sábado, 6 de noviembre de 2010

Morlanda

Hace un tiempo no paraba de encontrarme, en los blogs que frecuento, referencias a vinos elaborados con Garnacha blanca, una uva de origen español, mutación de la Garnacha tinta, bien adaptada a climas cálidos y secos, que da origen a vinos con cuerpo y elevada graduación.
Cenando el otro día en un restaurante, por cierto nada especial, y tras habernos decantado por platos a base de pescado, me encontré en la carta de vinos con un Priorat elaborado en su mayor parte con esta casta, por lo que nos decidimos a probarlo.
El Morlanda Blanco 2009 (DOCa Priorat, blanco fermentado en barrica, 85% Garnacha blanca, 15% Macabeo. Viticultors del Priorat) es un vino elaborado con el referido coupage, fermentado un 70% en depósitos a temperatura controlada, y el resto en barricas de roble francés. Esta elaboración da origen a un vino amarillo pajizo claro con algunos reflejos dorados. Con una nariz de buena intensidad y compleja, discretamente acre, dando a copa parada avellanas y pan, para dejar paso tras agitar, a fruta de hueso y herbáceos. En boca es seco pero con una ligera untuosidad, notándose un retronasal frutal, y con un final de duración media que deja un nada molesto amargor.
Un vino muy agradable, distinto, donde se deja notar el paso por las barricas. Con alguna nota amarga que puede no gustar a todo el mundo, pero con la suficiente frescura y complejidad para hacer disfrutar a la mayoría. Ah, no lo dejéis abandonado en la cubitera, porque empieza a perder su carácter al enfriarse demasiado.

4 comentarios:

  1. Smiorgan, si pudes hazte con el Odysseus, por poco mas de 12 €

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  2. Hola Sibarita.
    He leído cosas buenas sobre ese Odysseus, en tu blog por ejemplo. Lo buscaré.
    Este Morlanda me ha gustado.
    Saludos.

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  3. Hola Smiorgan,

    La garnacha blanca es un varietal que se merece por igual pruebas y buenos deseos. No tengo un master en probar vinos de tal uva pero, con lo poco que considero haber probado, creo que se trata de un valor autóctono muy alto.
    También hay que decir que hay elaboraciones que más que autóctonas son liantes pues el que en su etiqueta se lea el nombre de dicha uva no sirve más que para liar (el material interior poco o nada tiene que ver con las particularidades de tan característico varietal).

    En el caso del que tu nos hablas, puedo decir que siempre ha sido un vino donde me ha primado la madera sobre cualquier otro atributo, lo cual no deja de sorprenderme por lo poca materia maderil que lleva (según leo en tu post...). Quizá tu añada es mejor, o la primera de cara a un buen cambio en ese aspecto, probaré!

    También estoy muy de acuerdo con Jorge respecto al Odysseus, todo un vinazo de GB donde sin duda se comparte el valor de lo autóctono con la garantía de una muy buena elaboración profesional.

    Un abrazo.

    OG

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  4. Hola, Oscar. Siempre es un placer leerte.
    La información sobre la elaboración la saqué de la propia contraetiqueta.
    Si que se nota la madera, como digo hacia el final del post, al menos de entrada, con esas notas de frutos secos y bollería que no parecen varietales. Pero luego se va abriendo la fruta de hueso y los recuerdos herbáceos.
    Buscaré ese Odysseus.
    Un abrazo.

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