon Blanc Villages, que ostentan la rara appellation de Mâcon Fuissé. Aquí, Joseph Burrier vinifica las uvas procedentes de 1,5 Ha de viñedo situados a unos 350 metros de altura en suelos rocosos, arcillosos y calcáreos. Usando métodos de cultivo ecológicos y vendimia manual, la vinificación tiene lugar a temperatura controlada y el vino pasa por un leve reposo con sus lías. Así, el Joseph Burrier Mâcon-Fuissé 2010 (AOC Mâcon Fuissé, 100% Chardonnay, blanco joven, Joseph Burrier) tiene un color amarillo alimonado pálido, con reflejos verdosos y dorado claro. Nariz de intensidad media, agradable, con fruta blanca, piña y toques de fruta tropical. En boca tiene una entrada seca y algo amargosa, buena acidez, fresco, mineral y con un toque salino, con una buena persistencia. Con la aireación se hace más fresco y ligero. Un vino que no es espectacular ni inolvidable, pero fresco, bebible y agradable. Acompañó bien a un salteado de trigueros, ajetes y gambas y un rape a la plancha.
En el Château Sainte-Marie ya elaboraban vinos en 1874. Está situado en el corazón de la región bordelesa de Entre-Deux-Mers, y dispone, entre otros viñedos, de parcelas de Sémillon y de Merlot de más de 100 años. Viñedos situados en suelos arcilloso-calcáreos, vendimia manual, fermentación y maceración en inox y crianza de 12 meses en barricas de roble, de las cuales un 20% son nuevas, son las cartas de presentación de este Château Sainte-Marie Vielles Vignes 2008 (AOC Bordeaux Superieur, tinto con crianza 72% Merlot y 28% Cabernet Sauvignon; Château Sainte-Marie) que viste de color granate apagado de capa media-alta, con ribete granatoso. La nariz no es muy intensa, con terciarios en primer plano, ahumados, balsámicos, y notas dulzonas de torrefactos y cacao, que con un tenue fondo de fruta negra muy madura, forman un conjunto muy agradable. En boca es un vino de cuerpo medio, suave, bien conjuntado y redondo, con tanino muy bien integrado y de persistencia media. Un vino discreto, no explosivo ni exuberante, pero bien conjuntado, rico y agradable. Muy bien acompañando a unos quesos de Mahón y un entrecot con salsa de pimientos.
Un primer envite a este lote que deja un recuerdo agradable, y que invita a ir probando el resto.

2 comentarios:

  1. Macon-Fuisse, nuevo para mí, de Macon llega poco por aquí, pero generalmente tiene una excelente relación calidad precio. Se me ha abierto el apetito, y eso que por aquí son casi las 7:00 am


    Saludos

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  2. También nuevo para mí, Benjamín.
    Ya digo, un Chardonnay fresco y bebible, expresando terroir sobre todo.
    Saludos.

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